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domingo, 29 de mayo de 2011

LA PSICONEUROENDOCRINOINMUNOLOGIA Y EL ESTRÉS EN EL TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DE ALTO RIESGO

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
DERECHOS REGISTRADOS CARACAS, VENEZUELA
ISBN IFT 332011610208
AÑO 2010




LA PSICONEUROENDOCRINOINMUNOLOGIA Y EL ESTRÉS EN EL TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DE ALTO RIESGO
Trabajo Especial de Grado presentado como requisito para optar al Grado de Especialista en Naturopatia. Medicina Natural



Autora: Carmen Marbeliz Mena González

Presentada Caracas, Venezuela Julio 2009
Defendida Caracas, Venezuela Julio 2010
Premio a la Excelencia 2010
Publicada Año 2010



INDICE GENERAL
DEDICATORIA
AGRADECIMIENTO
INDICE GENERAL
LISTADO DE CUADROS
RESUMEN

INTRODUCCIÓN
CAPITULOS
          I   EL PROBLEMA
1.1  Contextualización y Delimitación del Problema
1.2  Interrogantes de la Investigación
1.3  Objetivos de la Investigación
1.3.1        Objetivo General
1.3.2        Objetivos Específicos
1.4   Justificación
1.5  Sistemas de Variables
1.5.1        Definición Conceptual
1.5.2        Definición Operacional

II  MARCO TEÓRICO
2.1 Antecedentes de la Investigación
2.2 Los Alcances de la Psiconeuroendocrinoinmunologia en el tratamiento de las
Enfermedades de alto riesgo.
2.2.1 Psiconeuroendocrinoinmunologia bases científicas
2.2.2 Psiconeuroendocrinoinmunologia en el tratamiento de las enfermedades
2.2.3 Psiconeuroendocrinoinmunologia ¿un nuevo camino médico?
2.2.4 Psiconeuroendocrinoinmunologia del cáncer
2.2.5 Enfermedades autoinmunes y el factor emocional
2.2.6 Enfermedades de alto riesgo
2.2.7 Psique y enfermedad
2.2.8 Uso de la Psicoterapia
2.2.9 Relaciones neuroquímicas entre el sistema nervioso central (SNC) y el sistema inmune (SI)
2.2.10 Modelo Biocognitivo
2.3 Las distintas causas y tipos de estrés que son factores de alto riesgo en la aparición de enfermedades
2.3.1 Naturaleza y causas del estrés
2.3.2 Signos y síntomas de estrés
2.3.3 Tipos de Estrés: agudo, crónico, severo, psicológico, físico, emocional, distres o estrés excesivo, eustres o estrés bueno, postraumático, académico.
2.3.4 Estrés y enfermedad
2.3.5 Estrés y preocupación
2.3.6 Estrés y espiritualidad
2.3.7 El Sistema Estresor y las interacciones psiconeuroendocrinoinmunológico
2.3.8 Estrés y relación sexual
2.3.9 Liberándote del estrés
2.4 Como puede el estrés físico y psíquico intenso y los estados emocionales, alterar el sistema inmune (SI) provocando aparición de enfermedades de alto riesgo.
2.4.1 Impacto clínico de las alteraciones inmunológicas generadas por el estrés
2.4.2 Conexión Mente-Cuerpo-Espíritu
2.4.3 Inmunología en Oncología e inmunoterapia del cáncer
2.4.4 Inmunología en endocrinología
2.4.5 Inmunología como ciencia ¿A dónde va?
2.5 Las distintas técnicas, terapias y medicinas utilizadas en la psiconeuroendocrinoinmunologia y el estrés en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo.
2.5.1 Técnicas novedosas: Activación del ADN y Medicina Vibracional
2.5.2 Terapias Psicofísicas en el tratamiento del cáncer.
2.5.3 Nuevos Modelos de Salud-Enfermedad y la relación médico-paciente
2.5.4 Fitoterapia para el estrés y las enfermedades de alto riesgo

III MARCO METODOLÓGICO
3.1 Tipo y Diseño de Investigación
3.2 Procedimientos
IV CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
4.1 Conclusiones
4.2 Recomendaciones
BIBLIOGRAFIA


DEDICATORIA

        Este Trabajo Especial de Grado se lo dedico al ser que me dio un don, una vida, una oportunidad: a Dios mi Fuente de luz y de amor. Sin ti Padre Eterno este Ángel no habría podido continuar….
      Se lo dedico a mi papá que ya no está, él tenía un sueño: vivir y lo hizo realidad hasta el fin; me enseñaste que los caminos se recorren hasta el final, sin importar cuánto obstáculo haya, si ese es el camino entonces se anda hasta el final…Y a mi mamá quien sigue en este  camino a mi lado…
     Y me lo dedico a Mi Misma porque sin mí, no hay realidad…Felicidades Águila Dorada lo conseguiste.

AGRADEMIENTO

Al  Dr. José Gregorio Hernández.
Al Dr. Agostino Loreto Maifredini Médico Cirujano con Postgrados en Pediatría, Neonatología y Puericultura.
Al Dr. Luis Gaviria Medicina Conductual, Medicina del Estrés, Reahabilitación Neuromuscular, Psicofisiologia Clínica, Neuropsicofisiologia en Florida USA, quien me enseñó en el 2008 que un pensamiento de esperanza es la expectativa de que algo maravilloso va a pasar, y quien al enterarse de lo que yo hacía me conminó  a realizar esta Tesis en el área de la Psiconeuroendocrinoinmunologia.
Al Dr. Joaquín González Aragón de México, Médico Especialista en Geriatría y Gerontología, Fundador y Ex Presidente de la Sociedad Mexicana de Geriatría y Gerontología. Pioneros de las Ciencias del Antienvejecimiento en México y Latinoamérica. Director del Instituto Mexicano de Estudios en longevidad México DF; quien me dijo una vez que había que cumplir con el trabajo encomendado.
                                                                                                       A todos Gracias
Agradecimiento especial a mis pacientes y alumnos que han confiado en esta servidora que solo es instrumento de algo muy grande que por un rato, me ha dado un don, con ellos comparto un pensamiento de Albert Schweitzer “la medicina no es solo una ciencia, sino también el arte de dejar que tu propia individualidad interactué con la individualidad del paciente”, y eso hacemos interactuar….
Marbeliz Mena

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
INSTITUTO EDUCATIVO DE NATURISMO
DR. MANUEL LEZAETA ACHARAN
INENAT
REGION CAPITAL

LA PSICONEUROENDOCRINOINMUNOLOGIA Y EL ESTRÉS EN EL TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DE ALTO RIESGO
Trabajo Especial de Grado presentado como requisito para optar al Grado de Especialista en Naturopatia. Medicina Natural

Autora: Carmen Marbeliz Mena González
                                                     Año: 2009

RESUMEN
La autora del presente trabajo de investigación, presenta la Psiconeuroendocrinoinmunologia y el estrés en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo, a través del objetico general y de los objetivos específicos que se lograron y que fueron los siguientes: Analizar la Psiconeuroendocrinoinmunologia y el estrés en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo. Identificar los alcances de la Psiconeuroendocrinoinmunologia en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo. Describir las distintas causas y tipos de estrés que son factores de alto riesgo en la aparición de enfermedades. Explicar cómo puede el estrés físico y psíquico intenso y los estados emocionales alterar el sistema inmune (SI) provocando aparición de enfermedades de alto riesgo. Establecer las distintas técnicas, terapias y medicinas utilizadas e la psiconeuroendocrinoinmunologia y el estrés en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo.
Este trabajo de investigación se ubica en el área de las Neurociencias e Inmunoligia y en el campo de la Psicología y Psiquiatría; el problema plantead fue: si puede la Psiconeuroendocrinoinmunologia influir en el proceso salud-enfermedad condicionando la respuesta inmunológica del estrés, con el fin de modificar la evolución de enfermedades de alto riesgo y su correspondiente tratamiento. Y concluye la autora que la respuesta ha esa interrogante es afirmativa, porque es evidente que esta disciplina, aporta valiosas herramientas terapéuticas, no solo en el proceso salud-enfermedad, sino en el tratamiento de enfermedades de alto riesgo y estrés como cardiovasculares, autoinmunes, diabetes. Infecciones, alergias y cáncer.
INTRODUCCIÓN

      En la actualidad existen muchos y diversos factores que afectan el desenvolvimiento de los seres humanos en el área salud, por una parte el surgimiento de nuevas ramas en ese Árbol llamado Medicina, junto a ramas antiguas como el chamanismo, plantas medicinales, etnobotánica, medicinas china, hindú, budista, alopática occidental, y nuevas ramas que se interconectan, como las que forman las medicinas energéticas, complementarias, antienvejecimiento, holística, integrativa, biológica, regenerativa, quántica, critica, psico-neuro-endocrino-inmunológica, inmunología clínica, intensivista, sistémica, emergenciologia, biocognitiva, vibracional; y las diversas terapias y técnicas complementarias como activaciones del ADN psíquico, microcirugías energéticas, manejo de la espiritualidad, el poder de la oración, comprensión de las emociones, manifestación y cambios de pensamientos a través de pautas mentales y muchas otras, todas con un punto central: el bienestar del ser humano.
     Hoy en día es vital conocer a fondo el comportamiento del individuo afectado, y buscar las causas que provocan la enfermedad o patología existente, con base a ello se hace necesario establecer una relación o inter-relación con las diversas medicinas, terapias y técnicas, con la finalidad de engrandecer el camino que conduce al bienestar, desarrollo y sanación de la estructura pluridimensional y energética del ser humano, un camino que nos conduce hacia la comprensión de los distintos procesos que se manifiestan, como consecuencia de una ruptura energética conocida como enfermedad, y que esa comprensión puede elevar los niveles de bienestar y desarrollo de la población en este siglo XXI, permitiendo la expansión del conocimiento de que somos entes energéticos, hechos de masa corporal, pensamientos, emociones y espíritu.
       En ese sentido la psiconeuroendocrinoinmunlogia es una disciplina que estudia la relación entre la mente y el cuerpo, para demostrar la influencia del psiquismo sobre las enfermedades físicas, que propone un enfoque multidimensional del hombre. La psiconeuroendocrinoinminologia ha demostrado como a través del apoyo psicosocial, se pueden mejorar las condiciones psicológicas, emocionales e inmunológicas de las personas afectadas por un evento estresante. Existen numerosos estudios que avalan la relación entre salud y espiritualidad, y como esta unión favorece los mecanismos de afrontamiento a la enfermedad; por otra parte, desde hace mucho tiempo se viene aceptado la certeza, de que los factores psicológicos desempeñan un papel en la predisposición, el comienzo y curso de varias enfermedades de alto riesgo, estableciendo al estrés como un factor desencadenante de dichas enfermedades.
      Desde tiempos antiguos se ha observado la asociación entre situaciones de stress físico y psicológico, con la génesis de enfermedades sobre todo infecciosas; el estrés favorece el desarrollo de neoplasia, no solo por desordenes de la inmunoregulación, sino que también lesiona el ADN y altera los mecanismos de reparación. Ahora bien, estos hallazgos se refuerzan con evidencias que muestran, que las personas estresadas son más vulnerables a los tóxicos ambientales, a nivel inmune como los provocados por situaciones de duelo, traumas, separaciones, divorcios, enfermedades, desempleos; causas todas que provocan un fuerte impacto emocional que afecta la psique del individuo provocando una respuesta celular a la respuesta del estrés.
       Posiblemente las investigaciones futuras estarán integrando varias rutas de acceso en campos como la fisopatogenesis del cáncer, demostrando cada vez más que estrés, infecciones y tóxicos externos e internos, favorecen o influyen en las alteraciones del ADN y el sistema inmunológico (SI) afectando al sistema nervioso central (SNC), generando enfermedades de alto riesgo como cáncer, autoinmunes, diabetes, cardiovasculares, coronarias, cerebro vasculares, respiratorias, osteopatías, hipertensión y otras.
       La Autora del presente Trabajo Especial de Grado muestra los alcances de la Psiconeuroendocrinoinmunologia y el estrés en el tratamiento de enfermedades de alto riesgo, a través de cuatro (4) capítulos.
       En el Capítulo I se plantea el problema objeto de investigación, objetivos, delimitación y justificación, interrogantes de la investigación, el sistema de variables y los cuadros inherentes al mismo. En el Capítulo II muestra el Marco Teórico, los antecedentes de la investigación, y el desarrollo de las variables. El Capítulo III señala el Marco Metodológico, tipos y diseño de la investigación y los procedimientos utilizado, y en el Capítulo IV se hace referencia a la s conclusiones y recomendaciones.
      Finalmente se presenta la bibliografía consultada en el desarrollo de presente trabajo de investigación.

CAPÍTULO I
EL PROBLEMA

       1.1Contextualización y Delimitación del Problema

Contextualizar es argumentar o constituir algo con la finalidad de presentar desde un aspecto macro el tema que se desea investigar y los antecedentes del mismo; en ese sentido el planteamiento del problema que la autora coloca sobre el tapete, pretende mostrar de forma por demás coherente, el ámbito en el que se sitúa el problema, y dentro de esta contextualización, hacer referencia a la información existente del tema a analizar; ahora bien delimitar es demarcar algo en tiempo y espacio, por lo tanto, la contextualización del tema, la delimitación y su correspondiente estructuración se debe ubicar desde una perspectiva de lo general a lo particular, presentando una visión global de la sociedad de referencia donde surge, se manifiesta y expresa el problema Balestrini (1998). Llegado a este punto la autora expondrá que el problema a plantearse puede ser sujeto de investigación, análisis y descripción, tomando en cuenta la identificación, definición y formulación del mismo; por todo lo expuesto, el marco en el que se encuentra ubicado el problema es el de las Neurociencias e Inmunología, que son campos científicos que están progresando significativamente y que se superponen y se comunican de manera bidireccional, y el campo de la Psicología y Psiquiatría que son ramas de la Medicina, que estudian el diagnóstico y tratamiento de los trastornos psíquicos, la psique y la parte constitucional o fisiológica, que muestra las relaciones entre la función mental y los estados orgánicos, que influyen en las facultades afectivas.
El ser humano es una integración de cuerpos que al alterarse y desequilibrarse en cualquiera de sus entidades, genera surcos y erosiones en el cuerpo físico, emocional, en la psique y en el espíritu y todo ello se traduce en enfermedad.


Hoy en día existe una amplia diversidad de disciplinas médicas y distintas técnicas y terapias, cuya aplicación al bienestar y desarrollo del ser humano es cada día más frecuente; dada esa alta incidencia se hace evidente y palpable en forma más que manifiesta, en el ámbito médico y no médico, la aplicación, estudio y análisis de las distintas disciplinas médicas que existen y su multifuncionalidad, a fin de apoyar nuevos tratamientos y novedosas técnicas y terapias que se aplican para erradicar, entender y comprender las diversas enfermedades y patologías que afectan a los individuos.
En ese sentido la disciplina médica conocida como psiconeuroendocrinoinmunología, estudia la relación existente entre nuestros estados o procesos mentales y emocionales, con la capacidad del sistema inmune de responder de forma apropiada, para mantener nuestra integridad biológica, protegiéndonos contra esos procesos extraños al organismo; esta comunicación entre la actividad psíquica y nuestra inmunidad, se produce a través de diversos caminos biológicos que comunican al sistema nervioso central (SNC), con el sistema inmune (SI); desde hace 30 años los investigadores médicos en psiconeuroendocrinoinmunología han recabado una enorme cantidad de evidencias científicas sobre estas interrelaciones.
La historia moderna de la psiconeuroendocrinoinmunología, comenzó a finales de la década de los años 60, cuando el Psiquiatra George Salomón en la Universidad de Stanford, comenzó a investigar las respuestas auto inmunes en el estrés, y junto con el Inmunólogo Alfred Amkraut, descubrieron que el estrés acentuaba las respuestas auto inmunitarias en los animales en laboratorio; a mediados de los años 70 el Psicólogo Robert Ader en la Universidad de Rochester, descubrió que el sistema inmune (SI), podía ser condicionado, y diseño junto al Inmunólogo David Felten, una serie de experimentos que confirmaron este hallazgo; aunado a eso y tratando de encontrar cuales eran las vías de comunicación, entre el sistema nervioso central (SNC) y el sistema inmune (SI) el Neurocientífico David Felten, con la ayuda de la microscopia electrónica pudo comprobar la existencia de sinapsis entre neuronas y células inmunitarias.
En la actualidad se han encontrado receptores para citoquinas en diferentes regiones del cerebro; estas moléculas son los mensajeros que utiliza el sistema inmune (SI), para comunicarse y activarse en caso de necesidad, en esas investigaciones recientes se descubrió que el cerebro recibe señales directamente del sistema inmune (SI), tal como sucede con los neurotransmisores en la comunicación interneuronal. Los investigadores también encontraron receptores para neurotransmisores en las células inmunes, concluyendo que el sistema inmune (SI), responde a señales enviadas por el sistema nervioso central (SNC). Ahora bien, en las interacciones, los linfocitos son capaces de producir neurotransmisores y hormonas además de las citoquinas.
La visión actual que existe del sistema inmune (SI), es que se trata de un sistema nervioso circulante y un sistema sensorial, que recibe señales del exterior y las transmite al cerebro. Las investigaciones en el campo de la psiconeuroendocrinoinmunología, establecen la existencia de una comunicación psiquismo-cerebro-inmunidad; las evidencias científicas en experimentos realizados en humanos, demuestran que el sistema inmunológico, varia de acuerdo a los estados emocionales de las personas; la Psicologa Jannice Kiecolt y el Inmunólogo Ronald Glasser de la Universidad de Ohio, encontraron disminución de la respuesta inmunológica de inmunoglobulina A (IgA), en estudiantes sometidos a estrés académico, y hallaron en personas que vivían situaciones de estrés crónico como: parejas con discordia marital y en cuidadores de pacientes con Alzheimer, disminución de la respuesta inmunitaria antitumoral de las células natural killer (NK). Así mismo el Psicólogo David Mcclelland durante un experimento, proyectó a estudiantes voluntarios, una película sobre la Madre Teresa de Calcuta haciendo actos bondadosos y encontró, que luego de varias horas la respuesta inmunológica de la inmunoglobulina A (IgA), estaba aumentada; cuando proyectó a otro grupo de estudiantes una película sobre las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial, encontró que la respuesta de la inmunoglobulina A (IgA) estaba disminuida.
En la Universidad Central de Venezuela en 1998 la Inmunóloga Marianella Castés, condujo un experimento junto con el Psicólogo Pablo Canelones y un equipo interdisciplinario, donde encontraron que un apoyo psicosocial, a niños con problemas de asma, modificaba favorablemente las respuestas inmunológicas que producen las crisis de asma, encontrando disminución de la inmunoglobulina E (IgE), responsable de la liberación de histamina y de las otras células que participan en la respuesta de hipersensibilidad. La pregunta actual en el campo médico ya no es si la actividad psíquica, influye sobre el sistema inmune (SI) y viceversa, sino si esta influencia, puede ser de tal magnitud que pueda determinar la evolución de enfermedades: autos inmunes, infecciosos, cardiovasculares, cerebro-vasculares, diabetes, HIV y cáncer.
Basándose en ello la autora presenta el problema objeto de investigación:
¿Puede la psiconeuroendocrinoinmunología, influir en el proceso salud-enfermedad condicionando la respuesta inmunológica del estrés, con el fin de modificar la evolución de enfermedades de alto riesgo y su correspondiente tratamiento?. 

       1.2 Interrogantes de la Investigación.

Este  punto  hace  referencia  a  una serie de preguntas que la autora se formula, con la finalidad de determinar, cual es el punto central del tema a investigar, y de esta manera hacer más fácil, el planteamiento de los objetivos específicos; las interrogantes permitirán definir el alcance de los logros que se desean alcanzar.
Tomando  en  cuenta  la  necesaria reflexión que debe hacerse sobre las dimensiones del problema a resolver, que es conocer si la psiconeuroendocrinoinmunología, puede influir en el proceso salud-enfermedad, condicionando la respuesta inmunológica del estrés, con el fin de modificar la evolución de enfermedades de alto riesgo y su correspondiente tratamiento, las interrogantes de este trabajo podrían resumirse de esta manera:
- ¿Cuáles son los alcances de la psiconeuroendocrinoinmunología, en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo?
- ¿Cuáles son las distintas causas y tipos de estrés que son factores de alto riesgo en la aparición de enfermedades?
- ¿Cómo puede el estrés físico y psíquico intenso, y los estados emocionales alterar el sistema inmune (SI), provocando aparición de enfermedades de alto riesgo?.
- ¿Cuáles son los distintas técnicas, terapias y medicinas utilizadas en la psiconeuroendocrinoinmunología y el estrés, en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo?
A   través   de  las  preguntas  anteriormente  formuladas,  la  autora de  la  presente  investigación  ubicará  el  contexto  que  luego  definirá el planteamiento de los objetivos específicos.

       1.3 Objetivos de la investigación

Un  objetivo  es una finalidad que sirve de orientación para plantear una búsqueda de algo, la presente investigación evidencia objetivos claros y concisos, que permiten transmitir y expresar las dimensiones  consideradas  más pertinentes y apropiadas para el estudio y análisis posterior, de los diversos componentes del problema previamente planteado.
 Así  mismo,  los  objetivos enunciados servirán de guía para la formulación del marco metodológico, que estará orientado en  el  presente  caso,  al  establecimiento  de los distintos procedimientos, métodos y técnicas que permitirán obtener la información  pertinente. Como afirma Balestrini Acuña (1998) “los objetivos  de  investigación  orientan  las  líneas  de  acción  que se han de seguir en el despliegue de la investigación planteada; al precisar lo que se ha de estudiar en el marco del problema objeto de estudio”(p.63).
Los objetivos de la investigación se dividen en: generales y específicos,  los primeros son los objetivos principales de la investigación, y  están  ligados  al  titulo  de  la  misma,  los  segundos  constituyen  un  conjunto  de  logros  que  deben  alcanzarse,  para  precisar la obtención de lo que se plantea, y se definen en términos operacionales, a través de ellos se puede determinar y conocer el papel del objetivo general en la investigación.
De  igual  forma  los  objetivos de la investigación, son metas que se traza el investigador en relación con los aspectos que se desean indagar y conocer, y no deben confundirse con las actividades o procesos implícitos en el estudio. Arias (1999).

       1.3.1 Objetivo General

Analizar la psiconeuroendocrinoinmunología y el estrés en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo.

   1.3.2 Objetivos Específicos

          - Identificar los alcances de la psiconeuroendocrinoinmunología en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo.
- Describir las distintas causas y tipos de estrés que son factores de alto riesgo en la aparición de enfermedades.
- Explicar como puede el estrés físico y psíquico intenso, y los estados emocionales alterar el sistema inmune (SI), provocando aparición de enfermedades de alto riesgo.
- Establecer las distintas técnicas, terapias y medicinas utilizadas en la psiconeuroendocrinoinmunología y el estrés, en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo.

       1.4 Justificación.

Justificar  es  mostrar  a través del análisis y la descripción que algo  puede  ser  sujeto  de  ser  probado  mediante  pruebas o testimonios, señalando  su  interés, utilidad, actualidad y aportes. En el presente caso la  investigación,  podrá  servir  de  guía a estudiantes del área de Medicina tanto alopática, como a aquellas pertenecientes al resto de las otras disciplinas médicas como: las medicinas energéticas, complementarias, holistica, integrativa, biológica, regenerativa, crítica, quántica,  psiconeuroendocrinoinmunológica,  inmunología  clínica, biocognitiva, vibracional, antienvejecimiento; estudiantes de psicología, psiquiatría; personal de enfermería y paramédicos; médicos intensivistas, internistas y emergenciologos; médicos pediatras, área de las neurociencias,  médicos  oncólogos,  cardiólogos,  neurólogos,  neuroendocrinologos, hematólogos, y a estudiantes de salud mental, terapéutica médica, infectología, ciencias conductuales,  alergólogos,  medicina familiar  y médicos naturistas.
Así mismo este Trabajo Especial de Grado, servirá también como guía a todos aquellos terapeutas y estudiantes de las distintas  disciplinas  terapéuticas,  que aplican terapias y técnicas complementarias,  que  deseen  tener  en su poder, un trabajo que les facilite, el saber en forma bien explicada, todo lo referente a la aplicación de la psiconeuroendocrinoinmunología,  sus  bases, en que consiste, los distintos tipos y causas del estrés, y como estos  afectan  al sistema nervioso central  (SNC)  y  al  sistema inmunológico (SI),  como estos dos sistemas  se  comunican  en  forma  bidireccional, afectando nuestra psique; conocer y tener conocimiento,  acerca  de como las emociones y los pensamientos, influyen en la causa, desarrollo y evolución de las distintas enfermedades de alto riesgo como: cáncer, diabetes, cardiovasculares, cerebro-vasculares, hipertensión arterial, infecciones,  enfermedades degenerativas,  alergias,  enfermedades respiratorias, autoinmunes etc.
El presente trabajo se justifica, porque en la actualidad existen muchos y diversos  factores externos e internos,  que afectan  la  psique  y el comportamiento de los seres humanos, incrementándose la aparición de enfermedades multifactoriales, que  aumentan la aplicación de tratamientos multidisciplinarios y multisistémicos, facilitando al paciente, el camino que lo lleva a su sanación, y sobre todo respetando su derecho a decidir y a elegir qué y cómo, estará conformado el equipo humano que lo atenderá.
Hoy en día existen terapias novedosas en el área de la salud, que se aplican en muchos países, en pro del beneficio de pacientes, que ameritan no sólo un tratamiento alopático basado en la medicación, sino también un tratamiento complementario, que le permita al paciente, una calidad de vida basada en el uso de ese amplio abanico terapéutico, que cada día crece más, todo ello unido al uso y aplicación de terapias como: las activaciones de ADN,  las terapias  vibracionales y energéticas que junto a técnicas como acupuntura, auriculopuntura, homeopatía, fitoterapia,  flores de  bach,  biofeeback,  hipnotismo,  sofrología,  medicina naturista, hidroterapia, aromaterapia, osteopatía,  osteopatología,  quiropráctica,  reflexoterapia, reflexologia,  shiatsu,  mahikari,  yoga,  cromoterapia, acupuntura su-jok, imanterapia,  cristaloterapia, gemología,  iridodiágnostico,  ozonoterapia,  oxigenación hiperbárica que, aunadas a técnicas como: el reiki, masajes corporales y terapias psicosociales como; visualizaciones, perdón, meditaciones, uso de la imaginación de  neville,  desbloqueos  de  energía, relajación, ejercicios de qi gong, tai qi chuan, taichi y  distintas  técnicas de respiración, que aportan bienestar, seguridad y confianza al paciente afectado por una enfermedad;  paciente  que  merece entender y comprender que él es responsable de su enfermedad, por lo tanto, debe comprometerse  a  entenderla  y  conocerla, para así hacerle frente provocando un cambio de pensamientos y de emociones, que lo lleven a un cambio de conducta, en su estilo de vida, apoyándose en el tratamiento médico, basado en el equipo multidisciplinario que lo atiende.
Este Trabajo Especial de Grado de  igual  manera aportará beneficios a los estudiantes de la Escuela de Naturopatia Instituto Dr. Manuel Lezaeta Acharan porque mostrará, como el manejo de la psique, la conducta, los pensamientos, las emociones, la alimentación  y  las  distintas  formas  de diagnosticar, influyen en el comportamiento, curso, desarrollo y evolución de las enfermedades, de igual forma les  permitirá  comprender que  un  paciente  es  más que un ser padeciendo de un algo llamado enfermedad, sino que es un ser que requiere apoyo no sólo físico, sino psíquico, emocional, y espiritual.
 Así  mismo mostrará el interés  personal  de  la  autora,  desde  una óptica intelectual  y  profesional,  ya  que  en  su  consulta  privada  ha  tenido  la  oportunidad  de  aplicar  métodos  de  diagnóstico  de  la medicina naturista,  medicina  energética,  medicina  chamanica,  medicina  holistica, medicina vibracional,  de  igual  forma aplicar  y  enseñar  técnicas  como  las  activaciones de  ADN,  terapias  vibratorias, percepción  energética  simultánea,  psicoorientología  y  otras;  bien  es  sabido  en el mundo terapéutico, que toda causa provoca un efecto y se conoce la existencia de leyes  universales,  por  lo tanto,  el  uso  adecuado de las distintas disciplinas médicas  y  terapéuticas,  permitirá sin  egoísmos  ni  insanas competencias, procurar una  mejor  calidad  de  vida al paciente, afectado por una enfermedad cualesquiera que esta sea, facilitando el entendimiento y la  unión  médico-terapeuta-paciente, porque cuando entendemos que todos tenemos el conocimiento, y todos somos maestros  y  alumnos  unos de otros, comprendemos  que  la  enfermedad es solo un grito  del  alma,  y  que  solo  una manifestación de voluntad (permiso), de parte del ser  que  está  pasando  por un proceso llamado enfermedad, lo ayudará a sanar.

       1.5 Sistema de Variables

Hace  referencia  al  conjunto  de indicadores  o  sub-indicadores que  deben  presentarse  para ser analizados y estudiados dentro del trabajo a realizar. Una variable es un  aspecto o dimensión  de un  objeto que  adquiere distintos valores y por  eso  varia, por lo tanto se constituye en una variante, algo que cambia.
Para  Korn  (1973)  “una  variable  es  un  aspecto  discernible  de  un objeto de estudio”(p.20).  Ahora bien, en  todo  estudio  debe  plantearse  las  variables que lo  conforman  es decir,   los  indicadores o sub-indicadores,  que  permiten  vislumbrar  el  camino  a  seguir,  desde  los  objetivos  específicos  de  la investigación que sé esta realizando,  hasta  la culminación   de  la   misma,  mediante  el  análisis,  identificación   y   la definición  que se realice a esos  objetivos. El sistema de variables transforma en términos concretos una idea.
Para  la  Escuela de  Naturopatia  (2008)  en   su   Manual  de   Metodología de la  Investigación  II  “es  un atributo, aspecto o dimensión de un objeto,  que  puede variar  de  una  o más  maneras,  pueden  ser  medidas,  observadas, evaluadas o inferidas,  es  decir,  de  ellas  se pueden obtener datos de la realidad” (p.3)

      1.5.1 Definición Conceptual

Este  punto  muestra como cada variable, debe ser definida de forma conceptual, a fin de que pueda ser explicado a lo largo de la investigación, cómo de los  objetivos específicos  surgen  éstas  y  de  ellas  la  definición. Para la Universidad Santa María (2005) en sus Normas para la Elaboración, Presentación y Evaluación de los Trabajos Especiales de Grado “las variables representan a los elementos, factores o términos que pueden asumir diferentes valores cada vez que son examinados, o que reflejan distintas manifestaciones según sea el contexto en el que se presentan.” (p.36).
 En  los trabajos de investigación, las variables constituyen el centro del estudio y se presentan incorporadas en los objetivos específicos  y  como también lo afirma  Arias (1999) “una variable es una cualidad susceptible de sufrir cambios” (p.30). Un sistema de variables consiste,  en  una  serie de características por estudiar, definidas de manera  operacional, es decir, en función de sus indicadores o unidades de medida, por lo tanto, identificarlas, analizarlas  y definirlas facilitaran la posterior  operacionalización, que especificará que es lo que hay que realizar, para recoger datos que faciliten la creación de los indicadores.
Para la Escuela Superior de Naturopatia (2008) en su Manual de Metodología de Investigación II “en esta etapa la actividad clave es lograr definir con precisión las variables en estudio, cabe decir, establecer específicamente el significado que se le asigna a un determinado término dentro de la investigación”. (p.5).
El mismo Manual indica “una variable conceptualmente delimitada nos servirá de faro durante todo el proceso que va desde decidir sobre el tipo de información que se va a recolectar, los métodos y técnicas a utilizar” (p.5).
Cuadro 1
Identificación y definición de las variables



OBJETIVO ESPECIFICO

VARIABLE
DEFINICIÓN CONCEPTUAL

Identificar los alcances de la psiconeuroendocrinoinmunología en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo.

Los alcances de la psiconeuroendocrinoinmunología en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo.

Los alcances están contenidos en la definición de la psiconeuroendocrinoinmunología, y en la influencia del psiquismo sobre las enfermedades físicas, que propone un enfoque multidimensional del hombre

Describir las distintas causas y tipos de estrés, que son factores de alto riesgo en la aparición de enfermedades.
Las distintas causas y tipos de estrés, que son factores de alto riesgo en la aparición de enfermedades.
Son aquellos que son influidos, por la genética y experiencias traumáticas de los individuos, alterando la respuesta inmunológica entre el sistema inmune (SI) y el sistema nervioso central (SNC).

Explicar como puede el estrés físico y psíquico intenso y los estados emocionales, alterar el sistema inmune (SI), provocando aparición de enfermedades de alto riesgo.

Como puede el estrés físico y psíquico intenso y los estados emocionales, alterar el sistema inmune (SI), provocando aparición de enfermedades de alto riesgo.

Es la alteración del sistema inmune (SI), que origina inmunodeficiencia celular cuantitativa, altera las cadenas de citocinas y la respuesta inmunológica, predisponiendo la aparición de la enfermedad.

Establecer las técnicas, terapias y medicinas utilizadas en la psiconeuroendocrinoinmunologia, y el estrés en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo.

Las distintas técnicas, terapias y medicinas utilizadas en la psiconeuroinmunologia, y el estrés en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo.

Son aquellos canales de trabajo, que facilitan la aplicación de pautas mentales y emocionales, tanto en la psiconeuroendocrinoinmunologia, como en la patogénesis del estrés, usados en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo.

Fuente: La Autora. (2009)

       1.5.2 Definición Operacional

La operacionalización de las variables implica desglosar las mismas y seleccionar los indicadores a través de sus dimensiones; tomando  en  cuenta que la variable a mencionar, es el objetivo especifico, la dimensión, es el área de las ciencias en las que se ubica y los  indicadores,  los  aspectos  que van a ser objeto de análisis, y deben ser seleccionados, de acuerdo al significado que se les ha dado a través de sus dimensiones;  como lo afirma Korn (1973) “esta etapa del proceso de operacionalización de una variable debe indicar de manera precisa el qué, cómo y cuando de la variable y las dimensiones que la contienen.”(p.36)
Se trata de encontrar los indicadores para cada una de las dimensiones  establecidas;  al respecto la Universidad Santa María (2005) afirma que: “la definición operacional de la variable representa el desglosamiento de ésta en aspectos cada vez más sencillos que permiten la máxima aproximación para poder medirla” (p.36).
 Estos indicadores o  aspectos, se agrupan en un cuadro bajo las denominaciones de dimensiones, indicadores y de ser necesario sub-indicadores; el  desglosamiento  de  cada variable  hasta  indicadores  o  sub-indicadores,  permite  abordarla  a través,  del  estudio  de  una  manera  profunda,  pues  el  análisis  de  la labor  investigativa,  ha  de  estar  centrada  en  la  caracterización  de cada unidad.

Cuadro 2
Operacionalización  de las variables



VARIABLE

DIMENSIÓN

INDICADORES

Los alcances de la psiconeuroendocrinoinmunologia en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo.

Inmunología Clínica
Medicina Psiconeuroendocrinoinmunológica
Psicología
Psiquiatría.


Psiconeuroendocrinoinmunología: Bases científicas.
-Psiconeuroendocrinoinmunologia en el tratamiento de las enfermedades.
-Psiconeuroendocrinoinmunologia ¿un nuevo camino médico?
-Psiconeuroendocrinoinmunologia del cáncer.
-Enfermedades auto-inmunes y el factor emocional.
-Enfermedades de alto riesgo.
-Psique y enfermedad.
-Uso de la psicoterapia.
-Relaciones neuroquímicas entre el sistema nervioso central (SNC) y el sistema inmune (SI).
-Modelo Biocognitivo.

Las distintas causas y tipos de estrés que son factores de alto riesgo en la aparición de enfermedades.

Bio-Psicosocial
Medicina del Estrés
Bio-Psicoemocional.
Psicofisiologia
Psicología.

-Naturaleza y causas de Estrés
-Signos y síntomas de estrés-
-Tipos de estrés: agudo, crónico, severo, psicológico, físico, emocional, distres o estrés excesivo, eustres o estrés bueno, postraumático y académico.
-Estrés y enfermedad.
-Estrés y preocupación.
-Estrés y espiritualidad.
-El sistema estresor y las interacciones psiconeuro-
endocrinoinmunológicas.
- Estrés y relación sexual.
- Liberándose del estrés

Como puede el estrés físico y psíquico intenso y los estados emocionales, alterar el sistema inmunológico (SI) provocando aparición de enfermedades de alto riesgo.

Medicina Biocognitiva
Inmunología Clínica
Fisiología del Estrés
Bio-Psicosocial.
-Impacto clínico de las alteraciones inmunológicas generadas por el estrés.
-Conexión mente-cuerpo-espíritu.
-Inmunología en oncología e Inmunoterapia del cáncer.
-Inmunología en endocrinología.
-Inmunología como ciencia ¿A dónde va?.

Las distintas técnicas, terapias y medicinas utilizadas en la psiconeuroendocrinoinmunología y el estrés en el tratamiento de enfermedades de alto riesgo.

Medicina Holistica
Medicina Integrativa.
Medicina Antienvejecimiento.
Medicina Vibracional.
Medicina Bioenergética.
Espiritualidad
Bio-Psicosocial.

-Técnicas novedosas: activación del ADN y Medicina Vibracional.
-Terapias psicofísicas en el tratamiento del cáncer.
-Nuevos modelos de salud-enfermedad y la realidad Médico-Paciente.
-Fitoterapia para el estrés y las enfermedades de alto riesgo.

Fuente: La Autora. (2009)

CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO

       2.1 Antecedentes de la Investigación.

      Para  la elaboración del presente trabajo de investigación, se realizó una exhaustiva revisión bibliográfica y documental de trabajos anteriores desarrollados en el país, que servirán a la autora como punto de partida, ya que reflejan información importante sobre el tema a tratar.
Castes Boscan M, Pocino M (2000) realizó su Trabajo Especial de Grado titulado: Las bases científicas de la Psiconeuroinmunologia y sus aplicaciones clínicas: Modelo Asma. Presentado ante la Facultad de Medicina. UCV. Caracas.
Este trabajo plantea y presenta evidencias anatómicas, fisiológicas y funcionales que demuestran la interacción, entre el sistema nervioso central (SNC), el sistema endocrino y el sistema inmunológico, demostrando que esta comunicación es bidirecccional proporcionando las bases científicas, que establecen la comunicación, entre el sistema inmune y el sistema nervioso central.
El trabajo señala la relación entre el estrés y la respuesta inmune y, demuestra que una intervención psicosocial, produce mejoras clínicas, disminución en el consumo de broncodilatadores y modificaciones en la respuesta inmune de niños asmáticos de la Isla de Coche.
Rangel Cuicas N, Vigil Rodríguez R (2004) en Trabajo especial de Grado titulado: Estudio exploratorio acerca de niveles de estrés, respuesta ante estrés y niveles de afrontamiento en pacientes con enfermedad tiroidea. Presentado en la Facultad de Medicina. UCV. Caracas.
Este  trabajo  muestra la enfermedad tiroidea autoinmune (ETAI), constituye el  producto  de  alteraciones  en  diversos  sistemas,  siendo  la  psiconeuroendocrinoinmunologia, el área del conocimiento médico fundamental para su comprensión. El rol del estrés en el desarrollo de esta enfermedad, ha resultado de interés para las descripciones originadas de la misma, afirmándose que la vivencias de situaciones estresantes, juegan un papel fundamental en el inicio de la sintomatología, aunque las investigaciones al respecto han sido controversiales. Así mismo se han intentado tipificar, elementos de personalidad y estilos de respuesta al estrés en esos pacientes.
Fords López M, Quesada Villaseca M, Peña Amador D (2002). Trabajo de Grado titulado: La Psiconeuroinmunologia una nueva ciencia en el tratamiento de enfermedades. Publicada Revista Facultad Medicina. México.
Este trabajo señala que de todos es conocido que la salud del hombre, es un proceso complejo sustentado sobre la base de un equilibrio, entre factores bio-psicosociales; lograr que el hombre se adapte a su medio implica la mantención de la adecuada sincronización de las funciones, de los sistemas de su organismo y en caso de surgimiento de un desbalance, esta adaptación depende del restablecimiento de el equilibrio. Si el desbalance es muy grande, generalmente hay necesidad de acudir a un especialista, mientras más traumática sea la lesión, más urgente será acudir, tanto a la medicina convencional como a la tradicional. En la enfermedad se afecta tanto el cuerpo como la mente, y ante todo debemos aceptarla y cada cual debe tomar la dirección y responsabilidad de su salud.  En esta revisión se introduce la psiconeuroinmunologia, como nueva rama de la medicina, donde se establece la relación entre la mente y el cuerpo.
Los antes mencionados trabajos se relacionan con el presente estudio, porque tocan un punto en común, como lo es la psiconeuroendocrinoinmunologia y el estrés, y tienen soporte de interés para la autora.

2.2 La  Psiconeuroendocrinoinmunologia  en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo.

La psiconeuroendocrinoinmunologia facilita el conocimiento de la dinámica biológica de la medicina humana y de alternativas o técnicas médicas complementarias, y permite el desarrollo no lineal de nuevos modelos de salud y enfermedad. Por su singularidad la psiconeuroendocrinoinmunologia, es un puente para disciplinas tradicionales como: la psiquiatría, la psicología, la neurología, la endocrinología, la inmunología, las neurociencias, la medicina interna, incluyendo a la cirugía en lo referente a la cicatrización de heridas.
Tanto la sabiduría antigua, como la pre-moderna reflejaron el conocimiento de la unidad cuerpo mente. Un cambio en el estado de la psique, produce un cambio en la estructura del cuerpo, y un cambio en la estructura del cuerpo, produce un cambio en la estructura de la psique, como dijo Sir Francis Bacon, nos preguntamos como el humor puede afectar el cuerpo y alterar el trabajo de la mente, o como las pasiones y temores de la mente, pueden afectar el trabajo del cuerpo. El rol de las emociones, en el curso de las resistencias inmunológicas y en las enfermedades, es hoy día conocido, y se sabe que una alteración emocional, provoca una variación psicológica, que se manifiesta en el cuerpo físico en forma de enfermedad.
En el caso de la tuberculosis pulmonar Day George (1951) señala:

Sir William Osler afirmó que es importante conocer tanto lo que está pasando por la cabeza del hombre, como en su pecho, para pronosticar el resultado de una tuberculosis pulmonar. El problema de adaptación es creciente en los 18 a 24 meses anteriores a la enfermedad, estos factores psicológicos pueden tener influencia en el curso de la tuberculosis, y una vez que está establecida, la enfermedad puede ser minimizada, si el paciente tuvo la oportunidad de ser escuchado por alguien durante un razonable uso de tiempo. (p.1025)

El basamento científico de la psiconeuroendocrinoinmunologia, es demostrable por varios trabajos históricos de los cuales la autora citará algunos; a finales de 1950 y principios de 1960, experimentos con animales implicaron que el estrés podría afectar ambas inmunidades: la humoral y la celular (Rasmussen); Marsh y Brill encontraron que ratones expuestos a estrés fueron más susceptibles de contraer infección por el virus del herpes simple; Wistar y Haldemann encontraron, que la misma tensión prolongó la retención de autoinjertos. En 1960 Vessey y Solomon mostraron la primera evidencia experimental directa, de los efectos de tensión o estrés en la inmunidad fue que la reducción de anticuerpos, responde un antígeno como resultado de la tensión en roedores. Solomon, Jevine y Kraft, demostraron en 1960, que las experiencias en los primeros años de vida (etapa infantil) podría afectar, la respuesta mediada por anticuerpos en la vida adulta. Los trabajos de Solomon y Fressei, trabajaron las anormalidades inmunológicas que ocurren con las enfermedades mentales, sobre los niveles anormales de inmunoglobulinas y como los anticuerpos, hacían reacción en algunos pacientes con esquizofrenia.
La investigación más significativa en psiconeuroendocrinoinmunologia fue la de Korneva y Khai en Leningrado en 1963, ellos informaron que lesiones electrolíticas destructivas en el hipotálamo dorsal de conejos, llevaban a la supresión del desarrollo de la fijación del complemento anticuerpo, y la retención prolongada de antígenos en la sangre. Así ellos habían demostrado que el cerebro estaba envuelto en inmunoregulación.
Para 1970 habían varios trabajos publicados por el Inmunólogo yugoslavo B.D. Jankovic, que señalaban las similitudes del antígeno, entre el cerebro y las proteínas inmunológicas; ahora bien, el trabajo que más credibilidad dio a la importancia de la comunicación cerebro-inmunidad, fue el de Robert Ader y Nicholas Cohen en 1975, sobre el sabor aversivo que condicionó la inmunosupresión. Si un estímulo condicionado (la sacarina), podía producir la inmunosupresión de un estímulo no condicionado (la droga ciclofosfanida) entonces, cerebro y aprendizaje debían relacionar las respuestas inmunológicas. Solomon G (1998) señala lo siguiente con respecto a la psiconeuroendocrinoinmunologia:

La psiconeuroendocrinoinmunologia  es el campo científico transdiciplinario, que investiga las interacciones entre el cerebro (mente-conducta) y el sistema inmune y sus consecuencias clínicas. Es comúnmente conocida como psiconeuroinmunologia, el psicólogo Robert Ader inventó el término a fines de la década del 70, también es conocida con los términos de neuroinmunomodulación y menos conocida como neuroinmunoendocrinologia o inmunologia conductual. Sus aspectos clínicos se relacionan con el entendimiento de los mecanismos biológicos subordinados por la influencia de factores psicosociales, sobre el comienzo y curso de las resistencias inmunológicas, y el entendimiento de la inmunologia generada en síntomas psiquiátricos. Estos son básicamente los aspectos científicos, que involucra el entendimiento de la compleja interacción de la neuroendocrinología y la inmunologia generadora de redes, para el mantenimiento de la salud y la defensa de las enfermedades. (p.165)

La psiconeuroendocrinoinmunologia en el tratamiento de las enfermedades de alto riesgo es fundamental para determinar el comienzo, desarrollo, avance y fin de las enfermedades, cualesquiera que estas sean. El Diccionario Terminológico de Ciencias Médicas (1974) define el término enfermedad de la siguiente manera:

Alteración o desviación del estado fisiológico en una o varias partes del cuerpo. Género o clase de trastorno morboso al que puede referirse un caso particular. Conjunto de fenómenos que se producen en un organismo que sufre la acción de una causa morbosa, y reacciona contra ella. (p.324)


Por lo tanto, una enfermedad es un deterioro, alteración o variación que se sucede en el organismo, o en un órgano específico, generando un desequilibrio en los sistemas nervioso central, sistema inmunológico o en el cerebro, y dependiendo de las características de esa enfermedad, afectará a los sistemas circulatorio o cardiovascular, sistema endocrino o glandular, sistema linfático, sistema respiratorio, sistema digestivo, sistema óseo, sistema muscular, sistema sanguíneo, sistema nervioso, sistema de ojos, nariz y boca, sistema excretor o urinario, piel y sistema reproductor.
El término alto riesgo hace referencia al riesgo de vida que corre el paciente, si la enfermedad afecta a más de un sistema, provocando deterioro a nivel celular, algunas de esas enfermedades son: cáncer, diabetes, HIV (SIDA), cardiovasculares y autoinmunes, entre otras que la autora explicará en objetivos posteriores.

2.2.1 Psiconeuroendocrinoinmunologia: bases científicas.

El organismo humano es un sistema abierto y auto regulado, en permanente contacto con el medio del cual toma, y al cual cede energía e información. Es un proceso continuo que le permite reconstituirse constantemente para perpetuar la vida. Este sistema está formado por subsistemas integrados jerárquicamente en varios niveles: átomos, moléculas, estructuras celulares, células, tejidos, órganos, aparatos y, a su vez es un subsistema de estructuras mayores: familia, sociedad, planeta, sistema solar y universo.
Todos los niveles que conforman el organismo humano están interrelacionados y son interdependientes, un cambio en alguno de los subsistemas o suprasistemas provoca una influencia directa o indirecta en los individuos, por ello al investigar la etiopatogenía de alguna enfermedad y proponer su tratamiento, es vital tomar en cuenta la constitución del mismo; ahora bien el organismo basa su organización en una estructura fundamental, que es la unidad funcional conocida como célula, que es la unidad anatomo-básica que lo conforma.
Una alteración, desequilibrio o desbalance en ella, referente a el funcionamiento general provoca cambios en el organismo. La célula es un sistema abierto con entradas, procesamiento de energías, conformación y salidas, y esta inmersa en el líquido intersticial que aporta los nutrientes y el oxigeno necesario para la realización de los procesos oxidativos, a través de los cuales la célula obtiene energía, sintetiza sustancias o construye estructuras; y en ese líquido intesticial, se liberan los desechos tóxicos CO2, compuestos nitrogenados, toxinas que luego serán excretadas del organismo, a este respecto Molina de González (2008) señala:

Para cumplir sus funciones la célula requiere un adecuado y constante flujo sanguíneo que aporta oxigeno y nutrientes; un sistema de membranas en buen estado, que permita filtrar y mantener las sustancias en los distintas comportamientos, recibir información eléctrica y química, que le permita interactuar, comunicarse y obedecer a la regulación general del sistema orgánico; un sistema enzimático y de biocatalizadores que posibilite las reacciones químicas necesarias para la síntesis de sustancias y la producción de energía; mecanismos de neutralización y/o excreción de toxinas. Para que el organismo funcione adecuadamente necesita interconexión de todas las células a través de estímulos químicos y eléctricos; mantenimiento del ph y temperatura en rangos que permitan el funcionamiento enzimático; sistemas por donde circulan productos para la asimilación y excreción, sistemas circulatorio, respiratorio, digestivo, renal etc. El sistema neuro-endocrino-inmunológico como el gran regulador de todas las funciones comandadas por el cerebro. (p.34)


En ese sentido, para hablar de psiconeuroendocrinoinmunologia y sus bases científicas, debemos clarificar los mecanismos de autorregulación fisiológica; el hecho de que las personas puedan sobrevivir y evolucionar en un mundo hostil, y cambiante se debe a tres factores: la existencia de un número de procesos de autorregulación automáticos que permitan enfrentar las variaciones del ambiente; capacidad de reparar y recuperar la salud; posibilidad de aprender a partir de experiencias, éxitos y errores.
Estos mecanismos de autorregulación, regulan la respiración, la temperatura corporal, el equilibrio hidroeléctrico, el ph sanguíneo, el equilibrio ácido-base, el flujo sanguíneo y la presión arterial, el equilibrio y la postura corporal, el ciclo sueño-vigilia, el funcionamiento endocrino, el proceso digestivo y la nutrición celular, el crecimiento y la reproducción, el metabolismo y los procesos psiconeuroendocrinoinmunológicos.
Ahora bien, el sistema nervioso tiene la capacidad de regular casi todos los órganos y sistemas del organismo, incluyendo el cardiovascular, gastrointestinal y el sistema endocrino; con respecto a las bases científicas de la psiconeuroinmunologia Castes M (2002) señala:

Se pensaba que el sistema inmunológico era relativamente autónomo, que se regulaba internamente por citokinas producidas por las propias células inmunológicas, sin embargo recientemente, se han acumulado evidencias provenientes de diversos campos, que demuestran que el sistema nervioso y el sistema inmune, se pueden comunicar en una forma bidirecccional y se ha propuesto que esta comunicación, puede ser esencial para el correcto funcionamiento del sistema inmune y el propio sistema nervioso. La psiconeuroinmunologia, es la ciencia transdiciplinaria que estudia las interacciones y comunicación bidireccional, entre el comportamiento, el sistema nervioso central, el sistema endocrino y el sistema inmunológico, las evidencias son de dos tipos: evidencias directas que apoyan la interacción, entre el sistema nervioso y el sistema inmune, de tipo anatómicas y fisiológicas y que indican una relación directa, entre estos dos sistemas; evidencias indirectas que demuestran, que durante disturbios psicológicos, el sistema inmune se puede alterar, lo que puede influir en la resistencia de las enfermedades y el curso de las mismas. Los aspectos clínicos de la psiconeuroinmunologia, van desde el entendimiento de los mecanismos biológicos, bajo la influencia de factores psicosociales, hasta los aspectos biorregulatorios, que incluyen la red compleja de interacciones generadas por los sistemas neuroendocrino e inmunológico, en el mantenimiento de la salud y lucha contra la enfermedad. (p.53)

La psiconeuroendocrinoinmunologia presenta como ya se afirmó, evidencias anatómicas, fisiológicas y funcionales, que demuestran que el sistema nervioso central, el sistema endocrino y el sistema inmunológico se comunican entre si, en cuanto a estas evidencias, el trabajo de psiconeuroinmunologia de Castes M (2000), muestra estas evidencias e igualmente señala otras evidencias que ha continuación se muestran:

Evidencias anatómicas: 1.- existen compartimientos específicos en los órganos linfoides que llevan a cabo funciones específicas. 2.- las fibras nerviosas noradrenérgicas (NA), peptidérgicas y colinérgicas inervan estos comportamientos, tanto en órganos primarios como secundarios, observándose esta inervación en los órganos linfoides que contienen tanto macrófagos como linfocitos T y B. 3.- los neurotransmisores liberados en estos nervios pueden influir en funciones específicas de las subpoblaciones de células en estos sitios esta comunicación es bidireccional ya que productos de las células inmunes como citoquinas y quimoquinas, pueden ser liberadas, por las células linfoides y modular la actividad terminal nerviosa, su viabilidad y la liberación de neurotransmisores. 4.- se ha demostrado la presencia de receptores en los linfocitos macrófagos y neutrófilos, como lo demuestran los trabajos de Stachelin 1985, Abrass 1985 y Davies y Lefkowitz 1980. 5.- El desarrollo de ciertas enfermedades, especialmente enfermedades autoinmunes, dependen de interacciones complejas en múltiples sitios, entre el sistema inmune y el nervioso Bellinger 1998 y Brenneman 1993. (p10).

Las evidencias funcionales y fisiológicas presentadas en ese mismo trabajo de Castes M (2000) son:

Evidencias funcionales provienen de las lesiones practicadas en diversas regiones del cerebro, lo cual provoca una alteración, de diversos parámetros de la respuesta inmunológica (Berczi y Nagy 1991), por ejemplo lesiones electrolíticas del hipotálamo se han asociado con una variedad de alteraciones inmunológicas, incluyendo disminución de fenómenos como la anafilaxia, hipersensibilidad retardada, producción de anticuerpos y rechazo de transplantes (Luparello 1964; Macris 1970). Lesiones en el hipocampo provocan un aumento del número de células esplénicas, mientras que lesiones en otras regiones producen una disminución del número de estas células (Brooks 1982), cuando las lesiones se producen en la neocorteza izquierda se suprimen ciertas respuestas de células T, cuando las lesione se dan en el lado derecho esto no ocurre. Evidencias Fisiológicas: han demostrado que las células de organismos primarios y secundarios del sistema inmunológico son capaces de producir hormonas y neurotransmisores, mientras que las glándulas endocrinas clásicas y componentes del sistema nervioso, como neuronas y células gliales, pueden producir gran variedad de citoquinas, de hecho la distinción de lo que es un neurotransmisor y una citoquina cada vez se hace más difusa, ya que los nervios pueden sintetizar citoquinas como la IL-1, IL-6 y las células del sistema inmune, a su vez pueden sintetizar y secretar neurotransmisores o neuro-hormonas como la CRH (hormona liberadora de corticotropina), el NPY y el péptido vaso instestinal (VIP). Existen evidencias que indican que los leucocitos pueden producir neurotransmisores y neuropéptidos. Evidencias que indican que los leucocitos expresan receptores en la membrana para una diversidad de hormonas, neurotransmisores y neuropeptidos. Evidencias que indican que las hormonas, neurotransmisores y neuropéptidos, tienen efecto inmunoregulador, evidencian que las células residentes en el sistema nervioso producen citoquinas inmunológicas. Y evidencias que indican que las citoquinas leucocitarias tienen efecto sobre el sistema endocrino. (p. 20).

Todo lo cual evidencia, que hasta el momento se han identificado, más de 20 péptidos  neuroendocrinos  y su ARNm en células del sistema inmune, que probablemente  median  efectos  autocrinos,  paracrinos  o  endocrinos en la fisiología de los sistemas inmune y neuroendocrino.
El timo  órgano  central  del  sistema inmune, es un órgano neuroendocrino que produce no solo hormonas tímicas, sino también la hormona liberadora de hormona luteinizante (CHRH), sustancia P, hormona de tirotropina (TSH), somatostatina, ACTH, oxitocina, endorfinas, prolactina, péptido vaso intestinal, hormona de liberadora de corticotropina (CRH), noropinefrina, encefalinas, hormona de crecimiento (GH), neurofisina.
Así mismo la producción de ciertas citoquinas en infecciones, o en el transcurso de una respuesta inmune, afectan al comportamiento y la función del sistema nervioso central, mediando la respuesta febril, la fatiga, disminución del apetito y la somnolencia que acompañan estos estados, y que se conoce como el comportamiento de la enfermedad como señala Dantzer R (1999):

El comportamiento de la enfermedad se define, como una constelación de síntomas no específicos que acompañan la inflamación y la infección y que incluye, fiebre, cambios fisiológicos y de comportamiento que produce: letargia, somnolencia, depresión, falta de apetito y sed y disminución de una exploración social. El comportamiento de la enfermedad, se define como un estado central que reorganiza la percepción y la acción ante una amenaza de infección  por patógenos…. Hoy en día se sabe que las citoquinas son capaces de atravesar la barrera hemato-encefálica por diversos tipos de mecanismos que van desde el transporte saturable, reabsorción y la simple fuga. (p.703)

2.2.2        Psiconeuroendocrinoinmunologia en el tratamiento de las enfermedades.

Durante los últimos 50 años a causa de los avances alcanzados por las industrias farmacéuticas en la síntesis de nuevas sustancias, se ha logrado el desarrollo de nuevos fármacos  y de procedimientos terapéuticos, que han aportado soluciones a los problemas que durante mucho tiempo han aquejado a las personas en cuanto a enfermedades se refiere. Existen razones tanto psicológicas como biológicas, para explicar como determinados factores, pueden influir en las enfermedades en que interviene el sistema inmune; algunas de estas evidencias demuestran que el estrés y la depresión pueden influir en el cambio de indicadores celulares y humorales del estado inmune.
Los efectos del estrés sobre la inmunidad, parecen ser mediados por vía de factores endocrinos, ya que hormonas, neurotransmisores y neuropéptidos, pueden interactuar con los componentes celulares del sistema inmune. Las evidencias experimentales y clínicas sugieren, una relación funcional entre estrés, inmunidad y enfermedades. Por lo tanto, el médico y el paciente deben conocer el funcionamiento de este sistema y como influir sobre el para lograr un cambio favorable que implique una detección o mejoría de la enfermedad que se presente.
La psiconeuroendocrinoinmunologia es la ciencia que estudia los mecanismos de comunicación bidireccional entre los sistemas neuroendocrinos e inmune; ha sido utilizado por muchos investigadores para establecer, posibles relaciones entre los factores de comportamiento y la programación de enfermedades inmunológicos y para evaluar el papel de elementos inmunes en enfermedades del sistema nervioso central. Esta ciencia está sentando bases científicas en la nueva comprensión de la salud y la enfermedad, tomando como base la relación existente entre la psique y la emoción; y en los últimos 10 años, ha estado atrayendo a su ambiente de acción a profesionales  de las diversas ramas médicas y no médicas entre ellos psicólogos, psiquiatras, inmunólogos, epidemiológicos, bioenergéticos y terapeutas complementarios y tradicionales;  a este respecto el Dr Bernie Siegel en su libro amor, medicina y milagros y paz, amor y curación expone “las correlaciones mente-cuerpo y el potencial curativo al que se tiene acceso mediante este vínculo” (p.25).
La Universidad de Pensilvana ha demostrado que la hipnosis puede aumentar la cantidad de células  blancas en la sangre. Muchos clínicos e investigadores sostienen que existe una variación de parámetros inmunológicos, después de la aplicación de técnicas como visualización, meditación, hipnosis a favor del fortalecimiento del sistema inmune. En estudio realizado a pacientes con cáncer de mama, en las que se estudio la relación entre las subpoblaciones de linfocitos determinadas por citometria de flujo, las inmunoglobulinas y la proteína C- reactiva y la presencia de factores estresantes, se comprobó las correlaciones significativas entre el número de células NK (CD 16 y CD 56), y la presencia de la ansiedad; en Bélgica se encontró que la depresión puede estar acompañada de cambios significativos en la inmunidad mediada por células humoral.
En este estudio  se investigó las concentraciones plasmáticas de las interleukinas (IL-6) su receptor, la interleukina 2 (IL-2), y el receptor que las transferían y se comprobó, que eran significativamente más altas en los pacientes depresivos, que en los controles sanos. En 1991 un equipo de científicos de la Universidad de Pittsburg, comprobó que un grupo de personas sometidas a una gran tensión psicológica, aumentó significativamente el riesgo de padecer de gripe. Las células sanguíneas como linfocitos y macrófagos, pueden detectar un cambio en la psique humana a través de las hormonas; sentimientos como la depresión y la tristeza inducen al hipotálamo a sintetizar la hormona liberadora de corticotropina, la cual viaja hacia la hipófisis donde activa la producción de ACTH y por consiguiente la liberación de corticol para el cual los linfocitos tienen receptores.
La Dra. Marianella Castes especialista de la fundación para el desarrollo de la psiconeuroinmunologia en Venezuela (Fundasenein), y una de las pioneras del uso de esta ciencia en Latinoamérica, refiere que si la psique-el cerebro controlan todas las actividades de la esfera afectiva y, además influyen sobre el sistema inmunológico, en teoría deberían las personas de ser capaces de modificar las tendencias negativas y dirigir el sistema inmunológico, hacia un estado óptimo de funcionamiento, a este respecto señala en psiconeuroinmunologia y Cáncer (1996):

Actualmente existen diversas técnicas para aumentar las funciones de este sistema, el Dr. Simonton en los Estados Unidos de Norteamérica, ha desarrollado un método de relajamiento y visualización de imágenes mentales para el tratamiento de pacientes con cáncer, que puede ser empleado para otras enfermedades. Este método consiste en la práctica regular de estas técnicas, durante las cuales el paciente crea sus propias imágenes sobre su enfermedad y su sistema inmune y aunque aún no está demostrado científicamente, existen evidencias de pacientes que han logrado disminuir el tamaño del tumor. El Dr. Simonton desarrolló un programa que se lleva a cabo en los Ángeles, California en el Centro de Conferencias del Pacific Palisades que se basa en los principios de la psiconeuroinmunologia, y permite a los pacientes descubrir los eventos más estresantes ocurridos entre los 6 meses y 2 años antes de la aparición de la enfermedad, y detectar en que momento decidieron no vivir más. Se debe transformar el fracaso en responsabilidad ante la enfermedad mediante el aprendizaje sobre el sistema inmune. (p.55).

La autora del presente Trabajo Especial de Grado, en su consulta privada ha logrado constatar que cuando aparecen los síntomas, debe revisarse hasta 7 años atrás los eventos más impactantes que el paciente haya atravesado en su vida y, de igual forma revisar los eventos ocurridos en el último año antes de la presencia de la enfermedad, determinando que en un alto porcentaje, la enfermedad se manifiesta gracias a un evento o impacto fuerte, que sacude el sistema emocional, provocando una ruptura que desequilibra el sistema inmunológico, deprimiéndolo al punto de provocar un descenso en las defensas; así mismo la psique del paciente al no pensar o procesar pensamientos positivos, sino que por el contrario manifiesta constantes pensamientos negativos provoca perfusión en el cerebro, afectando su funcionalidad.
En consulta privada aplicando procesos que disparen la responsabilidad del paciente con respecto a su enfermedad, ayudándolo  a ver donde está la causa, y aplicando tratamientos psicofísicos como psicoterapia, psicoorientologia, activación del ADN, procesos de visualización, manejo del dolor, manejo de la respiración, manejo adecuado de los procesos emocionales, enseñándole el significado de cada emoción, colocándolo frente a frente con sus pensamientos a través de la creación de imágenes mentales y del uso de la pantalla visual; se ha logrado no solo disminución  de tumores, sino remisión total de quistes.
La psiconeuroendocrinoinmunologia es una ciencia acertada y su uso implica no solo conocimientos médicos sino conocimiento, uso y aplicación de técnicas psicológicas y emotivas; es por ello que su manejo involucra un equipo multidisciplinario, equipo asertivo y preparado para manejar enfermedades multifactoriales, en donde los procesos y sistemas del cuerpo, así como sus macrofunciones sean estudiadas, tratadas y atendidas en forma global, recordando y no perdiendo de vista, que el paciente no solo nos presenta un cuerpo enfermo para ser tratado, sino también presenta una psique-cerebro, y un sistema complejo de emociones, que alteran el sistema inmunológico y el sistema nervioso central; por lo tanto, el paciente debe ser tratado en su conjunto y enseñarles técnicas que los ayuden, no solo a superar la enfermedad, cualesquiera que esta sea, sino también buscar sus causas y orígenes, para así desbloquear su psique y facilitar la sanación. La psiconeuroendocrinoinmunologia también se apoya en técnicas y disciplinas complementarias médicas y no médicas.

2.2.3. Psiconeuroendocrinoinmunologia ¿un nuevo camino médico?

La psiconeuroendocrinoinmunologia se desarrolla en dos áreas de importancia, por un lado mira hacia adentro al nivel más detallado de la química del cuerpo, y al mismo tiempo mira hacia afuera en los ámbitos más generales, de las emociones y la salud. Hace uso de diferentes tipos de alta tecnología, que le sirven para analizar las moléculas y los genes en sus más mínimos detalles, e incluso para simular el funcionamiento de órganos completos como el cerebro; por lo tanto la psiconeuroendocrinoinmunologia, sirve de enlace entre diferentes disciplinas de las ciencias básicas, tales como la inmunologia, la neurobiología y endocrinología, y hace el puente con campos especializados de la medicina como la psiquiatría y la reumatología, y conecta a las ciencias clásicas y ambas con la psicología, particularmente con esos aspectos intangibles pero de esencial contribución para la comprensión del ser humano como son los sentimientos y la emociones.
Probablemente era necesario pasar por el camino de presenciar una alta especialización, desde el tiempo de Descartes y Bacon hasta la mitad del siglo pasado, para obtener el nivel de entendimiento detallado del organismo que tenemos hoy en día. Sin embargo a juicio de esta autora lo que esta resultando, es que cada disciplina está tan abrumada con los detalles, que pareciera que el todo se perdió en esas partes en lo que al dominio de la salud se refiere. La psiconeuroendocrinoinmunologia, por lo tanto, esta retomando el camino de la integración, y está desmontando parte a parte las barreras que se derivan del incremento exagerado en la especialización y su consecuente arrogancia, que no es otra cosa que el miedo a la ignorancia en el campo del otro. La función primordial de esta ciencia no es otro que reconstruir la psique y el cuerpo completos de nuevo, donde el espíritu no quede excluido, implica retomar la conexión y el significado de lo que somos realmente como seres humanos totales, lo cual redunda en el descubrimiento de todo nuestro potencial físico, afectivo, intelectual y trascendental.
La ciencia afirma que un hecho no es real a menos que pueda ser observado, documentado, medido y entendido, más sin embargo, hay evidencias de manifestaciones y curaciones no medibles; para los científicos la observación experimental, desde todos los ámbitos de estudios desde la biología celular y molecular, tanto en modelos experimentales como humanos, pueden llevar a una definición más fina y detallada de la complicada red de conexiones ente el sistema inmune y el sistema nervioso.
A través de este conocimiento, los intricados caminos de la enfermedad pueden ser develados, abriendo nuevas vías de tratamientos; parte del futuro de la psiconeuroendocrinoinmunologia, que más que futuro es un presente continuo, incluye identificar que componentes de la respuesta fisiológica, se pueden modificar mediante el aprendizaje de nuevas técnicas de afrontamiento del estrés, y cuales no pueden ser modificadas excepto por intervención médica.
Para la autora, esta ciencia permitirá identificar cuales de estos comportamientos y respuestas fisiológicas frente a situaciones estresantes son heredadas y cuales son aprendidas, a partir de esto será posible determinar, las consecuencias emocionales que pueden ser cambiadas, con intervenciones basadas en el aprendizaje; de igual forma sería un aporte valioso el hecho de que los médicos y personal encargado de pacientes, conocieran de las nuevas herramientas existentes en el campo de la psiconeuroendocrinoinmunologia, lo cual resultaría en el proceso de recuperación de los pacientes.
La psicoleuroendocrinoinmunologia como un nuevo camino de la medicina, muestra que el organismo humano se encuentra agredido por múltiples agentes como virus, bacterias, parásitos y aún partículas más pequeñas y menos complejas, a este respecto Pergola Federico en la Revista de la asociación Médica Argentina (2006), señala lo siguiente con respecto a los tipos de respuesta del sistema inmunológico y a lo que sucede con las células invadidas:

Las células invadidas por bacterias intracelulares activan a los fagotitos encargados de destruirlas, mientras que algunos virus pueden ser detenidos por anticuerpos específicos y por la respuesta citotóxica (a cargo de los linfocitos T) son tres tipos de respuesta: anticuerpos, inflamación y citotóxicidad. Una vez eliminado el invasor el sistema inmunitario retiene una plantilla para reconocerlo en el futuro y lograr una respuesta más rápida; mecanismo donde intervienen los clones de las células b (productores de anticuerpos) y T (citotóxicas precursoras). Procesos y respuestas a nivel del sistema nervioso central, pueden ser modulados  por las citoquinas, neurotransmisores y neuropéptidos actúan sobre regiones específicas. Las endorfinas alfa y beta pueden activar los quimiotaxos e influenciar la diferenciación y proliferación de linfocitos T y B. Las encefalinas se unen a receptores específicos del sistema nervioso central y ejercen funciones de inmunomodulación. Ambas,  endorfinas y encefalinas tienen modulación conductual, aumentan en determinados estados anímicos como ocurre como el estrés. Existen dos circuitos diferentes de retroalimentación entre los sistemas inmunitario y nervioso central, el primero de ellos es el conformado por factor liberador de corticotropina-ACTA-glucocorticoides-células linfoides-citoquinas-hipotálamo y región limbica  del sistema nervioso central. El otro está conformado por el neurotransmisor de la terminal nerviosa  cercana a la célula inmune y el linfocito, que sintetiza y libera una citoquina que interactúa con la anterior, las citoquinas que se liberan durante el daño tisular tienen la capacidad de activar el eje hipófico-hipotálamo-suprarrenal. (p.36).

En la actualidad, médicos y familiares de pacientes han visto la aparición de enfermedades orgánicas, consecutivas a cuadros depresivos, el estrés, el duelo, separaciones, que indican una cercanía entre los sistemas nervioso central, inmunitario y enfermedades. Ahora bien la psiconeuroendocrinoinmunologia también es un campo fértil en la interacción entre la psiquis, el cerebro, el sistema endocrino y los mediadores humorales que causan afecciones neurológicas, como la enfermedad de Parkison.
Esta afección fue descrita por muchos neurólogos como un trauma psicológico, y como muchas otras fueron clasificadas después como enfermedades psicosomáticas, y también la psiconeuroendocrinoinmunologia ofrece respuestas para el estrés, provocando una respuesta física, psíquica y conductual que varia de persona a persona, estudiando los efectos, por ejemplo de la psicodermatosis como dermatosis inducidas por el estrés; de igual forma esta ciencia demuestra la relación entre estrés y cáncer, para el año 1991 Bovbjuerg publicó en la revista Cáncer, un trabajo sobre psiconeuroendocrinoinmunologia y sus implicaciones oncológicas donde señalaba:

Que el sistema nervioso central puede regular la actividad del sistema inmunitario y proponía un mecanismo potencial de la aparición de tumores a los factores psicosociales, señalando evidencia de que el sistema nervioso central incita las actividades del sistema inmune y otorga la posibilidad de que los factores psicosociales pueden tener impacto en el control de los procesos y sus efectos sobre la función inmunitaria. La relación entre las variables psicosociales y la función inmunitaria reporta asociaciones entre ambas alteraciones formulando tres hipótesis: 1.- Algunos cánceres están influenciados por procesos psicosociales. 2.- Algunos cánceres estarían influenciados por la actividad del sistema inmune y 3.- Algunas actividades del sistema inmune están influenciados por factores psicosociales. De todas ellas esta última ha sido confirmada repetidas veces (p.828).

Ahora bien, el cáncer, estrés, las afecciones degenerativas del sistema nervioso central y la autoinmunidad son solo algunas líneas de investigación, que se están relacionando con la psiconeuroendocrinoinmunologia, así como comprobar los efectos de la ansiedad sobre el sistema inmunológico y como bien afirma Pergola F (2006):

El estudio de los fenómenos mentales, postergado insólitamente por la medicina durante mucho tiempo ya esta iniciado, acaece en estos momentos una verdadera revolución neurobiológica, y si bien aún queda un largo camino por recorrer ya existen indicios concretos de que esa investigación ha comenzado a dar sus primeros frutos. El conocimiento de los fenómenos racionales, las emociones y los sentimientos, muestra que las neurociencias están decididas a dilucidar aspectos esenciales de la personalidad y la subjetividad de las personas y la psiconeuroendocrinoinmunologia es parte de esto. (p.38)

2.2.4        Psiconeuroendocrinoinmunologia del Cáncer.

Vivimos  una época de confrontación entre paradigmas que colocan dos modelos en esa línea casi invisible, que une y a su vez separa el modelo mecanicista, que avala y sostiene que existe una separación entre la mente y el cuerpo, donde lo mental, lo psicológico se convirtió en el campo específico de la psiquiatría y la psicología, dedicándose los médicos al estudio y cuidado del cuerpo como algo separado. Esta visión parcelada orilló a los psicólogos a dar explicaciones psicológicas a los trastornos mentales, sin tomar en cuenta el cuerpo del ser o paciente afectado por esos trastornos psicológicos, y por otra parte condujo a los médicos a explicar y tratar a la enfermedad, sin tomar en cuenta los aspectos psicológicos, sociales, ambientales.
Se obvio por así decirlo la mente, lo espiritual, el sufrimiento y la muerte. Esto facilitó el estudio fragmentado del cuerpo, el análisis por partes, la tendencia de ir de lo macro a lo micro, hasta llegar a los niveles moleculares; esta concepción de la enfermedad, hizo que no se le prestara atención, a los mecanismos de autocuración que los organismos poseen, creando una dependencia respecto del médico, una dependencia de la industria farmacéutica, medicamentos y sustancias químicas y la intervención agresiva para tratar la enfermedad, olvidando los efectos que a nivel mental, emocional y espiritual causaban en el paciente.
Esta visión del cuerpo como un mecanismo solamente, transformó al médico, en un mecánico que reparaba partes dañadas o afectadas, que daban más valor a  los análisis de laboratorio y a los parámetros, que a la evaluación emocional, social o ambiental, y es justamente allí donde se le dio un sentido práctico a los pacientes, estos dejaron de ser seres humanos enfermos, para convertirse en órganos enfermos; pasaron a convertirse en un caso, en un número de cama, en un numero de archivo, en un objetivo del que el médico se separo afectivamente, y en donde la relación médico-paciente se transformó en una relación autoritaria, a veces despótica, donde solo el médico sabía y conocía y no tomaba en cuenta la opinión del paciente, con lo cual el vínculo humanidad carecía de presencia dentro de la clasificación de una enfermedad.
Esta visión fragmentada promovió las bases de la especialización en donde hay tantos especialistas, como órganos primarios y secundarios y sistemas posee el cuerpo humano; una visión donde se relega a la enfermera, se abusa de los fármacos, se enfatiza en la alta tecnología, en el diagnóstico preciso, el tratamiento intervencionista y a veces agresivo, la hospitalización donde el trabajo manual, esta por encima del trabajo intelectual y en donde el conocimiento y los premios están por encima de la humanidad.
Un modelo basado en el aspecto biológico, el estudio del órgano, al tejido en forma aislada, en donde predomina la enseñanza teórica, los profesores son mayoritariamente especialistas, que enfatizan en la visión parcial de su especialidad; no se le enseña al estudiante a enfrentarse existencialmente al dolor y a la muerte, tampoco se promueven hábitos saludables y, como afirma Molina de González (2008):

La clínica se enseña fundamentalmente en hospitales, donde se suele atender a pacientes en los cuales han fracasado, los mecanismos naturales y espontáneos de curación, y en las emergencias donde se emplea la intervención agresiva… Esta visión de la medicina, a pesar de sus éxitos, ha generado un modelo costoso, donde el paciente deposita toda la responsabilidad de su salud en el médico y en la enorme industria que lo sustenta, haciéndose cada vez más dependiente y débil. Sin embargo el paradigma sobre el cual se sustenta, este tipo de atención médica, está siendo cuestionado y en muchos aspectos superados por un nuevo paradigma, una visión holistica del mundo. (p.29).

Hoy en día emerge un nuevo paradigma, un nuevo movimiento del que la psiconeuroendocrinoinmunologia forma parte, un movimiento denominado como emergente, holistico o ecológico, también conocido como integracionista, regenerativo, natural, bioenergético, del que la autora forma parte. Un paradigma emergente que propone que todos los fenómenos están interrelacionados, interconectados y son interdependientes, y que existe una unidad básica entre todas las cosas, en donde el universo es una red dinámica de patrones de energía. Que no puede descomponerse el mundo en pequeñas unidades independientes; un movimiento que afirma que la división del mundo en objetos y sucesos separados es una ilusión, una abstracción del intelecto; que el Todo es más que sus partes; que el observador no está separado de lo observado, esta inmerso en el mundo que observa y su sola presencia lo modifica.
Existen realidades múltiples, por lo tanto, son posibles muchos significados válidos. Para la autora de este trabajo, el individuo no capta en forma pasiva la realidad, sino que la construye activamente y crea mapas mentales y pantallas visuales para representarla. La validez de una teoría se basa en la consistencia interna de sus planteamientos y en el consenso social que logra en torno a ella, por lo tanto, como no existe forma de compararla objetivamente con un objeto real, que pueda ser percibido separado del observador, no existe forma de conocer la realidad, por consiguiente en este proceso constructivo la intuición y la emoción son formas válidas de conocimiento.
Este cambio en la cosmovisión ha permitido, la estructuración de un nuevo modelo médico; un modelo que permita entender al individuo como un organismo, como un sistema abierto y autorregulado, que debe ser tratado en forma integral, holistica, natural; todo lo cual cambia la visión de lo que se llama enfermedad, puesto que ahora las enfermedades son multifactoriales y multisistémicas, lo que quiere decir que no solo se afecta un órgano en particular, el riñón, el hígado, el corazón, el pulmón, una pierna, un brazo, sino que se afecta el cuerpo completo; ya no es solo un sistema linfático o nervioso o respiratorio o circulatorio, sino todos los sistemas los que se alteran y deben ser atendidos.
En la actualidad existen nuevas técnicas terapias, procedimientos, medicamentos, disciplinas médicas, que le apuestan a la integridad, a la completux, al todo que obliga a los médicos a enfrentar en forma holistica el proceso salud-enfermedad, lo que hace imprescindible conocer y manejar los sistemas de interacción, equilibrio, autorregulación y autocuración del organismo, en donde el diagnóstico y tratamiento integral parten de una visión ecológica, que incluye los aspectos físicos, psicológicos, espirituales, ambientales y sociales y, en donde la enfermedad es entendida como un desequilibrio y falta de armonia, pero también como mensaje y oportunidad de cambio; donde se cambia el sentir de víctima que abruma al paciente, por el de responsabilidad, todo lo cual facilita un nuevo comportamiento médico- paciente.
Un movimiento o paradigma donde se hace indispensable, que el individuo tome conciencia de su situación y asuma la responsabilidad por su salud, aprendiendo a  autogestionarse y dirigirse, por lo tanto, la relación médico-paciente, es una relación de experto a experto. El médico es un profesional y como tal experto, pero el paciente es el mayor experto en el conocimiento de si mismo, y como tal debe ser respetado y tomado en cuenta. En este modelo holistico, la atención al paciente, la inteligencia emocional y la intuición son formas válidas para construir la realidad, entender la enfermedad y promover la salud, en ese sentido la relación afectiva y respetuosa del médico puede ser muy útil y estimulante, en el proceso de recuperación de la salud. A este respecto Molina de González (2008) señala:

Es conveniente el manejo en equipo, donde la enfermera asuma un rol importante, es indispensable modificar los hábitos de vida y las creencias que promueven la enfermedad, y cambiarlos por aquellos que faciliten la autocuración. Es importante promover la confianza en si mismo y en la capacidad auto-curadora del organismo. Este manejo integral incluye, desintoxicación, alimentación, ejercicio, relajación, meditación y control del distrés. La enseñanza de la medicina bajo esta concepción implica: la valorización de los ejes psicológico y social; la visión integral del ser humano; la vinculación estrecha con la comunidad y el conocimiento de sus hábitos y creencias; la atención fundamentalmente extra hospitalaria, énfasis en la enseñanza de los mecanismos de autocuración; la formación del medico como facilitador del proceso congestionario con el paciente; entrenamiento en el manejo existencial del sufrimiento y la muerte; promoción de hábitos saludables entre los profesores y estudiantes; adecuación de la enseñanza médica a las patologías demandantes actuales e investigación en los procesos de toxicidad crónica subclínica, producto de los cambios económicos-sociales, propios de la era industrial. Además de las patologías derivadas del estrés, sedentarismo y estilos de vida. (p.31)

Basándose en todo lo expuesto la psiconeuroendocrinoinmunologia del cáncer enseña como combinar medicinas derivadas del entendimiento de las conexiones entre el sistema nervioso central y el sistema inmune con prácticas de un nuevo modelo de comportamiento.
En el caso del cáncer, apoyar a los pacientes en la comprensión de la enfermedad es vital, explicarles el intrincado laberinto de opciones y posibilidades, enseñarles a responsabilizarse y afrontar su proceso con un manejo adecuado de las emociones que se desbordan en esos momentos, contribuir a aligerar el sufrimiento que está presente cuando las personas están enfermas, especialmente con aquellas que ponen su vida en peligro, y ayudarles con amor y compasión, es un aspecto invaluable y humano de la psiconeuroendocrinoinmunologia, y es una de sus contribuciones al arsenal terapéutico médico.
Hoy en día la psicooncologia se une a la psiconeuroendocrinoinmunologia, en la intervención psicoterapéutica, para mejorar la calidad y duración de vida de los pacientes con cáncer; a la fecha solo existe un estudio de este tipo de manejos que incluyó la inmunologia como variable de los resultados clínicos, y fue el de Fawzy y sus colegas en 1993  Maligmant  melanoma  effects  on  an early structured psychiatric intervención doping and affective state on recurrence and survival 6 years later. Archives of general psychiatry  50, 681-689; que  cuando comparó los  controles de los pacientes con melanoma maligno bajo la estructura de un grupo psiquiátrico, mostraron menos dolor y mayor estimulación de las células natural killer, así los pacientes intervenidos, mostraron menos recurrencia y una supervivencia o sobrevida mayor a 6 años.
La psiconeuroendocrinoinmunologia del cáncer, es un área de creciente estudio, la antigenecidad de los neoplasmas varía, y así la habilidad del sistema inmunológico de resistirse a los cánceres específicos; la inmunoterapia está ganando atención, particularmente para el tratamiento de melanomas, linfomas y cáncer de mamas.
Las  toxinas  de  cooley  que  tenían  poca  eficacia  antes  del  advenimiento  de la quimioterapia,  son  ahora conocidas  como poderosos estimulantes  inmunes; las células natural  killer  (NK),  diferentes  a la B y  al linfocito T, tienen actividad citotóxica que no es específica y no tiene histocompatibilidad, y además no tiene un lugar restringido; muchos estudios han demostrado que este tipo de células, puede ser sensible en número y actividad por factores estresares y psicosociales; las natural killer (NK), tienen un importante rol en la prevención de metástasis en la extensión del cáncer.
Los pacientes con cáncer presentan un sistema inmunológico deprimido, las formaciones celulares en ellas están desequilibradas y desbalanceadas, como se sabe las células cancerosas sufren divisiones que no son controladas por el organismo; los pacientes en esta situación ameritan atención múltiple que incluye los aspectos psicológicos, emocionales, espirituales, sociales, ambientales, unidos a los médicos, especialistas y fármacos, todos en pro del bienestar integral del ser.
 Hoy por hoy se utilizan las terapias psicosociales, terapias psicofísicas, las activaciones del ADN, el terreno de la espiritualidad y el poder de la oración entre otras para recuperar el terreno biológico, porque si no se sana y equilibra el terreno biológico, no se hace nada por el bienestar y sanación del organismo enfermo, un organismo que amerita atención a todo nivel y un paciente que amerita de un equipo capaz de ayudarlo a entender la multifactorialidad de su enfermedad.

2.2.5        Enfermedades autoinmunes y el factor emocional.

El ser humano se encuentra rodeado de una variedad de agentes microbianos infecciosos, capaces de provocar diversas enfermedades, que pueden en ciertas ocasiones, llevar a la muerte al huésped que han invadido. La razón de que el organismo sobreviva a dichas infecciones se debe a que hemos desarrollado, un sistema de defensa capaz de hacer frente a esa invasión con éxito. Toda sustancia extraña que tiene la capacidad de poner en marcha los sistemas de defensa, se denomina antígeno, y el organismo ha desarrollado dos formas de enfrentarlas una de ellas llamada innata o inespecífica y, otra específica o adaptativa; otras respuestas pueden culminar con la producción de anticuerpos, proteínas que reconocen a los agentes agresores en los espacios extracelulares, generando la llamada inmunidad humoral.
Ahora bien, cuando la erradicación del agente extraño está mediada por células efectoras, generadas tras un reconocimiento específico, estamos en presencia de la denominada inmunidad celular. Las respuestas inmunes humorales y celulares tienen una característica fundamental y es que tienen memoria, esto es capacidad de recordar cualquier encuentro previo con el antígeno y reaccionar nuevamente con una respuesta más rápida y de mayor magnitud. Con respecto a la inmunidad innata o inespecífica y sus barreras naturales Fainbom L, (1994) señala:

Están constituidas por la piel, la conjuntiva de los ojos y las membranas mucosas que tapizan los tractos respiratorios, digestivos y genitourinarios; a lo largo de toda la vida estos tejidos conviven con una flora compleja que permite a los tejidos subyacentes mantenerse estériles. La piel está lubricada y humidificada por la secreción de las glándulas sudoríparas y sebáceas; esta barrera solo se ve rota en caso de quemaduras, cortas o heridas. Las membranas mucosas de la boca, faringe, esófago y tracto urinario inferior están constituidas por varias capas de células epiteliales; las que recubren el tracto respiratorio, gastrointestinal y las del tracto urinario superior, están formadas por células epiteliales con funciones especializadas, por lo que pueden ser fácilmente traumatizadas. (p.2)




Para que el sistema inmune se vea afectado por alguna enfermedad, los microorganismos, bacterias, virus o agentes patógenos, deben atravesar la inmunidad innata en los tejidos profundos, una vez que consiguen atravesar las barreras naturales, y mientras se produce la respuesta inmune, los microorganismos deben enfrentarse con la respuesta inflamatoria. La inflamación es el conjunto de cambios que se producen en un tejido como respuesta a una agresión.
Al principio es un evento local que se manifiesta por dolor, hinchazón o ambos, y que se acompaña de una sensación de calor y rubefacción; la evolución de la respuesta inflamatoria dependerá de la extensión del daño ocasionado por el microorganismo infectante, y se conoce como inflamación aguda, si esto no se soluciona se convierte en una inflamación crónica.
Desde los inicios del siglo XX, el dogma central de la inmunología ha sido que el sistema inmune no reacciona normalmente contra si mismo, el fenómeno originalmente descrito por Erlich es aceptado en el concepto de la tolerancia inmunológica, definido como un estado de inmunosupresión específica inducido por exposición previa al mismo antígeno, que lleva implícito el reconocimiento inmunológico de lo propio, y el no reconocimiento y rechazo de lo extraño, como lo afirma Suárez Chacón (1985).
Por definición, en la autoinmunidad termina la tolerancia a lo propio, resultando la enfermedad de la reacción de los células y anticuerpos contra los componentes propios, actualmente se acepta que las respuestas autoinmunes no son raras y que no todas son nocivas, a este respecto Marsiglia Italo (1986) en trabajo realizado en la práctica de clínica y terapéutica médica de la Escuela de Medicina Luís Razetti UCV, presentado en mesa redonda sobre Inmunología y Medicina Clínica, bases conceptuales señala:

La autoinmunidad implica autoinmunización y se asocia frecuentemente a autodestrucción, expresada desde el punto de vista histopatológico por combinaciones variables de infiltración linfocitica, fibrosis y atrofia. En condiciones ideales, se acepta el carácter autoinmune de una enfermedad, cuando se comprueba en el humano un antígeno específico del tejido u órgano afectado y un anticuerpo o una reacción celular inmune. Desde el punto de vista clínico, las enfermedades autoinmunes se clasifican en órgano específicas y no órgano específicas. En las primeras como el caso de la tiroiditis de Hashimoto los anticuerpos circulantes solo reaccionan contra componentes celulares del único órgano afectado. En las enfermedades sistémicas  no órgano específicas como el lupus eritematoso diseminado, los anticuerpos reaccionan contra componentes celulares de los múltiples tejidos y órganos afectados. En un tercer grupo que incluye a la diabetes mellitas autoinmunes, los anticuerpos reaccionan contra componentes celulares de varios órganos, aunque uno es afectado primariamente….no existe un concepto unificado para explicar la etiopatogenia de los procesos autoinmunes, los hallazgos apoyan la noción, que los vincula con una amplia gama de anormalidades genéticas e inmunológicas, que pueden diferir en cada individuo y expresarse durante la vida dependiendo de la participación o no de factores acelerantes exógenos como virus, bacterias o endógenos como genes anormales, hormonas. (p46)


Los principales mecanismos inmunopatológicos de las enfermedades autoinmunes son las siguientes según Marsiglia Italo (1986):

1.- La acción de anticuerpos sobre estructuras modificadas o no de la superficie celular, responsable de la citotóxicidad mediada por el complemento o directamente por los anticuerpos. 2.- La formación de complejos inmunes circulantes autoantigeno-autoanticuerpo, que al depositarse en los tejidos y órganos que actúan como filtros (riñón, articulación, plexo coroideo), atraen a factores del complemento y a células granulocíticas y monolíticas, responsable de la muerte celular. 3.- Los linfocitos T sensibilizados pueden producir lesión tisular mediante la liberación de linfoquinas, con efecto destructivo directo o con potencial para atraer hacia la lesión a otras células inflamatorias destructivas. (p46).

Los factores emocionales en el inicio y curso de las enfermedades autoinmunes, incluyen las demandas de rasgo/ adaptación, y estado que predisponen factores como tensión e inseguridad, timidez, dificultad para expresar sentimientos, personalidades tipo mártir y de características masoquistas y sensibilidad para enojarse con otros. Los factores del estado psicológico incluyen perdidas, duelos, depresión y factores circunstanciales, como la perdida de modos previamente exitosos de adaptación. La negatividad, el fracaso, la inhabilidad, la incapacidad y la pobre respuesta al tratamiento médico, particularmente en la artritis reumatoidea; con respecto a las alergias, el estrés y la ansiedad, están relacionadas con un descenso de las células T y células B con hipersensibilidades, dermatitis y asma.
El factor emocional influye en el inicio, curso y desarrollo de las enfermedades autoinmunes como, diabetes mellitas, artritis reumatoidea, lupus eritematoso y otras; los aspectos psicológicos y un equilibrio emocional adecuado, pueden pronosticar el resultado del curso de las enfermedades, ya que el factor emocional puede alterar o equilibrar el sistema inmunológico deprimiéndolo o no; las emociones como tristeza, depresión, estrés, ansiedad o cualquier otra como rabia, ira, miedo, exceso de preocupaciones, pueden disparar el factor autoinmune y provocar un avance de las enfermedades.
Palmero F en Psicología de la Motivación y la emoción señala: “las emociones y su desarrollo son una parte importante en el tratamiento de todas las enfermedades que afectan a los seres humanos, su validación y control, influirán en la sanación o curación de los mismos”(p.109). En los actuales momentos con la aplicación del neurocodex, que es el eje alrededor del cual gira la experiencia humana, constituido por la creación en el cerebro de códigos y patrones virtuales representativos de la experiencia, mediante correspondencia entre estímulos internos y externos, y las respuestas neuronales consiguientes, todo lo que sucede a lo largo de la vida de una persona, imágenes, experiencias, traumas, fracasos, pensamientos, emociones y sentimientos, se procesa en el cerebro y se codifica a través de las redes neuronales, por lo tanto, el cerebro guarda, archiva y registra en sus esferas mentales, todo aquello que capta del exterior y del interior.
El factor emocional es energía clasificada en emoción, pensamientos, sentimientos y acciones que se suceden en la respuesta del sistema nervioso central y el sistema inmune, afectando en forma directa al sistema endocrino; cuando ocurre una ruptura entre estos factores: emoción , pensamiento, sentimiento y acciones, se provoca en el organismo una enfermedad, bien sea esta autoinmune o cáncer, lo que ocasiona una distorsión o desequilibrio en el resto de los sistemas que conforman el organismo, generando desde afecciones cardiovasculares, respiratorios, hepatotóxicos, nerotóxicas etc.
Ahora bien, los factores del pensamiento o psicológicos, emocionales, sentimentales y las acciones que se derivan de ellos, constituyen, la memoria psicofísica, psicoemocional, psicoendocrino, psicoinmune, psicosocial, que facilita la sanación o la enfermedad del terreno biológico alterado.
El factor emocional, los pensamientos, sentimientos y acciones negativas no válidas, que aparecen en un proceso de enfermedad, sea esta autoinmune o no, deben ser tratados en opinión y experiencia de la autora, desde el punto de vista neuropsicosocial, influyendo y mostrando al paciente enfermo, como trabajar con las cuatro realidades: materia, neurovirtual (progreso neuronal), neurosocial (co-creación virtual), para así obtener del paciente, una neuroestimulación bilateral alterna, que es sincronizar los hemisferios cerebrales.

2.2.6        Enfermedades de alto riesgo.

Son aquellas que ponen en riesgo la salud y hasta la vida de las personas afectadas por alguna de ellas, todas estas enfermedades alteran el metabolismo, el funcionamiento del organismo, provocando desbalance y falla en la comunicación bidireccional que existe entre el sistema nervioso central (SNC) y el sistema inmunológico (SI), pero además provocan alteraciones del ritmo biológico, del balance hormonal, fallas en el sistema endocrino, ruptura de las cadenas de mando celulares, deficiencias en el funcionamiento de los órganos, afectan la vitalidad de vasos sanguíneos, disminución de las natural killer, apoptosis celular, lesionan al ADN alterando los mecanismos de reparación, debilitan y congestionan los sistemas circulatorios, digestivo, respiratorio.
Todos los sistemas del cuerpo están interrelacionados, una falla en uno de ellos, por lógica afecta el funcionamiento de los demás, existe una inteligencia celular que se comunica todo el tiempo desde el gen y el cromosoma, hasta el ADN y las células de todos los órganos, generando fallas y rupturas en todos los campos y subsistemas que los componen. Muchas de estas enfermedades al comienzo son leves y pueden llegar a convertirse, en verdaderos casos patológicos; una gripe si no se atiende puede llegar a convertirse en una lesión grave como neumonía, pulmonía, efisemas o llegar a paros respiratorios obviamente este proceso toma tiempo; lo primero a saber es que nada que afecte al organismo es simple, pues así como una gota de agua es una inundación para una hormiga, de igual forma un virus, una bacteria, un agente patógeno es un caos dentro del micro mundo celular; ese agente patógeno puede ser desde un pensamiento, una emoción hasta una sustancia alérgena.
Las enfermedades de alto riesgo tomando en cuenta lo anterior son las siguientes: enfermedades alérgicas, del sistema circulatorio, del sistema respiratorio, del sistema digestivo, enfermedades autoinmunes, cáncer, del sistema linfático, infecciones, del sistema nervioso, de la piel, del sistema músculo-esquelético, del sistema glandular, del sistema reproductor, del sistema urinario, del sistema osteoarticular y enfermedades de los vasos periféricos.
1.- Enfermedades Alérgicas: las personas afectadas por esta enfermedad tienen una sensibilidad extraña a sustancias, medicamentos, alimentos, el polvo; existe pues una hipersensibilidad, una idiosincrasia particular que hace que cada individuo  reaccione de manera distinta ante cada situación, como señala Hoffman (1996) “es una respuesta anormal del organismo a determinadas sustancias o alimentos que considera como extraños” (p.247), por lo tanto, el tratamiento de la alergia o alergias depende de las manifestaciones que presente el paciente, generalmente este grupo de enfermedades presenta las mismas características: hipersensibilidad del enfermo, y que la enfermedad aparece cuando éste entra en contacto con la sustancia a que es sensible.  Para Ferrandiz (2004):

El austriaco Dr. C.Von Riquet quien usó por primera vez el término “alergia” con el significado de reacción diferente, en principio las alergias se descubrieron como reacciones desencadenadas, frente a ciertos alimentos, hoy se sabe que algunos dolores de cabeza, colitis, ulcera péptica….son debidos a procesos alérgicos, se cree que en la actualidad por los menos un 25% de la gente es alérgica a una o más sustancias…el proceso alérgico comienza cuando el alérgeno (sustancia extraña), entra en contacto con el paciente y estimula en su organismo la producción de anticuerpos (defensas). Entonces aparece la respuesta alérgica, que es el conjunto de síntomas que presenta el individuo afectado y refleja un defecto en el sistema inmunológico del mismo, existen una gran cantidad de síntomas sensibilizadores, algunos de los cuales son proteínas, pieles, lanas y plumas son las más comunes; en cuanto a las vías de inoculación, los alérgenos pueden introducirse al organismo por distintos caminos: inhalación, en este grupo están comprendidos los antígenos más importantes en patología humana: polen de flores, pelos de animales, polvo casero, plumas, mohos, humos industriales etc. Vía cutánea: corresponde a los productos de limpieza, cosméticos, colorantes, picaduras de animales….joyas, metales y ciertos plásticos….suelen llamarse alérgenos contactantes, ya que su transmisión se produce por contacto. Alimentos: son innumerables trigo, leche, huevos, chocolate, pescado (azules en especial), carne de cerdo, pasas, fresas etc. Existe otro grupo que corresponde a los llamados agentes físicos: calor, frío, nieve, luz, presión. (p.13, 14)

Las enfermedades alérgicas son: alergia gastrointestinal, alergia medicamentosa, asma alérgica, enfermedad del suero, rinitis alérgica estacional, rinitis alérgica perenne y urticaria. Según el Diccionario Terminológico de Ciencias Médicas (1974):

Alergia: palabra creada por Von Riquet para designar la alteración de la capacidad de reacción del organismo. Conjunto  de fenómenos de carácter respiratorio, nervioso o eruptivo producidos por la absorción de ciertas sustancias que dan al organismo una sensibilidad especial ante una nueva acción de tales sustancias aún en cantidades mínimas. Estado de susceptibilidad específica exagerada de un individuo para una sustancia que es inocua en iguales cantidades y condiciones para la mayoría de los individuos de la misma especie. Endógena: los alérgenos se forman en el propio organismo. Latente: no se manifiesta por síntomas, pero puede descubrirse por cutereacciones. (p.33)

2.- Enfermedades del Sistema Digestivo: es uno de los mayores intermediarios entre el exterior de la persona y su parte interna, presentando una superficie total varias veces superior a la piel y, con una serie de reacciones tan complejas, que aún quedan fuera del entendimiento. A este respecto Hoffman D (1996) señala:

El número de microorganismos que alberga el tubo digestivo es igual al número total de células del cuerpo humano, pero se desconocen exactamente como influye dicha flora microbiana en nuestro bienestar o viceversa. El sistema digestivo está ampliamente inervado por una red de nervios que trabajan de un modo integrado con una amplia gama de hormonas, tanto a nivel local como sistémico. Se ha descrito este sistema como una red de “cerebros entéricos”. Entérico es un término que hace referencia a todo lo que tenga que ver con el intestino y en este contexto alude al sistema nervioso local del sistema digestivo. Esta inteligencia a nivel intestinal es la que permite que el proceso digestivo funcione correctamente. La capacidad de interacción y sinergia que existe entre las diversas partes del sistema digestivo es algo que todavía sigue sorprendiendo a los investigadores de su fisiología. (p.184).

Ahora bien, el sistema digestivo puede presentar trastornos funcionales y orgánicos provocados por algún daño o anormalidad estructural de los órganos o tejidos implicados, un trastorno funcional sería la ingesta de comida en forma nerviosa y rápida, esto provoca una indigestión ya que el intestino no está preparado y la absorción no se produce correctamente, un trastorno orgánico equivaldría a una disfunción de las paredes intestinales o en la cantidad de las secreciones digestivas; cualquiera de ellas puede provocar enfermedades, esto claro esta tomando también en consideración el estado en el que se encuentre el individuo, además de todos los factores fisiológicos que influyen sobre la actividad y el estado sanitario del sistema digestivo; existe una constante interacción entre la mente y la digestión, por lo tanto, los estados emocionales, influyen de un modo decisivo en el estado y actividad de los tejidos gástricos e intestinales, es por ello de vital importancia la influencia psíquica a la hora de abordar el tratamiento de este tipo de enfermedades.
La mayor parte de los problemas que afectan al sistema digestivo pueden ser prevenidos cambiando hábitos y estilos de vida con respecto al alcohol, tabaco, estrés y alimentos. Algunas de las enfermedades más riesgosas del sistema digestivo son: ulceras duodenales, ulceras gástricas, colitis, estreñimiento, diarreas, anorexia nerviosa, gastritis, esofagitis, fístulas, hemorroides, cálculos de vesícula, apendicitis, ictericia, colitis ulcerosa, colon irritable o enterocolitis muco membranosa, disfagia oro faríngea y esofágica, dispepsia, enteritis aguda y crónica, diverticulitos de esófago, estomago, intestino y colon, espasmos del esófago, estomago e intestinos, hernias, peritonitis, pólipos del colon, prolapso de estomago e intestino, tuberculosis del intestino, tumores de esófago, estomago, intestino delgado, colon y recto, ulceras de estomago, varices esofágicas y vómitos.
3.- Enfermedades del Sistema Osteo Articular o Músculo-Esquelético: los huesos, el tejido conjuntivo y las articulaciones mantienen los miembros conectados entre si, permitiendo quietud y movimiento, dando forma al cuerpo, todos en algún momento hemos cometido uso y abuso del cuerpo que poseemos, por lo que con frecuencia el organismo sufre desgastes y lesiones; sin embargo la salud de este sistema no solo depende del uso que se haga de el o de la estructura de la que forma parte, sino que depende en gran medida de la situación interna del individuo, su metabolismo, dieta y calidad de vida.
La principal fuente de problemas que aquejan a este sistema es el estado sanitario de todo el cuerpo, solo si existe equilibrio en el interior del organismo y en el metabolismo podrá mantenerse una situación de salud y bienestar.  Si alguno de los procesos metabólicos o bioquícos no funciona correctamente, el primer efecto será la tensión a la que estará sometido todo el organismo para deshacerse de los tóxicos y de los materiales de desecho, si este persiste durante mucho tiempo sin que la persona se percate de ello, a la larga las tóxicas se acumulan en el tejido conjuntivo de las articulaciones, lo que sienta las bases para la aparición de problemas reumáticos y artríticos, y en especial si existe una predisposición genética.
Ahora  bien, en ocasiones los desajustes en los huesos son tan abundantes, que afectan al desenvolvimiento de la actividad neuronal, alternando el funcionamiento de algunos órganos, en estos casos suelen ser útiles algunas técnicas como la quiropraxia, las técnicas osteopáticas, encaminadas a colocar los huesos en su lugar, así como los métodos d ajustes psicofísicos como el método rolfing, técnica de Alexander o la de Feldenkrais.
De todos los problemas que pueden afectar a este sistema, las enfermedades crónicas y degenerativas son las que ocupan. Son muchas las enfermedades osteoarticulares entre ellas se encuentran: anquilosis enfermedades de las articulaciones, artritis aguda y crónica, artropatías neuropatías, artrosis, desviación de la columna vertebral, dismetrias de las extremidades, espondilitis tuberculosis, fracturas, lumbagos, luxaciones, osteomalacia, osteoporosis, osteopatía de pager, osteomielitis, quiste óseo, reumatismo articular agudo, torticulitis, tuberculosis osteoarticular.
4.- Enfermedades del Sistema Respiratorio: el aire que se respira es ecología espiritual en movimiento, durante este proceso se comparte el aire con todos y cada uno de los seres vivos, que se encuentran en el planeta, estableciendo una conexión única entre seres humanos y árboles impactando en forma directa sobre el océano. Cada minuto el ser humano inspira expira, inhala y exhala entre 10 y 15 veces, los organismos captan del aire el oxigeno, descargando al mismo tiempo en el aire los residuos de dióxido de carbono que transporta la sangre; si se toma en cuenta que solo la quinta parte del aire posee oxigeno, y que de este dependen todas las células del organismo, para extraer la energía contenidas en las reservas alimenticias.
Suministrar oxigeno a todas las células es responsabilidad de los aparatos respiratorio y circulatorio, este proceso está controlado por el cerebro, a través del bulbo raquídeo en el tallo encefálico, donde se integran los mensajes referentes a la composición de la sangre, dando como resultado la regulación del ritmo respiratorio. Con respecto a la prevención de enfermedades respiratorias, el Atlas Ilustrado de las Plantas Medicinales (1996) señala:

Cualquier problema que tengamos al respirar no solo afectará a otros órganos y sistemas, sino que también podrá ser causa de enfermedades…considerando al organismo como una unidad, también sucede a la inversa, cualquier trastorno en los pulmones, puede ser consecuencia de una alteración en otra zona del organismo. Conviene pues observar al sistema circulatorio o al digestivo, en particular los órganos excretores, ya que los pulmones comparten con el intestino, riñones y la piel, la tarea de eliminar residuos del campo humano. Si existe algún problema en alguno de estos sistemas el organismo compensará la falta, aumentando el trabajo de los otros. (p. 173)

Las mayorías de las patologías que se producen en los tejidos del organismo, pueden prevenirse si las células que los integran, disponen constantemente de un medio rico en oxigeno y a ese respecto, la cantidad de oxigeno que se les suministra a la células, está controlada por la respiración, por lo tanto, respirar de un modo adecuado y consciente, es un aspecto de vital importancia incluso en el ámbito de la medicina ortodoxa.
Tomando en cuenta ello toda enfermedad, implica alto riesgo y toda enfermedad requiere para su aparición y sanación, de un espacio adecuado en donde la respiración tiene un papel fundamental. Si se respira bien, se le da oportunidad al organismo afectado de recibir llevar y transportar, oxigeno de  calidad al campo celular y de allí producir, un intercambio regulador que permita echar andar los sistemas propios e inherentes a la sanación.
Existen múltiples factores que ocasionan numerosos problemas, al sistema respiratorio de una persona, aire contaminado con partículas, gases, humos, tabacos, cigarros, los cuales crean una barrera de alquitrán afectando, no solo a la persona que fuma y al entorno sino, al resto de las personas, constituyéndolas en fumadoras pasivas, o mejor explicado fumadores activos, porque todos respiran el mismo aire; un aporte insuficiente de oxígeno, provoca desde bronquitis hasta cáncer; otro factor importante son las infecciones previo contacto con agentes infecciosos, el uso indiscriminado de antibióticos, que provoca aparición de bacterias cada vez más resistentes.
Las enfermedades que pueden afectar a este sistema son: anginas, abscesos pulmonares, asma bronquial y alérgica, bronquitis aguda y crónica, bronquiectasia, cáncer broncopulmonar, congestión pulmonar, disnea, efisema pulmonar, esclerosis pulmonar, faringitis, gangrena pulmonar, infecciones virosicas de las vías áreas como laringitis, faringitis, sinusitis, ronquera, tos y traqueitis, insuficiencia respiratoria, neumonía, bronconeumonia, pleuritas, quiste pulmonar, resfriado común y crónico, tos, tuberculosis pulmonar entre otras.
5.- Enfermedades del Sistema Circulatorio: este sistema sirve de conexión con todos los demás y los afecta a todos, si consideramos al organismo como un sistema integral y holistico que como afirma Molina (2008) en Medicina Holistica “el holismo es una filosofía que motiva el tratamiento del organismo como un todo, una unidad más que como partes individuales” (p.17), se observa que todos los sistemas están interrelacionados e influyen unos sobre otros; si existe en ese sistema algún tipo de debilidad o congestión, esto repercutirá negativamente en los tejidos y órganos irrigados por él, si no se eliminan bien los residuos generados por los procesos metabólicos o el suministro de sangre a los tejidos es insuficiente,  estos sufrirán las consecuencias.
La prevención de enfermedades del sistema circulatorio es esencial, prevención como lo afirma Hoffman (1996) “significa intentar mostrar un estado de plenitud del cuerpo, mente y espíritu” (p.164).
Cualquier persona puede desarrollar problemas cardiovasculares y hay formas para prevenirlas o sanarlas una vez que aparecen como, trabajar la dieta, ejercicios, combatir el estrés, eliminar el tabaco. La lista de enfermedades que pueden aquejar a este sistema es larga, algunas de ellas son: angina de pecho, astenia neurocirculatorio, corazón, pulmonar, edema pulmonar, embolia pulmonar, endocarditis maligna aguda, maligna y reumática, enfermedades valvulares, arritmias, hipertensión e hipotensión, infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca, miocarditis y pericarditis, shock, sincope y lipotimia.

6.- Enfermedades Infecciosas: son aquellas enfermedades producidas por el desarrollo e implantación de agentes  patógenos en el organismo, así como aquellas otras cuya etiología es desconocida. Se denomina infección a la penetración de microorganismos dañinos, en el interior del cuerpo humano, y a las alteraciones diversas provocadas por la reacción de las defensas orgánicas, frente a la invasión microbiana se denominan enfermedades infecciosas. Existen muchos tipos de infecciones, según el Diccionario Terminológico de Ciencias Médicas (1974):

Infección es implantación y desarrollo en el organismo, de seres vivientes patógenos y acción morbosa de las mismas y reacción orgánica consecutiva. Enfermedad infecciosa aérea: infección microbiana cuyo vehículo es el aire o las partículas suspendidas en él. Consecutiva: infección séptica que se implanta sobre un proceso morboso ya restablecido. Criptogénica o Criptogenética: la que no tiene puerta de entrada perceptible. Directa: la producida por contacto con un individuo infectado. Endógena: infección producida por bacterias que normalmente existen en el organismo, y que por cualquier circunstancia adquieren virulencia. Exógeno: infección producida por agentes procedentes del exterior. Focal: infección en que las bacterias están confinadas, en un punto desde el que envían sus productos a la corriente sanguínea, por ejemplo en las amígdalas, tejido peridentario, trompas y próstata. Por gotitas: infección por partículas diminutas procedentes del aparato respiratorio, que permanecen en suspensión en el aire, después de haber sido expulsadas por la tos, estornudos o simplemente por hablar. Indirecta: la transmitida por el agua, alimentos u otro medio de transporte. Latente: estado en el que las bacterias permanecen vivas sin multiplicarse, habituándose  a las condiciones del organismo. Masiva: penetración de una gran cantidad de microorganismos en el torrente circulatorio. Mixta: estado de infección producido, por más de una especie patógena al mismo tiempo. Piénica: estado morboso grave producido por la penetración en la sangre de los microbios de la supuración. Secundaria: infección consecutiva a otra por una bacteria de la misma especie. Séptica: septicemia. Simple: infección en la que el agente es de una sola especie. Sub-clínica: la inoperante que no produce síntomas perceptibles. Termal: infección aguda que ocurre cerca del término de otra enfermedad, y que con frecuencia causa la muerte. (p.527).

Un factor importante en toda enfermedad infecciosa es la reacción orgánica que se produce, con el objeto de eliminar las toxinas liberadas por el microbio, a este respecto la Enciclopedia de Medicina Natural (2004) señala lo siguiente:

En la defensa orgánica se deben distinguir dos aspectos: por una parte la barrera protectora o el obstáculo mecánico que opone el organismo a la penetración del germen, y por otra, las fuerzas de defensa o resistencia del cuerpo, las cuales entran en acción, una vez que el microbio ha logrado implantarse sobre las células de los tejidos. Las principales defensas orgánicas se hallan en la sangre (glóbulos blancos), en la linfa y en las células fijas de los tejidos; también contribuyen  a la defensa del organismo diversas sustancias o humores contenidos en la sangre y en la linfa, que proceden de la medula ósea, o de los ganglios linfáticos o sea, de los puntos orgánicos productores de la sangre y de la linfa. La mayoría de las veces si el organismo está sano, las fuerzas defensivas pueden afrontar el ataque microbiano sin que se manifiesten signos generales de enfermedad; en cambio si la penetración de los agentes patógenos es masiva y se trata de microbios muy virulentos como las epidemias, la barrera y las defensas orgánicas se muestran inútiles y es cuando se instaura la enfermedad infecciosa con los síntomas características. Cuando el organismo ha sido atacado por un microbio específico y ha logrado superar la enfermedad durante el estado de convalecencia, el cuerpo genera una serie de anticuerpos que le hacen inmune a esa dolencia. (p.210).

Algunas enfermedades infecciosas son: cólera, abscesos, botulismo, colibacilosis, difteria, disentería bacilar, enfermedad de chagas, eritema nudosa e indurado, escarlatina, fiebres, gripes, hepatitis vírica, herpes, leishmaniosis, meningitis meningocócica, mononucleosis, neumonía neumocócica y estreptocócica, paludismo o malaria, parotiditis, rubéola, sarampión, septicemia, enfermedad del sueño, viruela y el HIV (Sida).
7.- Enfermedades de los ojos, oídos, nariz y boca: estos órganos comparten estructuras anatómicas y funcionales muy próximas y relacionadas entre si, existiendo una interrelación entre el sistema interno y externo que los rodea, esto se logra a través  de una serie de capas mucosas superpuestas que explica la gran mayoría de trastornos que pueden afectarlos.
Existe una estrecha relación entre el sistema respiratorio y los oídos, nariz, garganta, algunas enfermedades que afectan este sistema son, en los ojos: conjuntivitis aguda y crónica, desprendimiento de retina, orzuelo, rinitis, glaucoma, cataratas; en los oídos: vértigos, otitis externa, interna y media, cerumen, sordera; en la nariz: rinitis, sinusitis, hemorragias; en la boca: caries, estomatitis, gingivitis, halitosis.

8.- Enfermedades del Sistema Nervioso: en ningún otro sistema del organismo es tan manifiesta la conexión existente, entre los aspectos físicos y psicológicos del individuo, es obvio que este sistema forma parte del comportamiento físico del organismo, y también que en el tienen lugar los procesos psicológicos, por lo tanto, si existe algún trastorno a nivel psicológico, este se manifestará en el físico y viceversa, es decir en caso de que la alteración sea en el sistema físico, se verá afectado el psicológico.
La  medicina  alopática  tradicional, tiende a reducir los trastornos psicológicos a una causa meramente bioquímica, y dice que solo el tratamiento con determinados fármacos,  puede  eliminar el o los problemas; por el contrario en el ámbito de las medicinas emergentes, se les concede mayor importancia a los factores psicológicos, que están originando dicha alteración y se sostiene que la vía más indicada, para tratar la enfermedad y cualquier trastorno físico, que puede ir asociado, es la terapia psicológica.
Con la medicina herbaria o botánica, se puede tratar el sistema nervioso, y parte del organismo,  fortaleciéndolo y reforzando así la situación emocional. Las enfermedades que atacan  al  sistema  nervioso,  son  muchas algunas de ellas son: absceso cerebral, accidentes cardiovasculares como hemorragias, trombosis y embolia, arteriosclerosis cerebral, ataxia, cefaleas que pueden ser tensiónales, ocular, de tipo arterial, migraña o jaqueca,  compresiones  medulares,  congestión cerebral,  contracciones involuntarias como espasmos,  calambres  y  tics,  convulsiones,  debilidad  cerebral,  delirios, encefalitis, epilepsias,  esclerosis cerebral difusa y múltiple, hidrocefalia, hipertensión intracraneal, histerismo,  hormigueo, insomnio, meningitis, mielitis, nerviosismo, irritabilidad, estrés, neuralgias  de  la  ciática y del  trigémino, neurosis, parálisis general, parkinson, polineuritis  y  neuritis, poliomielitis, tabes dorsal o atrofia progresiva de la médula, tumores cerebrales y vértigos.
9.- Enfermedades de la  Piel: tienen su origen en trastornos internos, por lo tanto, no son un problema local, las causas de este problema son internas, que suelen ser el resultado de una alteración interna, factores externos que provocan reacciones internas como en el caso de alergenos, y causas externas en las que el problema es el resultado directo de factores externos como: heridas, golpes o quemaduras. La piel constituye el principal órgano protector del organismo, sin una piel coherente y completa las personas morirían, como consecuencia de una infección masiva o un shock alérgico, ya que protege al cuerpo de daños externos, la luz, sustancias químicas, cambios de temperatura y de la invasión de microorganismos. Al respecto el Atlas ilustrado de Plantas Medicinales (1996) señala:

En algunas de estas funciones protectoras, intervienen complicados procesos ecológicos, como es la protección frente a las infecciones, ya que la piel no solo secreta sustancias antimicrobianas, sino que además alberga una flora microbiana natural. Estas bacterias residentes ayudan a proteger frente a la invasión de bacterias extraña, creando un nicho ecológico desfavorable para ellas. Uno de los problemas que plantea el uso de antibióticos es la destrucción de la flora natural de la piel, por lo cual supone una vía de entrada para las infecciones. La piel es uno de los cuatro órganos responsables de la eliminación de sustancias de desecho del organismo, por lo que cualquier disfunción en ella, puede afectar de modo indirecto a los otros tres órganos riñones, pulmones e intestino, ya que tienen que ocuparse de esta sobrecarga de residuos…durante el crecimiento embrionario la piel y el sistema nervioso, se desarrollan a partir de un mismo origen, lo que puede considerarse como la manifestación física de la conexión entre nuestro mundo interior, y el modo en que éste se refleja hacia el exterior. (p.208)

Basándose en ello, la piel es un sistema de vital importancia, que está interrelacionado con el resto de los sistemas, las enfermedades que se manifiestan en ella suelen ser las siguientes: psoriasis, carcinoma basocelular y espinocelular, lupus eritematoso, eczema, acné, furúnculos, impétigo, verrugas, herpes labial, tiña, heridas, cardenales o golpes, quemaduras y ulceras de la piel.
10.- Enfermedades del Sistema Glandular: es un mecanismo de autorregulación  de todo el organismo dirigido por el cerebro y sus ayudantes, sistema nervioso y sistema endocrino; las glándulas endocrinas se encuentran repartidas por todo el cuerpo, y su función es verter al torrente sanguíneo las secreciones hormonales, que son mensajeros químicos, es decir, que por medio de la sangre, las hormonas llegan a todas las células del cuerpo. Ahora bien, para tener una visión más general del sistema Hoffman (1996) señala:

La actividad de las glándulas pituitaria  y del hipotálamo son esenciales, la actividad de estas glándulas está regulada constantemente por los nervios y toda la información hormonal y bioquímica está alimentada por ellas. En la mayoría de los casos la producción hormonal esta regulada por un mecanismo de feedback negativo, por lo cual, el exceso en la cantidad de una hormona provoca una inhibición, en el proceso de síntesis de esta, hasta que se estabilicen los niveles hormonales. La glándula pituitaria o hipófisis juega un papel importante en este mecanismo de regulación; en un apequeña zona situada en la parte frontal del cerebro, justo encima de la hipófisis se encuentra situado el hipotálamo, principal centro coordinador entre el sistema endocrino y el nervioso. Este gran órgano se encarga de coordinar el sistema nervioso autónomo, el metabolismo a través de la comida, bebida y control de la temperatura, así como el ciclo menstrual. La hipófisis responde a las hormonas secretadas por el hipotálamo, el cual estimula o inhibe la secreción de sus propias hormonas. (p.223)

Por lo tanto, estar sano incluye tener una actividad endocrina integrada y que funcione correctamente, para conseguirlo se debe llevar un estilo de vida satisfactorio, con una alimentación adecuada, sentimientos y pensamientos positivos y una vida espiritual completa. Los trastornos endocrinos pueden tener muy diversas causas, desde factores externos como el estrés, hasta alteraciones genéticas, el tratamiento a base de plantas. Se usa para potenciar, vitalizar y fortalecer todo el organismo y para tratar en forma específica cada glándula.
Las enfermedades que afectan a este sistema son muy variadas, entre ellas están: acromegalia, hipofunción suprarrenal, hiperfunción suprarrenal,  diabetes insípida, diabetes mellitas, hiperaldosteronismo, hiperparatiroidismo e hipotiroidismo, insuficiencia ovárica pre y postpuberal, insuficiencia testicular, menopausia y climaterio, menstruación, síndrome de secreción inadecuada, obesidad y próstata grande.
11.- Enfermedades del Aparato Excretor o Urinario: este sistema riñones y vejiga, son órganos propensos a padecer una gran variedad de trastornos, que son un reflejo de aquellos que afectan al organismo en su totalidad, las enfermedades que atacan este sistema, deben ser consideradas como una manifestación de problemas sistémicos; es propenso a padecer diversas infecciones la disminución de las defensas del organismo pueden ser debido a causas como: alimentación inadecuada, estreñimiento crónico o el uso de antibióticos, ya que su uso prolongado, provoca un shock fisiológico en el sistema y un desequilibrio en la ecología microbiana interna, así mismo puede este sistema, padecer de trastornos renales; ahora bien, el riñón tiene una misión principal, que es mantener un estado de equilibrio dentro del cuerpo humano, es decir una función homeostática.
Las enfermedades suelen ser múltiples entre ellas: absceso de riñón, arteriosclerosis renal, cáncer de próstata, riñón y vejiga, cistitis, cólico nefrítico, edema, estrechez de uretra, hidronefrosis y pió nefrosis, incontinencia de orina, infarto renal, litiasis renal y vesical, nefritis aguda, subaguda y crónica, nefrosis lipoidea y necrótica, pielitis y píelo nefritis y tuberculosis renal.
12.- Enfermedades del Sistema Reproductor: el sistema femenino es más propenso que el sistema masculino, a sufrir enfermedades y de mayor complejidad, desde el punto de vista anatómico y fisiológico. Los principales trastornos que afectan al sistema masculino son los relacionadas con la próstata y las infecciones. Ahora bien, para que el sistema reproductor, constituya una unidad funcional equilibrada e integrada, el cuerpo y el espíritu, la mente y las emociones, deben actuar en coordinación.
Se debe llevar tanto en el hombre como en la mujer, una alimentación adecuada, un estilo de vida satisfactorio y pleno, ya que de no  ser así este incidirá negativamente sobre los órganos que los conforman. Las enfermedades que afectan al sistema masculino son entre otras: esterilidad, impotencia, sífilis, varicocele, insuficiencia testicular, cáncer de próstata. Las enfermedades que afectan al sistema femenino son entre otras: esterilidad, desviación de matriz, insuficiencia ovárica, cáncer de cuello uterino, quistes ováricos, inflamación de trompas, ovarios y matriz, tumores del útero y prolaxos.
Las enfermedades de alto riesgo en consecuencia son eso de “alto riesgo”, ponen en riesgo la salud, no solo física, sino psíquica, emocional y espiritual de los individuos afectados por ellos. Ya se mostró lo que hacen y cuales son las distintas enfermedades que aquejan a los distintos sistemas, que componen el organismo humano; en ese sentido, es justo clarificar algunas que nos ocupan en este Trabajo Especial de Grado, la autora mostrará que son y que significan las enfermedades de alto riesgo como cáncer, asma bronquial, hipertensión, diabetes, cardiovasculares inmunes y autoinmunes.
1.- Asma:  puede tener su origen en una suma de factores, siendo a menudo un componente alérgico, el que desencadena el ataque asmático; en algunos casos la causa es estrictamente genética, en otros puede ser el resultado de la exposición a algún agente irritante, la tensión nerviosa también influye en la aparición de espasmos bronquiales, es así como en personas particularmente sensibles, la tensión nerviosa, la ansiedad, la hiperactividad o el agotamiento, pueden ser causantes de estrés, y factores desencadenantes de ataques de asma; por otra parte los espasmos o la dificultad de respirar, pueden tener su origen en trastornos osteopaticos
 El miedo es una de las causas más importantes de ataques asmáticos, es así como cualquier terapia que aumente la fortaleza y la confianza, será una buena opción. El asma según el Diccionario Terminológico de Ciencias Médicas (1974), al respecto dice:

Enfermedad caracterizada por ataques de disnea respiratoria, de duración variable con tos, sibilación y sensación de construcción debida al espasmo de los bronquios. Es producida por diversas causas, en muchos casos es una manifestación alérgica. Alergia anafiláctica: asma bronquial de causa alérgica. Bronquial: disnea paroxismal, principalmente espiratoria, casi siempre debida a reacción alérgica, asociada con trastornos vasosecretarios de la mucosa bronquial. Bronquitos o catarral: catarro con síntomas bronquiales. Cardiaca: disnea debido a insuficiencia aguda del miocardio. Cutánea: asma refleja producida por alguna irritación de la piel. Dispéptica: asma refleja dependiente de un trastorno digestivo enfisematosa: efisema de los pulmones con paroxismos asmáticos. Esencial, nerviosa o verdadera: asma bronquial. Espasmoidea: asma bronquial. De Heberden: angina de pecho. (p.113)

2.- Arteriosclerosis: es una enfermedad caracterizada por el engrosamiento y endurecimiento de las paredes de las arterias, lo que supone un obstáculo al paso de la sangre y disminuye el flujo de esta a las células; este engrosamiento se debe a que las grasas, y el colesterol se van depositando y provocando la degeneración rápida de los vasos, estos depósitos son los llamados ateromas, y pueden acumularse en la aorta, en las arterias del corazón o en el cerebro, siendo esta enfermedad una de las principales causas de muerte en los países occidentales. La arteriosclerosis es el resultado directo de un estilo de vida inadecuado, por lo que aplicando medidas preventivas como ejercicios, cambios en la alimentación, en lo niveles de estrés, eliminación del consumo de tabaco y alcohol se consiguen grandes avances. El Diccionario Terminológico de Ciencias Médicas (1974) dice que arteriosclerosis es:

Dureza y engrosamiento anormales de las paredes arteriales, resultado de su inflamación crónica, especialmente de la túnica íntima con tendencia a la obliteración del vaso. Cerebral: la de las arterias del cerebro. Difusa: dureza general de las paredes de las arterias y capilares;  esclerosis hiperplásica difusa, fibrosis arteriocapilar. Infantil: esclerosis difusa de las arteriolas y capilares en la infancia, por nefritis crónica o sífilis congénita. Medical o de Monckeburg nodular: enfermedad de las arterias caracterizada por la formación de nódulos fibrosos en las capas de las mismas. Obliterante: conjunto de trastornos circulatorios que producen en los miembros la obliteración crónica progresiva de sus arterias. Senil: arteriosclerosis en los ancianos. (p.102).

Por lo tanto la arteriosclerosis es una enfermedad de carácter degenerativo lento, que puede afectar a todas las arterias, tanto a los más grandes como la aorta y a las más pequeñas, difiere de la ateroesclerosis que es la presencia de ateromas, es una variante de la arteriosclerosis, que afecta a la aorta, las coronarias y arterias cerebrales y consiste en la presencia de nudos de placas llamadas ateromas, en la pared interna de las arterias. La arteriosclerosis está relacionada con la angina de pecho, con hormigueos en los dedos de las manos y pies, puede producir vértigos, trastornos de la visión, dificultad de concentración y provocar enfermedades cardiacas.
3.- Hipertensión: es la presión con la que la sangre circula en el interior de las arterias, esta presión arterial sucede, cuando la energía de contracción del corazón (sístole), que es la fuerza que empuja la sangre a las arterias y, la resistencia periférica que se opone a la progresión de la sangre y, que depende de tres factores: el calibre de los vasos sanguíneos, velocidad de la sangre y viscosidad de la misma.
La hipertensión se caracteriza, por una tensión arterial elevada a consecuencia de un aumento de la resistencia periférica al paso de la sangre en las arteriolas. La hipertensión o  presión sanguínea alta, es un problema muy común, ocasionada por muchos factores físicos, que pueden ser los desencadenantes, pero también puede aparecer sin causa aparente; suele tener a veces una predisposición genética, pero no hay razón para que se manifieste, si se toman las medidas de prevención acertadas como: procurar ejercer un control sobre el estrés y la ansiedad, los problemas sentimentales, la presión del trabajo, el dinero, la familia y hasta los problemas existenciales, que provocan un estado mental que  se exterioriza, en forma de tensión nerviosa, rigidez y tirantez en todo el cuerpo, produciendo un aumento de la presión sanguínea.
La interrelación existente entre cuerpo y mente, mediada por los nervios, lleva a la constricción de los vasos de la circulación periférica e influye sobre el latido cardiaco, en estos casos es recomendable, la aplicación de técnicas de relajación unida a técnicas corporales.
4.- Diabetes Mellitus: representa el más común de los trastornos endocrinos afectando aproximadamente a un 1% de la población en el mundo occidental, se produce por un aumento de los niveles de glucosa en sangre, mientras que por el contrario, en el interior de las células los niveles bajan, la razón de estos desequilibrios es muy compleja y puede implicar, otro tipo de complicaciones que afectan en mayor medida a arterias y capilares.
La dieta es el principal elemento a controlar en el tratamiento de la diabetes, no es solo suprimir los hidratos de carbono, sino en elaborar un régimen, con el que se evita la entrada masiva de glucosa a la sangre, y debe ser adaptada a cada persona en particular. La diabetes mellitus, es una enfermedad de la nutrición caracterizada por un trastorno en el metabolismo de los hidratos de carbono o azúcares, debido a una insuficiencia o carencia de insulina (hormona segregada por el páncreas), suele provocar estados de hiperglicemia (exceso de azúcar en la sangre) y glucosoria (presencia de glucosa en la orina); esta enfermedad aparece en la edad madura y en la vejez, aunque también suele detectarse en personas jóvenes.
Según el Diccionario Terminológico de ciencias Médicas (1974), existe una clasificación muy amplia:

Enfermedad caracterizada por la excesiva secreción de orina. Diabetes Mellitus aglucémica: forma caracterizada por la desproporción entre una escasa glicemia y una glucosuria abundante. Albuminuria: secreción profusa de orina albuminosa. Alimentaria: diabetes debido al metabolismo defectuoso de los hidratos de carbono de los alimentos. Aloxogena: la experimentada por ingestión de aloxán. De Andral: diabetes insípida o hidrurica sin aumento de los componentes sólidos de la orina. Artificial: diabetes experimental consecuente con la función del suelo del cuarto ventrículo. Artritica: forma de diabetes sacarina, la más frecuente con escasa glucosuria. Azourica: variedad de diabetes insípida con aumento de la cantidad de urea de la orina. Bromeada: cirrosis hipertrófica del hígado con pigmentación, en el curso de la diabetes. Cerebro espinal: diabetes sacarina consecutiva a un traumatismo o conmoción psíquica o a lesiones manifiestas del eje cerebroespinal. Diabetes de Cullen. Diabetes decipiens: glucosuria sin exceso en la cantidad de orina. Diabetes frustrada: estado patológico consecutivo a la disminución de poder glucolítico de los tejidos, en el cual la inyección hipodérmica de una solución de glucosa produce la glucosuria. Diabetes gotosa. Diabetes lipogenea. Diabetes hidrurica. Diabetes de Hirschfield: diabetes sacarina aguda de gravedad extrema. Diabetes infantil: forma de diabetes grave que se observa particularmente en niños de 8 a 14 años, y qué terminan rápidamente en coma diabético. Otras: normoglucemica, inosituria, insípida, pancreática, nerviosa, oxalurica, temporal, tóxica verdadera. (p.283-284).

5.- Cáncer: en todo organismo superior hay un gran número de células, estas células están coordinadas, su proliferación y su división, están en relación con las demandas del organismo, constituyendo una sociedad bien organizada; son informadas por unas señales determinadas de la necesidad de dividirse o de dejar de hacerlo; ahora bien, puede pasar que una de estas células se transforme y se haga autónoma, es decir, que sus divisiones ya no sean controladas por el organismo, sino que se producen de forma casi automática.
Se debe recordar que cuando se habla de cáncer se hace referencia, a una familia de células, en la mayoría de los tumores cuando se han realizado estudios, se ha logrado comprobar, que todas las células del cáncer , derivan de una única célula inicial, por lo tanto, cuando se produce un cáncer, se dan dos grandes fenómenos, el primero es la transformación de una célula normal en célula enferma o maligna y, el segundo es la proliferación de esta célula que da lugar a una masa considerable integrada por varios miles de millones de células, todas ellas pertenecientes a la misma familia, y que constituyen el cáncer en el sentido clínico del término, es decir, algo visible, palpable, una masa de células que pueden ser diseminadas o localizada en el organismo. Entonces el primer fenómeno, es la transformación de una célula normal en una célula enferma o maligna, es una enfermedad de la célula; la célula cancerosa no es una supercélula sino que, por el contrario, es una célula enferma, una célula que no recibe correctamente la información del exterior, y que tiene un comportamiento autónomo, sobre todo en lo que se refiere a las divisiones. Las causas de las transformaciones de estas células normales en células cancerosas son varias,  a este respecto la Enciclopedia Médica per la Famiglia (1984) señala:

Son numerosas las causas puede haber una transformación, provocada por virus cancerigenos, se trata de microorganismos que trasmutan su información genética, su conocimiento de la fabricación de las proteínas al genoma, es decir, al material genético de una célula. Esta célula transformada ya no se integra en el organismo, y adquiere la característica autonomía de división, pero hay muchísimos otros factores que pueden transformar una célula en maligna. Los virus, que ahora tienen un papel mínimo, los factores de naturaleza química ya que hay sustancias llamadas cancerigenas, es decir, que pueden alterar la información genética de una célula y transformarla en célula maligna, sustancias contenidas en el tabaco y absorbidas a través de los cigarrillos, que afectan mayormente a la transformación de las células de los bronquios; otros factores son las reacciones ionizantes. Los tres factores de mayor importancia son el viral, el químico y el físico. (p.1169).

Existen también los llamados factores exógenos, que son los que provienen del exterior y que se pueden encontrar en la vida, y en el modo en que las personas experimentan la vida y sus cambios, y la manera de reaccionar ante esos cambios. Ahora bien, entre el primer acontecimiento, la transformación de la célula y la aparición del cáncer, es decir, de la enfermedad en su nivel visible, hay un lapso largo de tiempo; hay canceres  que evolucionan en meses y otros lo hacen en años, y algunos pueden tener un periodo de latencia de 10 años.
Durante este periodo de latencia indudablemente muchos cánceres desaparecen, ya que el organismo detecta los antígenos que las células tienen en su superficie, y sabe si la célula le pertenece o no, si son extrañas tienden a destruirlas; en todo caso hay factores que favorecen esa destrucción de la célula cancerosa y son: factores hormonales, como una célula de la mama se ve favorecida hacia el estado de cáncer, por influjos hormonales, factores que disminuyen las defensas del sistema inmunológico como depresiones inmunitarias, el sistema linfático entonces funciona deficientemente, y el pequeño número de células cancerosas, que éste seria capaz de detectar y destruir, durante el periodo de latencia, forma masas tan grandes de células, que las posibilidades de reacción del organismo se ven desbordadas.
En base a ello entonces, el cáncer es una población de células enfermas, no son células que posean alguna ventaja sobre las células normales en el sentido de rendimiento, por el contrario presenta grandes desventajas, muy a menudo las células cancerosas, se dividen más despacio y sus descendientes son muy frágiles; cuando el cáncer produce 100 células cancerosas, por regla general de ellas mueren el 80%, pero el punto esencial es que estas divisiones difíciles, son producidas por células autónomas y no detienen; por el contrario las células normales se dividen rápidamente y cuando han alcanzado un número determinado se detienen. Es esta autonomía la que termina evidentemente después de meses o años, dando lugar a la posibilidad de invasión del organismo, la Enciclopedia Médica per la Famiglia (1984) señala:

Las células normales conocen las llamadas inhibiciones, especialmente las inhibiciones de contacto, el hecho de estar en contacto con otras células normales cuando el número es demasiado grande, provoca que la división se detenga; en cambio las células cancerosas a menudo han perdido esta capacidad…las células cancerosas al no conocer esta inhibición de contacto, tienden a formar varios estratos que se distribuyen de modo anárquico, y tienden a invadir los tejidos próximos…las células normales no viajan, ni invaden los vasos (ni los linfáticos ni los sanguíneos), que están protegidos por sus propias paredes, en cambio las células cancerosas no conocen estas inhibiciones, y por tanto, pueden invadir los vasos sanguíneos, las células así son liberadas en los vasos, siguen la corriente linfático y se encuentran con los ganglios linfáticos, una vez en los ganglios que no son filtros pasivos, sino que pueden destruir a las células anormales, pueden morir ahí; pero también puede suceder que las células proliferen en el ganglio, convirtiéndose en metastático, y que de allí invaden los tejidos circundantes.  Esta es la diseminación linfática, esta invasión se hace etapa por etapa, ya no es local, porque las células han abandonado el tumor, es una invasión regional. Por el contrario, cuando el cáncer invade los vasos sanguíneos, por ejemplo las venas, las células son enviadas a la corriente circulatoria, la mayoría muere porque no encuentre su ámbito ideal, pero algunas pueden encontrar tejidos en los cuales adaptarse. La invasión por vía sanguínea se produce por tanto, de modo generalizado porque los vasos alcanzan todos los rincones del organismo y no hay ganglios que detengan las células, por tanto es posible la generalización del cáncer….por tanto, esta claro que en el desarrollo del cáncer hay diferentes fases que tienen que ver con la anatomía y con la fisiología: la transformación e una célula en cancerosa, el desarrollo local, la invasión de los tejidos que rodea el órgano afectado localmente (piel y huesos en el caso de cáncer de mama); la invasión metastasica por vía linfática (metástasis ganglionares durante mucho tiempo solo regionales); y la invasión por vía sanguínea en el cual las metástasis tienen lugar por todo el organismo. (P.1171-1172).

6.- Enfermedades Inmunes y Autoinmunes: el sistema inmunitario no pertenece a un solo órgano, sus funciones se corresponden con una multitud de células, esparcidas a lo largo y ancho del organismo y capaces de desplazarse de un lugar a otro y que toman el nombre de sistema inmunitario. Los elementos del sistema inmunitario se encuentran en la sangre, en la linfa, en la médula ósea, en los ganglios linfáticos, en el bazo, en el timo y en estructuras como las amígdalas y el apéndice. Las células más importantes de este sistema son los linfocitos, y en la sangre representan una parte de los glóbulos blancos.
Existen enfermedades autoinmunes provocadas por el propio sistema inmune, en este caso se dan reacciones inmunitarias hacia los elementos del propio organismo que generan este tipo de enfermedades, que pueden referirse a un solo órgano, por ejemplo la tiroides generando o un exceso o un defecto en la actividad de esta glándula, en otras enfermedades se producen manifestaciones inflamatorias difusas, como el del lupus eritematoso diseminado. Otra enfermedad es la hepatitis b y las alergias, a este respecto la Enciclopedia Médica per la Famiglia (1984) expone:

Para que se originen las enfermedades autoinmunes es necesaria una predisposición constitucional, suelen ser más frecuentes en las mujeres que en los hombres. Entre los que tienen enfermedades autoinmunes se encuentren con mayor frecuencia, algunos antígenos HLA (antígenos de histocompatibilidad), que hace una predisposición individual, en que consiste no se sabe, pero una posibilidad es que estos individuos tengan una escasa dotación de aquellos linfocitos T que están destinados a frenar los procesos inmunitarios. (p.791).

7.- HIV. Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida): su descripción inicial se estableció en 1980, el agente etiológico es el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), y es la única inmunodeficiencia humana que ha adquirido características epidémicas. El aumento progresivo en el número de casos y la morbimortalidad causadas por la infección, ha hecho que esta enfermedad constituye un grave problema médico, social y económico en el mundo. La transmisión de la infección se efectúa por la sangre y otros fluidos, fundamentalmente el semen; los grupos de riesgo y vías de transmisión más frecuentes difieren en distintos países, y han cambiado en los últimos años. Al comienzo de la epidemia se definían como grupos de riesgo a varones homosexuales y bisexuales activos, drogadictos por vía intravenosa y receptores de sangre o derivados contaminados.
Hoy en día se considera grupos de riesgo todos los anteriores más, parejas heterosexuales e hijos de madres infectadas, resultando un elevado incremento de niños enfermos con el virus, ya que adquieren la transmisión por vía tansplacentario en el momento de parto, por transmisión vertical de sus madres infectadas en 60 a 80% de los casos, o por lactancia (en la minoría de los casos). A este respecto señala Fainboin (1994) en su Introducción a la Inmunología Humana lo siguiente:

La infección inicial por el VIH puede ser asintomático o presentarse en manifestaciones clínicas inespecíficas comunes a muchas infecciones viricas como fiebres, mialgias o adenopatías, que remiten en corto plazo. En la evolución natural de la infección sigue un periodo de duración variable (entre 2 y 10 años), llamado latencia, en el que el infectado es portador asintomático y puede trasmitir la infección. Después de este periodo de latencia un porcentaje de pacientes presentan un complejo sintomático (complejo relacionado con el sida, crs), caracterizado por linfadenopatias persistentes, fiebres, diarreas y adelgazamiento, otros pacientes en cambio presentan directamente las manifestaciones clínicas características como, infecciones recidivantes, tumores malignos y compromiso neurológico. Las infecciones del sida son severas y en general producidas por gérmenes oportunistas siendo la más frecuente la neumonía por pheumocystis carinii, que se produce en más del 50% de adultos con sida. También se producen tumores malignos, linfomas de células b y linfomas primarios del sistema nervioso central. El sistema nervioso central es otra localización importante por la infección de VIH, que da lugar a manifestaciones neurológicas en el 50% de los pacientes. (p. 159-160).

8.- Enfermedades Cardiovasculares: en el cuerpo humano existen dos círculos casi perfectos, uno que se extiende por todo el cuerpo, y otro más pequeño que se dirige a los pulmones, en el centro donde estos círculos se cruzan, se encuentra el corazón. Los dos círculos representan a la grande y pequeña circulación que llevan la sangre a todo el organismo. Los componentes de este sistema son: el corazón que pesa alrededor de 300 gramos, tiene el tamaño de un puño cerrado, y esta más o menos a la altura del pezón izquierdo, su superficie es lisa y marcada por dos surcos, uno horizontal y otro vertical, igual a su división interna; están las arterias coronarias, que garantizan la alimentación del corazón, del exterior hacia el interior presenta tres capas sucesivas: pericardio, miocardio y endocardio; la primera es una especie de saco protector, la segunda es el músculo cardiaco, que asegura los movimientos de contracción y relajación, y la tercera forma las válvulas cardiacas; el corazón posee cuatro cavidades, las superiores o aurículas y las inferiores o ventrículos. La aurícula superior comunica con el ventrículo del mismo lado, pero no con la aurícula ni el ventrículo del lado opuesto, de ese modo tenemos un corazón derecho, integrado por la aurícula y el ventrículo derecho, y un corazón izquierdo, integrado por la aurícula y el ventrículo izquierdo.
Las entradas al corazón están separadas por el septum ínter auricular y el septum interventricular, la comunicación entre ambos esta mediada por dos válvulas, tricúspide a la derecha y bicúspide o mitral a la izquierda. A la aurícula derecha llegan dos venas: la vena cava superior que mide entre 6 y 8 cms de largo y la vena cava inferior que mide entre 22 y 26 cms. Del ventrículo derecho parte la arteria pulmonar de 2 a 3cms; a la aurícula izquierda llegan procediendo del pulmón, las venas pulmonares, mientras desde el ventrículo izquierdo parten la aorta, arteria fundamental para el organismo.
Este conducto sanguíneo se divide en: aorta ascendente de donde salen todas las venas que van hacia la cabeza y los miembros superiores, la aorta torácica y la abdominal, que a la vez se subdivide en las arterias iliacas internas y externas, que llevan la sangre a la parte inferior del cuerpo y a las piernas. Las arterias se unen a las venas mediante los capilares, que son una especie de red de conductos sanguíneos, cuyo diámetro varia entre 50 y 200 milésimas de milímetro y alcanza una longitud total de casi 100.000 kms y, una superficie total de 6.000 mts2.
El corazón hace 78 contracciones por minuto, 112.320 al día, 41 millones al año, esta es su actividad y la vida de las personas depende de su perfecto dinamismo. El corazón es una bomba, que cuando se contrae, la sangre contenida en los ventrículos es expulsada, con una precisión muy elevada, que como dice La salute: Domande e riposte: “se puede comparar diciendo, que seria suficiente para llevar agua al quinto piso de un casa, entrando en la arteria pulmonar, desde el ventrículo derecho y, en la aorta desde el ventrículo izquierdo” (p. 4). En promedio cada minuto pasan por el corazón alrededor de 5 litros de sangre y, al cabo de 24 horas una cantidad equivalente, al contenido de una especie de camión cisterna.
La Enciclopedia Médica per la Famiglia (1984), al respecto de las principales disfunciones del sistema cardiovascular, señala cinco importantes:

En el cerebro: arteriosclerosis, obstruye los vasos cerebrales, provocando perdidas de memoria, anomalías del carácter, parálisis y hasta la muerte. Hipertensión: aumento de la tensión en las arterias del cerebro, puede ser causa de rotura de las arterias y hemorragia cerebral. En el corazón: infarto, oclusión aguda de las arterias coronarias, provocando trastornos gravísimos que pueden provocar la muere. Angina de pecho: estrechamiento transitorio de las arterias coronarias. Arteriosclerosis: afecta a las arterias coronarias, que se obstruyen pudiendo provocar infartos y angina de pecho. Endomiocarditis, miocarditis y pericarditis, enfermedades inflamatorias, que pueden provocar vicios valvulares, trastornos en la actividad cardiaca y bloqueos del corazón. Cardiopatías congénitas: alteraciones del corazón desde el nacimiento. Insuficiencia cardiaca: provocada por diferentes enfermedades. En los pulmones: hipertensión: excesivo aumento de la tensión sanguínea en los pulmones. En los riñones: hipertensión, arteriosclerosis. En los miembros superiores e inferiores: enfermedades de las venas, tromboflebitis, flebitis, varices, procesos inflamatorios o alteraciones de las estructuras venosas, que pueden tener graves secuelas de índole general debido a su capacidad para provocar embolias. Oclusiones arteriales, enfermedades generalmente de tipo inflamatoria o autoinmune que cierran las arterias bloqueando el flujo sanguíneo. (p.8).

Un sistema tan complejo, sometido al insistente cambio de información, que alteran los estímulos nerviosos, hormonales, ambientales, psicológicos, esta por consiguiente expuesto a un continuo desgaste, lo que explica el hecho de que las enfermedades del sistema cardiocirculatorio, sean en cifras absolutas más frecuentes. Para la autora, sea cual sea el tipo de enfermedades que afecten a las personas, todas pueden manejarse previamente y sanarse con prácticas prioritarias; cambios a veces drásticos en la toma de conciencia, en el estilo de vida, medidas urgentes en cuanto a hábitos alimentarios, procurarse una alimentación adecuada, cambios básicos en la estructura y conformación del pensamiento; control de las emociones; control de estrés; cambios de actitud frente a la vida que se lleva, bien sea en el orden interno como externo; cambios que involucran a los demás y al entorno.
Toda enfermedad es multifactorial y multisistémica, por lo tanto, implica que su abordaje, atención y tratamiento sea desde todos los puntos de vista, de lo que la autora del presente Trabajo llama “El Abanico”, es decir, tomando en cuenta los aspectos físicos, mentales, emocionales, espirituales, con un equipo multidisciplinario que involucre profesionales de todas las disciplinas médicas que permitan al paciente procurarse una curación; técnicas, terapias, procedimientos y medicamentos, que lo ayuden a  ver con claridad el proceso.
Un buen manejo de pensamientos y emociones, que como bien se dijo son la base fundamental; sin un buen control de ellos el sistema inmunológico decae y, el resto de los sistemas se debilitan. El apoyo para estos pacientes afectados por cualquier enfermedad incluye: atención y tiempo, responsabilidad y compromiso del paciente en su propia recuperación, a nivel emocional las personas necesitan de al menos 30 minutos al día de dedicación a sus relaciones más importantes para conectar a nivel emocional y saber como nos sentimos.
En conclusión las enfermedades de alto riesgo son muchas y afectan, dañan y alteran todos los sistemas que hacen vida en el organismo; desequilibrando los aspectos biológicos, psicológicos, emocionales, físicos, energéticos, magnéticos y eléctricos que nos conforman.

2.2.7        Psique y Enfermedad.

El Diccionario Terminológico de Ciencias Médicas (1974) señala lo siguiente con respecto a los términos psique y enfermedad:

Psique: la mente considerada como entidad funcional, mediante la cual el organismo en su totalidad se adapta a las necesidades o exigencias del medio. Freíd lo divide en consciente e inconsciente, cada uno de ellos integrada por componentes diversos…..Enfermedad: alteración o desviación del estado psicológico en una o varias partes del  cuerpo. Género o clase de trastorno morboso, al que puede referirse un caso particular. Conjunto de fenómenos que se producen en un organismo que sufre la acción de una causa morbosa y reacciona contra ellas (p.324 y 831).

El mismo Diccionario señala con respecto a los términos psicoterapia y psicotecnia lo siguiente:

Psicoterapia o psicoterapéutica: es el tratamiento de las enfermedades, especialmente de las nerviosas por la sugestión o persuasión, y demás agentes psíquicos, tratamiento de la psicosis, sea cual fuere la forma del mismo. Psicotecnia es la aplicación de métodos psicológicos al estudio de problemas individuales o sociales. (p.830).

Para la autora psique es el estudio que realiza la psicología y la psiquiatría, de la mente y sus comportamientos; de la mente y sus alteraciones; de sus fluctuaciones, que dependen y derivan de su relación con el entorno tanto externo, sean estos  familia, sociedad, relaciones interpersonales, trabajo y su relación con el entorno interno, el mundo propio, el mundo del comportamiento silencioso, que responde a pensamientos, emociones y sentimientos, basados en la interpretación que de la realidad objetiva, el sujeto, paciente o individuo hace de manera subjetiva; apegándose a valores casi siempre no objetivos que le permiten moverse en un ámbito poco real; todo lo cual influye en las diversas reacciones que ese individuo o paciente hace de la enfermedad; lo cual indicará el tratamiento psicoterapéutico a seguir.  Para Jáuregui (2000):

La psiquiatría y la psicología moderna han reducido la psique a algo mental, cerebral, neuronal y, por tanto, interno. Han vaciado a la psique de su contenido esencial, el alma, debido a la connotación subjetiva que dicha noción anímica aportaba a la experiencia humana….en este sentido, lo que ayuda a la psicoterapia no es la mente, ni el espíritu, ni los trastornos, ni los comportamientos sino, el alma, es decir, todo aquello que tiene que ver con la existencia humana y su relación con el mundo, tanto en sentido patológico, es decir dolorido, como en su sentido “saludable”. (p.23).

2.2.8. Uso de la Psicoterapia.

La  psicoterapia dentro del modelo médico, donde se encuentran la psiquiatría y la psicología modernas, no ha sido entendida como sinónimo de tratamiento,  sino directamente de un tratamiento médico farmacológico y no psicológico, partiendo así de la suposición de que algo anda mal, en ese sentido, donde la psicoterapia ha tratado de corregir, erradicar o aliviar según sea el caso, los síntomas que el paciente presentaba, sin prestar atención al significado de dichos síntomas desde su perspectiva y contexto.
El cuidado de la psique se refiere, no tanto  a la enfermedad en si, sino a la vida, atención, dedicación, ocupación y al culto de lo que esta sucediendo; el primer paso de la psicoterapia es entender, y comprender la psique del sujeto a través de la comunicación, las relaciones sociales, la dimensión espiritual, la cultura; con ello la psicoterapia se aparta del modelo médico hegemónico, para reemplazarlo por otros como el narrativo-comunicacional, el sociológico, el antropológico, el religioso. Es así como la psicoterapia se entiende como el cuidado, no pretende resolver problemas, sino más bien devolverlos a la persona, intentando buscar un sentido.
La enfermedad dentro de este contexto, no seria más que una manera de manifestarse de la psique, para la cual habría que descubrir el mensaje, el sentido; la psicoterapia busca conocer no tanto la enfermedad, como al enfermo. Jáuregui (2000) psicóloga de la Universidad de Québec, Montreal señala:

Para entender o comprender, lo primero es observar, esto es escuchar, considerar atentamente lo que el sufrimiento, el pathos está revelando a través de los síntomas, los cuales ofrecen una oportunidad para reflexionar, intentar erradicar los síntomas sin entender su sentido, puede perfectamente conducir a lo que los psicoanalistas han llamado resistencia. La psiquiatría y la psicología modernas, han hecho de los síntomas un enemigo, y lo han tratado como si de un virus se tratara. El cuidado del alma tiene que ver con una vida profunda, plena, autentica y no es un método de resolución de problemas. Cuidar la psique tiene que ver con el saber vivir, con el sentido de las cosas, y por lo tanto, con el cultivo de la vida. (p.25).

Por lo tanto, la psicoterapia procede a escuchar con atención, es un método, una técnica que permite al paciente expresarse; es lo que los chamanes llaman “escuchar a la enfermedad”. La enfermedad siempre habla, posee su propia historia y su propia forma de expresarse, y esto unido al pensar y sentir del paciente que padece la enfermedad, constituye una herramienta poderosa. La autora del siguiente trabajo, utiliza la psicoterapia y la psicoorientologia, unida a otras técnicas como las psicosociales o psicofísicas, para apoyar, ayudar y mostrar al paciente, el camino de auto responsabilidad, de autocuración, de auto aceptación y, de elección-decisión, que debe tener para junto con el médico-terapeuta, entender y comprender no solo técnicas, tratamientos, medicamentos, análisis y diagnósticos que se realicen, sino su total participación durante todo el proceso.
De esta forma el paciente, percibe los cambios, trabaja en la superación del dolor y el sufrimiento que la enfermedad puede causarle, trabaja en sus cambios de estilo de vida, en el manejo de sus emociones, en el control de sus pensamientos, en la debida activación de su ADN, en  entender su realidad, en su expresarse y, sobre todo en su relaciones integración de procesos externos e internos, derivados de las consecuencias que le provocan la enfermedad. Es entender la búsqueda de la causa que se deriva de efectos y como superarlas.

2.2.9. Relaciones Neuroquímicas entre el Sistema Nervioso Central (SNC) y el Sistema Inmune (SI).

Existe actualmente amplia información, datos y estudios, acerca de las relaciones neuroanatómicas, neuroendocrinas y neuroquímicas con el sistema inmune y, aunque los canales de comunicación entre el sistema nervioso central y el sistema inmunológico y sus conexiones, no se conocen en detalle, si se conoce que el sistema inmunológico es capaz de recibir señales neuronales y neuroendocrinas; se tiene evidencia que las respuestas neuronales y endocrinos pueden ser influenciados por productos de una activación del sistema inmunológico; también está demostrado la comunicación bidireccional entre el sistema nervioso central y el sistema inmunológico, que brinda la posibilidad de observar las influencias conductuales ejercidas por el estrés, sobre la función inmunológica y los efectos de los procesos inmunes sobre la conducta.
Existen evidencias de que factores psicosociales tales como: duelo, separaciones, depresión y estrés están asociados con medidas alteradas de reactividad inmunológica y, en casos de alteración de la salud. A este respecto Rodríguez Casas (1994) señala:

Los circuitos del SNC envueltos en la modulación de la respuesta inmunológica, han sido probados directamente en estudios lesionando áreas del mismo. Lesiones en el hipotálamo, estructuras limbicas, tallo cerebral autonómico o regiones reticulares y corteza cerebral, dieron como resultado, alteraciones en la respuesta inmunológica especifica, ya como un aumento o disminución, transitorio o crónico, dependiendo del sitio o extensión de la lesión, esto demuestra la existencia de un flujo a partir del SNC autonómico o neuroendocrino que modula la respuesta inmunológica. El flujo neuroendocrino del cerebro es logrado a través del hipotálamo posterior y anterior, terminaciones nerviosas de los cuerpos celulares de los núcleos magno celular para ventricular y supraóptico, que secretan neurohormonas, como vasoprina y oxitocina en la circulación sistémica y en la hipófisis posterior; terminaciones nerviosas de núcleos hipotálamicos secretan factores, liberadores e inhibidores y otras hormonas dentro de la circulación portal hipofisiaria. Las conexiones del  sistema nervioso autónomo, entre la medula espinal y el tallo cerebral se establecen a través de dos cadenas de neuronas de las subdivisiones del sistema simpático y parasimpático con los órganos blancos: corazón, fibra muscular lisa y glándulas exocrinas…por otra parte las regiones del cerebro limbito y la corteza cerebral median en los procesos afectivos y cognoscitivos y pueden estar relacionados en la respuesta a estresares, en los estados afectivos y trastornos tales como: depresión, en condicionamiento aversivo y en el contexto emocional de los influjos sensoriales del mundo exterior. (p.90).

Desde una perspectiva inmunológica estas regiones son los sitios en los cuales, las lesiones resultan en respuestas alteradas de las células del sistema inmunológico, son las regiones que responden a la inmunización o las citokinas, poseen la más alta concentración de receptores a los glucocorticoides y son eslabones de las señales endocrinas con el flujo neuronal del sistema autonómico y neuroendrocrino.

2.2.10. Modelo Biocognitivo.

El modelo biocognitivo desarrollado originalmente por el neuropsicólogo clínico Mario E Martínez en la búsqueda de una ciencia unificada del hombre, basado en las investigaciones de la psiconeuroendocrinoinmunologia, las neurociencias, la antropología medica, la fenomenologia de Merlau.Ponty, la física quántica y la teoría del caos, integra los hallazgos de diversas disciplinas y, considera al hombre como una totalidad en una unidad dinámica de mente, cuerpo, historia personal y la cultura de origen.
Actualmente el modelo biocognitivo está logrando aceptación gracias al trabajo que esta realizando el Institute of Biocognitive Psychology; esta teoría ha sido presentada en congresos mundiales de salud mental. El Dr. Mario E Martínez junto con George Solomon, pionero de la psiconeuroinmunologia se encuentran en permanente trabajo, para así hacer llegar la teoría biocognitiva a todos los profesionales de la salud, entiéndase médicos y terapeutas desde el año 2001; la difusión en Latinoamérica de la Psicología Biocognitiva, se realiza a través de universidades como la de Chile y su departamento de psicología.
El Dr. Jorge Luís Santiago (1999) del Institute Biocognitive Psychology, filial en Lima, Perú en su trabajo sobre interrelaciones entre la actividad psíquica y los sistemas nervioso, inmune y endocrino señala:

El modelo biocognitivo propone una interpretación de los procesos mente-cuerpo, como campos de bioinformación, donde todos los procesos son simultáneos y reflejan la totalidad del campo en su interacción con otros campos. En este caso las expresiones cognitivas y afectivas se producen cuando los códigos bioéticos juzgan un acontecimiento de acuerdo con parámetros existentes en el campo de creencias del individuo de acuerdo a la historia personal y los códigos culturales que comparten. (p.67).

Todos los eventos son biocognitivos y se exteriorizan a través de los portales de manifiesto, ellos pueden ser biológicos o mentales, y reflejan la comprensión total del campo de bioinformación; por ejemplo en la expresión biocognitiva del miedo, el portal de manifiesto biológico es la amígdala y el portal de manifiesto psicológico es el miedo. Cuando se observan a través de procesos biocgnitivos, los procesos de salud o enfermedad podemos entender, porque las expresiones cognitivas como la indefensión, la desesperanza y los procesos que afectan como, el miedo tienen su correspondiente expresión en el campo biológico con indefensión celular en el sistema inmune.
La teoría biocognitiva propone la existencia de tres códigos bioéticos: el código portero, el código ejecutor y el código pionero.
El código portero: define la frontera de los campos de creencias, como lo propio y lo no propio semejante al sistema inmune, y castiga las violaciones de la frontera con expresiones cognoafectivas, como la desesperanza y el miedo; la expresión biológica se da en secuencia y en simultaneidad con la expresión mental, va desde los niveles intracelulares (ADN), hasta el cuerpo completo (la hormona del estrés, el cortisol actúa en el ADN de las células).
El código ejecutor: responde a las violaciones de horizontes con expresiones cognitivas, como el auto sabotaje y la autocrítica, y afectivamente el auto odio, la auto culpa y otras emociones autodestructivas. Estudios de psiconeuroendocrinoinmunologia realizados en pacientes con una enfermedad autoinmune, como la artritis reumatoidea, revelan que presentan este patrón biocognitivo, y su sistema inmune “aprende” los parámetros afectivos y cognitivos de autodestrucción que emplea el individuo, afectando así los propios tejidos articulares.
El código pionero: es el más evolucionado de los tres y funciona cognitivamente, con expectativas benignas y con la fe, y afectivamente, con la empatia y el amor. Expande los horizonte al explorar nuevos contextos; el código pionero es compatible con estados de buena salud y produce un status de poder en el campo de la bioinformación
En el modelo biocognitivo  postula que toda la memoria es biocognitiva, y queda archivada simultáneamente en el campo biológico y mental. Ello explica por ejemplo como un recuerdo intenso de un episodio emocionalmente significativo, reproduce las respuestas fisiológicas que se produjeron  en el momento cuando se produjo el hecho, y como también la interpretación de un evento que sucedió hace años atrás y, que tuvo una respuesta inmunológica como por ejemplo una dermatitis, esta pueda volver a repetirse, cuando la persona nuevamente interpreta un episodio tal como lo hizo hace mucho tiempo. A este respecto la autora reproduce un caso clínico del Dr. Mario E Martínez expuesto en los trabajos del Dr. Jorge Luís Santiago (1999):

Una paciente que desarrolló una dermatitis atópica, la cual responde inicialmente a los antihistamínicos y corticoides pero luego vuelve a reaparecer; al preguntarle cuando apareció por primera vez la dermatitis en esta ocasión, la paciente recordó que fue en el estudio de un abogado, al cual fue a consultar debido a que su hijo estaba implicado en un problema de drogas. Utilizando el enfoque biocognitivo el Dr. Martínez interroga al paciente y descubre que el mismo cuadro de dermatitis ya se había presentado hace más de 20 años cuando su pequeño hijo, sufrió un accidente automovilístico y se salvo porque tenia puesto el cinturón de seguridad. En este caso la paciente produjo la dermatitis ante la indefensión del ser querido  que tuvo el accidente, esta interpretación quedo archivada biocognitivamente en el campo de bioinformación de la paciente y, cuando muchos años después el mismo ser querido está en un estado de indefensión nuevamente se produjo la dermatitis, el proceso no puede ser explicado como un condicionamiento porque, en este caso ambos estímulos son distintos, el accidente cuando su hijo era niño y el juicio por drogas cuando es adulto. La dermatitis desaparece en 48 horas cuando la paciente es guiada a encontrar la relación entre ambos eventos, a expandir sus horizontes y a modificar sus códigos bioéticos conjuntamente con un trabajo de relajación. (p.70)

Este caso clínico es un ejemplo de como funciona la bioinformación a nivel de campos de creencias e invita a pensar en la salud y la enfermedad como eventos biocognitivos. En el modelo biocognitivo las reacciones biológicas no son reflejos simbólicos, sino precursores con infinidad de manifiestos basados en la propensión genética, contexto, historia personal, cultural y bioética; donde no existe lo exclusivamente orgánico o cognitivo, la impresión se da en la totalidad del campo de bioinformación (archivada holograficamente), y la expresión a través de los portales de manifiesto.
Para la autora el campo de lo biocognitivo, unido a la psiconeuroendocrinoinmunologia, presenta un extenso mundo de posibilidades para tratar al ser humano, más allá del cuerpo que presenta para estudio, sino como un organismo que no se encuentra aislado de su contexto general; no es un cuerpo o un órgano o un tejido enfermo; no es un estado mental-psicológico aislado; no es un sistema en particular o una macrofunción en especifico lo que no funciona en un enfermo o en un paciente; sino que es un todo, es un paciente poseedor de un organismo vivo que esta alterado en todas sus funciones, que está desbalanceado en todos sus sistemas, y en donde el todo está conectado a las partes; en donde el mundo macro-externo está afectado por el mundo micro-interno, y en donde el mundo celular afecta al todo y el todo afecta al mundo celular.
De allí radican los cambios que hay que realizar y de que tan profundos y válidos se den esos cambios, dependerá la evolución del paciente y la erradicación total o parcial de la enfermedad, por lo tanto la enfermedad de un paciente se debe tratar como un todo, como un algo que provoca el paciente, y en donde se encuentran involucrados los factores biológicos-celulares, su ADN, su campo físico-fisiológico, sus distintos sistemas y órganos, su campo psicológico y emocional, su entorno y su ambiente, su historia personal, sus creencias con respecto a si mismo y a la enfermedad, sus valores personales, su cultura, su bioética y su espiritualidad; sin dejar de tomar en cuenta tres aspectos importantes que son: el amor que el paciente o persona siente hacia si misma (o), el o los impactos emocionales que generaron la enfermedad y, el o los impactos mentales que la sostuvieron.
La autora en su consulta privada ha tenido la oportunidad de atender casos clínicos con el uso no solo de la psicoterapia, sino de los procesos biocognitivos y psiconeurendocrinoinmunológicos; uno de esos casos por ejemplo, fue una paciente que asistió a consulta presentando un cuadro de disnea continua, tos repentina, afonía recurrente; había sido tratada como un caso de asma alérgica, nebulizada en varias ocasiones; cuando fue remitida a la consulta llevaba un diagnostico de asma. La paciente refirió el siguiente cuadro: nunca había sufrido asma, en su familia no había reportes de familiares directos con la enfermedad, no fumaba, ni ingería alcohol, se alimentaba bastante bien, tenía un buen trabajo, excelente relación de pareja.
Al preguntársele sobre la aparición de las primeras crisis, refirió después de ayudarla a recordar, que los primeros episodios se habían sucedido hacia unos 10 meses cuando había fallecido su padre, de allí en adelante había sufrido varios episodios que luego desaparecieron; más sin embargo habían aparecido las crisis en el último mes; al preguntar y comparar eventos descubrimos que en ese mes, su esposo había sido llevado al médico de urgencia por presentar dolor en el pecho, ella pensaba que era un infarto, que al final fue diagnosticado como neuralgia epigástrica. Pero el hecho de asociar el problema de su esposo con el infarto que había sufrido su padre, hizo que la memoria biocognitiva archivada en su mente, disparará la angustia, el miedo, la ansiedad y el estado de indefensión, todo ellos previamente registrado en el campo de la bioinformación, es decir, un profundo impacto emocional-psicológico, que produjo desespero, desamparo, depresión; cuando se le hizo afrontar y asumir, primero el duelo no vivido, luego el miedo y se le mostró donde estaba la causa que había provocado el efecto, sus disneas desaparecieron, al igual que la tos.
En el modelo de la bioenergética la tos guarda relación con cosas no dichas, el asma representa la incapacidad de respirar solo, ansia y temor por indefensión, sensación de ahogo y llanto reprimido, y  la afonía es deseo de ser escuchada. Una vez hubo aprendido a canalizar la energía acumulada y liberar las emociones, encontró la cura, con lo cual su sistema nervioso y su sistema inmunológico se equilibraron. El modelo biocognitivo ofrece la posibilidad de considerar la patología como una indefensión crónica, en un tejido de mente-cuerpo-emociones-historia personal, que se manifiesta con diferentes niveles de expresión en portales cognitivos y biológicos.
La teoría biocognitiva conceptualiza la realidad personal como un campo de bioinformación en el cual la mente, el cuerpo y la historia personal se unen a la psiconeuroendocrinoinmunologia, que trabaja mente, cuerpo, pensamiento y emoción; y a la bioenergética que trabaja mente, cuerpo, pensamiento, emoción, energía y espíritu; las tres funcionan en unidad inseparable que modula los procesos de salud-enfermedad y rescata la relación médico-paciente. Con respecto a esta integración el modelo biocognitivo ofrece según palabras de Santiago Jorge Luís (2000) en Psiconeuroinmunologia como ciencia integradora de las disciplinas de la salud, lo siguiente:

La posibilidad de considerar todos los procesos como biocognitivos y no como psicológicos o biológicos aisladamente. Comprender como se crea  la realidad a través del campo de la mente, cuerpo y cultura. Conocer como el campo de la bioinformación interpreta el mundo personal, como códigos bioéticos y, esta interpretación modifica el campo de la bioinformación influyendo sobre la salud. (p.16).

La teoría biocognitiva es una nueva ciencia, y tiene aplicaciones en todas las especialidades de la salud, el modelo es un paso adelante en la búsqueda del campo unificado de las ciencias del hombre, ofreciendo un nuevo paradigma hacia donde poder orientar y dirigir, los procesos actuales hacia el campo interdisciplinario, acorde a los procesos de enfermedades multifactoriales y multisistémicas.

2.3. Las distintas causas y tipos de estrés que son factores de alto riesgo en la aparición de enfermedades.

Investigar una causa específica de estrés en la vida cotidiana, no resulta tarea fácil porque la vida de las personas, esta llena de estímulos diversos donde confluyen múltiples variables ambientales, psíquicas, psíquicas y emocionales, que afectan al sistema del estrés y al sistema inmune, sin embargo, cada día avanzan las investigaciones y los estudios para la patología del estrés y su fisiología. El estrés es universal-colectivo-individual-personal, por tanto es inherente a los seres vivos, porque es un mecanismo de adaptación psicológica y orgánica a cambios del ambiente interno y externo, llamado ambiente biopsicosocial; existen muchos modelos de estrés real y simulado, agudo y crónico, así por ejemplo estrés físico provocado por trauma, cirugías, quemaduras, infecciones, dolor; estrés académico provocado por exámenes finales; estrés psicológico o emocional por problemas interpersonales, disgustos, duelos, separaciones; estrés metabólico por deshidratación, hemorragias, cetoacidosis, hipoglucemia; estrés farmacológico por cocaína, anfetaminas z-dioxi-d-glucosa; estrés por vuelos espaciales, por ejercicio físico, por cuidado de enfermos crónicos especialmente con demencia tipo enfermedad de alhzeimer, por aislamiento sobre todo en áreas inhóspitas, por desastres naturales, estrés postraumático, estrés post-parto y estrés celular.
Todos los seres vivos experimentan y requieren estrés, para adaptarse a nuevas condiciones a menudo lesionantes; y como dato científico también las bacterias y los virus sufren estrés. La respuesta de adaptación orgánica o estrés tienen tres etapas descritas por Klinger (2005) así:

Etapa de alarma o reacción, etapa de adaptación y etapa de descompensación; las dos primeras se consideran frecuentes, cotidianos y benéficas para la vida, aumentan levemente las hormonas de estrés, y mejoran las funciones orgánicas para lograr adaptación o triunfar sobre retos estresantes; esos niveles de estrés se advierten en situaciones aún placenteras tales como; comer, reír, hacer ejercicio moderado y cuando los problemas estresantes encuentran solución o escape. La tercera etapa o descompensación de estrés es negativa para el organismo, predisponiendo al desarrollo de enfermedades serias agudas, crónicas, mortales. La tolerancia y adaptación al estrés son influidas por la genética y experiencias traumáticas previas del individuo. (p.121).

Por lo tanto, estrés es cualquier estimulo que se perciba como amenaza para la homeostasis y seguridad del individuo, es decir que la interacción entre los factores biológicos, psicológicos, emocionales, sociales y espirituales, alteran la respuesta inmunológica predisponiendo la aparición de la enfermedad. Desde tiempos antiguos se ha observado la asociación ante situaciones de estrés físico y psicológico con la génesis de enfermedades sobre todo infecciones. Hace poco se pensaba que esto se debía a una influencia del cerebro, sobre las funciones periféricas, sin embargo los estudios de investigaciones han mostrado, que la interacción entre el sistema nervioso central y el organismo es mucho más dinámica y compleja de lo que se pensaba, porque hay moléculas que desde el sistema inmune alteran las funciones psicológicas y neurológicas tanto a nivel central, como periférico sugiriendo que esa conexión es bidireccional.

2.3.1. Naturaleza y causas del estrés.

En los últimos años  hablar estrés se ha vuelto un algo cotidiano, todo el colectivo se siente identificado  con el tema, y lo que antes era un tema solo citadino, ahora es una situación que afecta a pueblos alejados del ritmo alocado de una ciudad.
Hablar, escuchar, escribir, pensar en estrés es hoy algo reportado en los medios de comunicación, conversaciones informales y en ambientes académicos; las investigaciones que hoy día se están llevando a cabo, sobre los efectos del estrés en el ámbito de la salud, han demostrado que el estrés es una de las variables psicológicas que más influencia tiene en el proceso salud-enfermedad, y su impacto va desde el sistema psiconeuroendocrinoinmunológico, incluyendo conductas de las personas, hasta la interacción con el medio ambiente siendo su impacto sobre la salud directa o indirecta.
Desde la teoría transaccional el estrés es considerado como una relación entre el individuo y su entorno, bien sea esta interna o externa; cuando este último es considerado como desbordante de los recursos propios del individuo, amenazante o que pone en peligro su bienestar; es decir, el estrés es la respuesta y la interpretación que una persona da a una situación que enfrenta, tomando en cuenta sus habilidades y su historia, por lo tanto, las personas tienen un papel activo en el estrés que padecen. Caballo (2006) señala:

Que los modelos explicativos del estrés han evolucionado han evolucionado a lo largo del tiempo y los más actuales conciben el estrés como un fenómeno interactivo y multidimensional, por lo tanto, hablar de estrés implica complejidad, dada la cantidad de elementos que lo caracterizan, así la evaluación del estrés debe contemplar la interacción de factores cognitivos y conductuales, sin olvidar los factores fisiológicos y procesos de afrontamiento. (p.70)


Sandin (1999) en su libro Estrés Psicosocial, indica que el estrés es un proceso de siete etapas, en el que están involucradas diferentes variables, estas etapas son:

1.- Demandas psicosociales: que corresponden a los estresores, tanto ambientales como psicosociales. 2.- Evaluación cognitiva: es la valoración que hace el individuo con respecto a su situación. 3.- Respuesta de estrés: que incluye respuestas tanto filológicas, como emocionales y conductuales (afrontamiento), producto de la valoración de la situación como estresante o no. 4.- Estrategias de afrontamiento: son los esfuerzos cognitivos y conductuales, que el individuo pone en práctica para hacer frente a las demandas estresantes. 5.- Variables sociales. 6.- Variables disposicionales. 7.- Estatus de la salud: que es el resultado del proceso de estrés y dependerá de lo que suceda en las etapas anteriores. (p.85).

El estrés surge cuando reaccionamos, ante los cambios que se sucedan en nuestro entorno, provocando un cambio en nuestro físico y psicológico. En esos casos nuestra mente reacciona con inquietud, preocupación o miedo, y nuestro cuerpo segrega hormonas y sustancias químicas relacionadas con el estrés. El circuito fisiológico del estrés que existía, incluso en los seres humanos primitivos como un mecanismo, para asegurar la supervivencia de la especie ha ido refinándose genéticamente a lo largo de miles de años.
 Este circuito fue diseñado para situaciones de estrés a corto plazo. Cuando percibimos un peligro, el hipotálamo situado en nuestro cerebro segrega CRH (hormona liberadora de corticotropina), esta hormona estimula la glándula pituitaria para que libere ACTH (adrenocorticotropina), que a su vez hace que las glándulas suprarrenales segreguen tres hormonas adicionales: la epinefrina (adrenalina), la norepinefrina (noradrenalina) y el corticol (glucocorticoide). La epinefrina y la norepinefrina, aumentan la presión sanguínea y el ritmo cardiaco, desvían el riego sanguíneo del sistema gastrointestinal a los músculos, y aceleran el tiempo de reacción.
El corticol libera glucosa (azúcar) de los depósitos fisiológicos para proporcionar al cuerpo combustible inmediato. El corticol también previene  la inflamación en caso de heridas y lesiones. El circuito completo de liberación de hormonas y sustancias químicas, se conoce como el eje hipotálamico-pituitario-adrenal (HPA).
Una amenaza real o imaginaria activa el eje (HPA) y, nos sitúa en el modo de respuesta activa; en este estado nos encontramos preparados para luchar o huir sea la naturaleza del peligro, entonces la respiración se acelera el corazón late más rápido y la mente se activa y se concentra al mismo tiempo, los músculos reciben el suministro sanguíneo y de energía extra y se preparan para una acción inmediata, aumentando nuestra fortaleza y agilidad física. En el mundo que actualmente nos desenvolvemos el estrés que nos producen las relaciones humanas, los problemas financieros, las noticias, los desplazamientos diarios y el trabajo, aumentan o disminuye, pero en raras ocasiones cesa. Como afirma el Dr. Brian Weiss “el eje HPA está siempre activado, las sustancias químicas se segregan de forma crónica, aunque con frecuencia no podemos luchar ni huir, nos sentimos atrapados e impotentes”. (p.13).
La activación del eje HPA provoca a largo plazo enfermedades físicas y psicológicas, crónicas y dañinas, como las dolencias cardiacas, las ulceras, obesidad, adicciones, depresión y la debilitación del sistema inmunológico, por lo tanto reducirlo y aprender a controlarlo podría significar una gran diferencia, entre perder la vida o salvarla.
El Dr. Brian Weiss (2004) señala las situaciones de cambio que se consideran poderosos activadores de estrés:

1.- La muerte de la pareja, de un miembro de la familia o de un amigo íntimo. 2.- Sufrir una herida, una enfermedad o un accidente grave. 3.-  La pérdida del empleo o problemas laborales serios. 4.- La pérdida de una relación importante debido a un divorcio o a una separación. 5.- Un embargo no deseado. 6.- Problemas legales, sobre todo juicios y periodos de encarcelamiento. 7.- Problemas financieros graves, incluida la negación de un préstamo. 8.- Ser víctima de un delito, un acto de violencia o abusos sexuales. 9.- Padecer soledad o ser traicionado por un ser querido. 10.- Ser víctima de sucesos traumáticos como catástrofe natural. 11.- Cambiar de residencia, de lugar de trabajo o estado civil. 12.- Ser padre. 13.- Tener problemas con los hijos. 14.- Perder un seguro sobre todo si es de enfermedad y otros beneficios sociales.  15.- Intentar mantener un equilibrio entre las enfermedades laborales y las domésticas. 16.- Estar sujeto a plazo de entrega frecuentes o a una competitividad malsana en el trabajo o estudios. 17.- Tener discusiones domésticas. 18.- Tener problemas de fertilidad. 19.- Jubilarse. 20.- Ser objeto de criticas, humillaciones o mostrarse critico con los propios fracasos. (p.19)

Otros factores que pueden y de hecho inciden, en la aparición de los síntomas de estrés  en las personas son:
 Los problemas de índole sexual, la disfunción eréctil, la frigidez, la impotencia, enamorarse  y no ser correspondido, desenamorarse, intentar olvidar o cambiar, enfrentar exámenes por enfermedad o académico, elaborar tesis de grado, prepararse para conferencias, actos públicos, programar cambios radicales en el estilo de vida, cambios de pensamientos etc.

2.3.2. Signos y Síntomas de Estrés.

En la actualidad, así como las enfermedades son multisistémicas y multifactoriales, también existe el término multitarea que hace referencia a la inmensa sobrecarga de actividades a la que nos enfrentamos día a día; la gran  descarga y sobre información tecnológica a la que nos vemos expuestos a través de la televisión, radio, impresos, teléfonos móviles, correos electrónicos, intercomunicadores, busca personas, GPS, y demás instrumentos electrónicos de control, indican que ya no hay momentos de inercia; hoy en día las búsquedas a través de Internet sin casi obligatorias, empleos, trabajos, estudios a todo nivel, bibliotecas, Chat informativos, hacen que el mundo cada día sea más cibernetizado y, por lo tanto, los niveles de estrés elevados.
Nuestros sistemas de mantenimiento se están debilitando y nos sentimos cada vez más abrumados. Los avances tecnológicos bélicos y las armas de destrucción masiva han aumentado el grado de inquietud en muchas personas, la tecnología y sus avances positivos y negativos tienen un efecto acumulativo y potenciador de estrés. Un estrés suave o moderado experimentado durante breves periodos puede producir resultados beneficiosos, cuando el causante del estrés suave desaparece, eliminamos las hormonas del estrés del cuerpo, y recuperamos el estado normal de desequilibrio.
Ahora bien, los síntomas y signos de un estrés excesivo pueden clasificarse de distintas formas, el Dr. Brian Weiss (2004), señala síntomas psicológicos, síntomas físicos y síntomas conductuales:

Psicológicos: falta de concentración, mala memoria, miedos y ansiedad, depresión y otros trastornos del estado de ánimo, irritabilidad, inquietud, sensación de muerte inminente, bajo autoestima, facilidad de distracción, enfado, culpabilidad, desconfianza, sentimiento fácil de frustración, pérdida de motivación, miedo al fracaso. Físicos: dolores de cabeza, presión sanguínea alta o ritmo cardiaco acelerado, sudores, presión en el pecho, dificultades respiratorias, hiperventilación, temblores, tics nerviosos, sequedad boca-garganta, apatía y cansancio, insomnio, diarrea y dolores estomacales, disminución de la libido, obesidad o perdida de peso, chirrido de los dientes, dolores de espalda o cervicales, propensión a caer enfermo, palpitaciones, tensión o rigidez muscular, alteraciones de la piel, ardor o acidez de estomago, osteoporosis y fracturas óseas. Conductuales: adicción o reanudación de la adicción de alcohol, drogas o tabaco, consumo excesivo de cafeína, impulsividad, comportamiento agresivo, ingestión excesiva de alimentos, conflictos relacionales, descenso de la actividad, aislamiento social, evitar personas o lugares, reaparición o agravamiento de fobias, abandono de responsabilidades. (P.25-26).

Por lo tanto, el estrés puede ser interpretado de muy diversas maneras, siendo la más fuerte la que muestra, la interrelación  que existe entre determinados acontecimientos físico-sociales que ejercen distintos tipos de presión sobre el individuo, y la reacción psicofísica de éste. Este término al ser usado en la medicina está asociado a una reacción individualizada de tensión psicofísica, que aparece como respuesta a determinados estímulos, tanto psíquicos (internos), como ambientales (externos), lo que equivale a situar el estrés entre la sobre-estimulación o sobrecarga y, la acción restauradora del organismo, lo cual implica una estrategia adaptativa y no una simple evitación, puesto que la estimulación no es nociva por si misma.

2.3.3. Tipos de Estrés: agudo, crónico, severo, psicológico, físico emocional, distres o estrés excesivo, lustres o estrés bueno, postraumático y académico.

El estrés crónico provoca presión sanguínea alta, y riesgo de ataque al corazón. El eustres es un evento natural y placentero, que se piensa puede ser controlable- el distres puede ser emocional o físicamente amenazador, severo, prolongado, impredecible e incontrolable. El estrés psicológico provoca trastornos, que en diferentes situaciones tienen influencia sobre la cantidad y actividad de las células inmunes, y puede conducir al cambio de balance entre la secreción de citocinas pro inflamatorias y las inmunoregulatorias,
El estrés postraumático es un subtipo particular de estrés, muchas personas en la actualidad están expuestas a situaciones que parecen estar fuera de control, situaciones o eventos traumáticos que suceden de maneras repentinas y multitudinarias como, los ataques terroristas, o crónicas como estar sometidas a abusos. Estos hechos postraumáticos son causados por terremotos, guerras, accidentes aéreos, de tránsito, incendios, los actos violentos, huracanes, lo que puede producir situaciones colectivas e individuales de intenso dolor y sufrimiento.
El estrés postraumático produce conmoción, ansiedad, sentimiento de culpa, irritabilidad crónica y depresión, produce insomnio, pesadillas, reacciones exageradas de sobresalto, causa problemas de concentración, flashbacks, sentimientos de confusión y desesperación, baja autoestima, temor a perder el control, miedo persistente y pueden causar alteraciones psiquiatritas. El Dr. Brian Weiss publicó una investigación (2004), sobre los problemas que causa el estrés postraumático:

Los investigadores calculan que entre un 40 y 60% de las mujeres que padecen problemas alimenticios graves como la anorexia y bulimia, tienen recuerdos de traumas que padecieron en el pasado. Un estudio realizado entre víctimas de actos violentos, que padecieron estrés postraumático, reveló que el 41% tenían problemas sexuales, el 82% sufrían depresión y el 27% experimentaban síntomas obsesivos compulsivos, y el 18% padecieron fobias, entre un 25 y 30% de las personas que han presenciado o vivido un proceso traumático experimentan síntomas significativos de estrés postraumático. Si no reciben tratamiento, el 50% de esas personas padecerá esos síntomas durante décadas. Un estudio publicado en la revista prevention en 1996, reveló que el 75% de los norteamericanos, soportan una situación de “gran stress”, al menos una vez por semana, y el 33% manifestó que vivía esas experiencias al menos dos veces a la semana. La conclusión general de diversos estudios es que entre un 75% y un 90%, de todas las consultas efectuadas a los médicos de cabecera, se deben a problemas relacionados con el estrés. Durante un día de trabajo normal, un millón de empleados está de baja por síntomas relacionados con el estrés.(p.37).

Durante muchos años los médicos han prescrito ansiolíticos, sobre todo benzodiacepinas (valium, librium, xanac, tranxene, dalmare, serax, activan, rivotril, tafil), para tratar la ansiedad y el insomnio, estos medicamentos que se distinguen sobre todo por el tiempo que permanecen en el organismo, suelen producir efectos secundarios como: somnolencia, disminución de la energía, sequedad bucal, estreñimiento, perdida de coordinación y confusión mental; además crean adicción y su toma debe interrumpirse bajo un control estricto, para así evitar el síndrome de abstinencia.
Los medicamentos antidepresivos se han utilizado para diversos para diversos tipos de depresión, como los tricíclicos (elavil, tofranil, sinequan, pamelor, nopramin) eran los más prescritos, luego fueron sustituidos por medicamentos que actúan en el sistema productor de serotonina (prozac, paxil, celexa, effexor, zoloft). La toma de medicamentos sin la utilización de las técnicas de relajación, y sin la comprensión que proporcionan la terapia y la meditación no resultan efectivos.
Leonard (2003) con respecto al estrés crónico señala lo siguiente:

Después del estrés crónico y el estrés agudo, hay una activación del sistema hipotalamico-hipofisiario-suprarrenal, solo que en el caso del estrés crónico, el cortisol esta presente por un largo periodo de tiempo, no desciende como en el estrés agudo. En estos casos el mecanismo de retroalimentación que frena normalmente al sistema de secreción de corticol es deficiente, por lo que hay mayor producción de corticol, lo cual es característico de pacientes con depresión, estos niveles altos de corticol se suprimen las funciones del sistema inmunológico, sin embargo algunos componentes celulares de la inmunidad no se suprimen y aunque estas células también contienen receptores de corticol, se vuelven insensibles a los sistemas inhibidores de corticol y continúan funcionando. (p.60).

Para hablar de estrés académico, debe mencionarse el llamado Síndrome de Burnout (desgaste profesional descrito por Freudnrberg en 1974), como una posible  consecuencia de estrés, que además está fuertemente enlazado a la relación médico-paciente; en este sentido los médicos han sido objeto de distintos estudios, encontrándose que el horario de trabajo y los hábitos de salud en general son irregulares, ya que otras emociones del Burnout son: depresión, ansiedad y cansancio emocional que se manifiestan como consecuencia del estrés.
El Burnout ha sido objeto de estudio en los profesionales del área médica, sin embargo su estudio se ha extendido a los estudiantes universitarios, y se ha demostrado que los estudiantes muestran cansancio emocional y falta de eficacia respecto a sus actividades académicas. Maslach y Jackson (1981) “indica que este síntoma se caracteriza por tres dimensiones que son: cansancio emocional, despersonalización y realización personal” (p.55), entendiendo por cansancio emocional, la respuesta más destacada a los estímulos estresantes del ambiente ocupacional y la primera etapa del proceso de Burnout, la dimensión del cansancio y desgaste emocional, representa la respuesta básica del estrés.
El Burnout es un síndrome que puede afectar a profesiones muy diferentes, y con ocupaciones que con frecuencia tienen que atender o interactuar con clientes o usuarios con necesidades importantes. Se estudia hoy en día en médicos haciéndose énfasis en la relación médico-paciente, la forma en que el médico se comporta y habla con su paciente es de gran influencia para éste último, y puede verse afectada si el médico se encuentra estresado, deprimido o con Burnout.
En el estrés psicológico lo crucial es el componente cognoscitivo de la apreciación que el sujeto hace de la situación, produciéndose una discrepancia importante entre las capacidades del individuo y las demandas o exigencias de su medio ambiente; produciéndose estrés entre las expectativas que la persona tiene y lo que la realidad le ofrece.
El eustrés es la respuesta normal ante una situación estresante, es proporcional al estímulo, cumple con una función adaptativa y ayuda al individuo a enfrentar la situación generadora de tensión, por ejemplo correr a toda velocidad ante el ataque de un perro con mal de rabia, en este caso el estado de activación psico-neuro-bioquímico y conductual, aumenta el rendimiento del organismo logrando que el individuo realice desempeños, que no puede obtener en un estado normal, luego la activación decrece rápidamente, hasta llegar a un estado de tensión por debajo del nivel basal.
El distres por el contrario, es la respuesta anormal o patológica, no ayuda al individuo a adaptarse adecuadamente, es ineficaz y se convierte en un obstáculo para el desenvolvimiento normal, la intensidad de la respuesta es desproporcionada  al estimulo, y la activación no decrece hasta niveles normales, sino que mantiene su estado de alerta y tensión durante un periodo prolongado.

2.3.4. Estrés y Enfermedad.

Desde 1936 cuando Selye introdujo el concepto de estrés, éste se ha extendido mucho más allá de las fronteras de la fisiología, convirtiéndose en tópico y ha continuado generando investigaciones científicas biológica, psicológica y sociológica, así como una producción permanente de literatura popular y de autoayuda; por años la idea del estrés fue mirada con escepticismo atractivo pero sin mucho valor ¿Cómo podía el estrés, esa respuesta inespecífica, generalizada y estereotipada ante cualquier demanda causar enfermedades específicas?.
Ya en el siglo XVIII Tomás Sydenhan (1624-1689) afirmaba, que la perdida de la armonia del organismo, debido a fuerzas ambientales perturbadoras, así como la respuesta adaptativa del individuo a tales fuerzas, son capaces de producir cambios patológicos; paralelo a la clínica que ha vinculado al estrés ambiental al desencadenamiento y evolución de trastornos emocionales, los estudios epidemiológicos y sociales han demostrado reiteradamente, que el estrés psicosocial asociado a condiciones adversas de vida, guarda relación con una mayor morbilidad y mortalidad debida a trastornos mentales, enfermedades cardiovasculares, accidentes, violencia, cáncer, infecciones y otros más.
Uno de los desafíos en el campo médico con respecto al estrés, es integrar los nuevos aportes de la neurobiología con los datos de contexto provenientes, de la experiencia clínica y de las ciencias sociales, para una comprensión integral de la interacción de los sustratos genéticos, neuroquímicos, personalidad, experiencias traumáticas, y eventos sociales en la etiopatogenia y evolución de las enfermedades. Para Marcelo Trucco (2002) el estrés es:

El conjunto de procesos y respuestas neuroendocrinas, inmunológicas, emocionales y conductuales ante situaciones que significan, una demanda de adaptación mayor que lo habitual para el organismo, y son percibidas por el individuo como amenaza o peligro, ya sea para su integridad biológica o psicológica. La amenaza puede ser objetiva o subjetiva, aguda o crónica. Desde el punto de vista biológico, el concepto de estrés ha evolucionado desde un sistema de respuestas inespecíficas a uno de monitores de claves internas y externas que resulta crítico para la adaptación del organismo a su ambiente. (p.22).

Al hablar de estrés y enfermedad, debe tratarse el tema de la neurobiología de la depresión como factor o efecto del estrés; el estrés psicológico, tiene una alta incidencia en el desencadenamiento y evolución de la ansiedad, depresión y, constituye un factor de riesgo significativo en los trastornos por abuso y dependencia de sustancias; afectando o provocando trastornos mentales, sin embargo, las limitaciones de los tratamientos farmacológicos las de los propios estudios genéticos para explicar toda la variabilidad de la morbilidad mental y, por otra parte, la evidencia de relaciones contundentes de ésta con factores psicológicos y sociales, así como la sistematización de formas de intervención psicológicas efectivas, nuevamente permiten avizorar un cierto equilibrio entre los modelos neurobiológicos y psicosociales.
La psiconeuroendocrinoinmunologia trata las complejas interacciones entre el sistema nervioso central, el sistema endocrino y el sistema inmune, así como sus efectos sobre la salud; los estudios han mostrado que el estrés a través del eje hipotalamico-pituitario-adrenal (HPA) y de la medula adrenal simpática, puede inducir una modulación del sistema inmunológico, siendo el área más importante para percibir los eventos estresantes, la amígdala, que forma parte del lóbulo temporal del cerebro, ya que esta posee un grado considerable de aprendizaje, memoria y monitorea la entrada de información sensorial ante cualquier signo de daño potencial.
El estrés crónico aumenta la irritabilidad, que es una condición dañina, y está unido a un incremento en la reactividad, lo cual activa a la amígdala y las neuronas que liberan el factor liberador de corticotropina (FLC), esta es una hormona peptídico que constituye uno de los neurotransmisores más influyentes en el cerebro y el mediador central en la respuesta al estrés, que coordina el comportamiento, la activación autonómica y la neuroendocrina; el cerebro en este sentido, responde con noradrenalina (NA), y la liberación incrementada de hormonas de estrés. La irritabilidad está asociada a muchas enfermedades entre ellas: depresión, adicción a las drogas, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
Los  seres  humanos  están  expuestos  al estrés desde que nacen, reconociéndose que cierta cantidad de estrés es beneficioso para la vida, ya que permite enfrentar con efectividad  algunos desafíos importantes, suministrando la excitación y la energía necesaria  requerida en  determinadas  situaciones. El  estrés  se  vuelve  peligroso cuando es excesivo y  desborda  las  capacidades  de  adaptación  del individuo o cuando se acumula  sin  salida  adecuada  instalándose  la frustración
En  los modelos más recientes de estrés, se muestran investigaciones que demuestran  que otros  sistemas neroquímicos,  juegan  un  papel  en  el  tratamiento de las depresiones,  entre estos sistemas se incluye el sistema inmune, neuropeptidos transmisores, la hormona liberadora de corticotropina (CRH), hormona liberadora de tirotropina (TRH), somatostina, factor liberador de hormona del crecimiento (GHRF) y otros.
La investigación ya no se focaliza exclusivamente sobre las alteraciones de la función o morfología cerebral, sino en mecanismos patogénicos, que incluyen factores de estrés ambiental, experiencias adversas tempranas y diátesis genéticas (aspectos constitucionales).
Las funciones de la CRH en la respuesta del estrés, viene determinada por la siguiente secuencia:
Sistema HPA ::::::::::::::: respuesta endocrina
Amigdala ::::::::::::::::::::: respuesta emocional
CRH cortical :::::::::::::::: respuesta cognitiva y conductual
Núcleos del tronco ::::::::: respuesta autonómica

Por otra parte, existe evidencia clínica, epidemiológica y experimental de que el estrés  en etapas tempranas del desarrollo, en conjunto con factores de predisposición genética, contribuye a generar una vulnerabilidad de largo plazo a las depresiones y trastornos de ansiedad. En los últimos años, se  ha  logrado  dilucidar  progresivamente algunos de los trastornos  biológicos que resultan de experiencias traumáticas, estos involucran a los sistemas:
1.- Hipotalamico-Hipofisiario-Suprarrenal (HPA) y de la hormona liberadora de corticotropina (CRH).
2.- El hipocampo.
3.-  Noradrenérgico.
El  modelo  de  diátesis  de estrés de trastornos afectivos, muestra una predisposición genética que en conjunto con experiencias tempranas adversas, constituyen un fenotipo vulnerable que influye en la hiperactividad eje HPA, sistema CRH, hiperactividad  noradrenérgica,  inhibición  de  neurogenésis  hipocampo,  neurotoxicidad en hipocampo; todos esos factores  juntos  generan  vulnerabilidad  a estrés y eventos vitales como traumas o eventos de la vida diaria, alteraciones biológicas y cambios conductuales y emocionales que producen depresión y ansiedad.
A este respecto Lechón F (1996) en su trabajo sobre Estrés y Depresión señala:

Las alteraciones en el hipocampo asociadas a estrés, como componente del sistema limbito, esta zona medial del lóbulo temporal está implicada en la regulación del ánimo y guarda relación con síntomas vegetativos y déficit cognitivos observados en pacientes depresivos. Se ha encontrado que la hipercortisolemia y en general el aumento de glucocorticoides, asociado a estrés tienen importantes efectos neurotóxicos sobre el hipocampo, con perdida neuronal y menor neurogenesis. (p.899).

Las alteraciones biológicas del modelo de diátesis de estrés de trastornos afectivos, hace referencia a  alteraciones biológicas que provocan cambios conductuales y emocionales produciendo depresión-ansiedad; el sistema CRH afecta el sistema neuropeptidos, TRH-GH, sistema noradrenérgico y serotonérgico, sistema inmunológico.
Las perturbaciones de los sistemas neuroendocrino e inmunológico, pueden persistir en la edad adulta, provocando una respuesta excesiva ante diversas fuentes de estrés.  Las interacciones entre el sistema inmune, estrés y depresión vienen dadas por un aumento de citquinas producidas por el aumento de estrés que causa depresión, inflamación, infección, inmunoterapia, efecto directo sobre las neuronas, eje HPA alterado, alteración de neurotransmisores, que provoca resistencia de receptores de glucocorticoides y aumento de la CRH, con cambios conductuales y afectivos.
Los avances logrados en la neurobiología del estrés y la depresión permitan no solo la búsqueda de intervenciones farmacológicas más eficaces sino, sus tratamientos que consideren al mismo tiempo, la biología y el contexto social de la experiencia personal del estrés y la enfermedad.
Con respecto a las enfermedades infecciosas, existen evidencias de que el estrés conduce a una capacidad disminuida para combatir la infección, por ejemplo se ha comprobado que los estudiantes tienen más infecciones en la garganta, alrededor del tiempo de exámenes. La actividad incrementada del eje HPA, estimula la secreción de costicosteroides (tales como el cortisol), procedentes de la corteza adrenal, los cuales incrementan los niveles de glucosa en sangre e inhiben la liberación de interleukinas (ILs) e interferones (IFNs), por lo que los linfocitos son menos respondedores  a los agentes invasores, y el organismo está más propenso a  contraer la infección; además los esteroides favorecen el retorno de los linfocitos circulantes a los sitios de almacenamiento y, destruyen los propios linfocitos induciendo apoptosis.
El estrés psicológico en sujetos con infección respiratoria aguda por el virus influenzaA se comprobó, que el estrés psicológico más alto evaluado antes del desafío viral,  estuvo asociado con una mayor intensidad de los síntomas y con concentraciones más elevadas de interleukina – 6 (IL6), en respuesta a la infección. Por otro lado un estudio realizado en niños con infecciones respiratorias altas, donde se evaluaron los efectos de los eventos vitales, el apoyo social y el enfrentamiento psicológico, demostró que el impacto del estrés vital sobre la vulnerabilidad a las enfermedades infecciosas en niños, es moderado o precedido por el enfrentamiento psicológico y recursos sociales, y que diferentes factores psicológicos influyen en la ocurrencia y duración de las infecciones.
Sánchez Segura (2006), en su trabajo sobre Asociación entre el estrés y las enfermedades infecciosas, autoinmunes, neoplásicas y cardiovasculares, señala con respecto  a los pacientes infectados por el virus de la inmunodeficiencia adquirida (VIH) lo siguiente:

Los efectos negativos del estrés sobre la susceptibilidad a las enfermedades, se han reflejado no solo en las infecciones respiratorias clínicas virales en los humanos, sino también un cofactor en la reactividad de los herpes virus latentes; se ha observado que la inmunidad mediada por células (IMC), esta significativamente afectada por productos de los sistemas nervioso y endocrino, y los estudios que han explorado los efectos del estrés sobre la patogénesis viral y la inmunidad, han determinado que las respuestas neuroendocrinas activadas por hipoquinesia, influyen profundamente en la IMC durante la infección viral. La depresión de la respuesta inmune celular, altera la respuesta inflamatoria en el sitio de la replicación del virus, y suprime la respuesta del IL-2 en el bazo y ganglios linfáticos drenantes. Investigaciones realizadas en pacientes infectados por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) han demostrado, que el hecho de que estos enfermos conozcan que se encuentran infectados por el virus, puede ser un factor estresante suficiente para producir un estado de inmunosupresión, capaz de incrementar el grado de vulnerabilidad a la acción  del virus, y de favorecer la enfermedad, por lo que el estudio de la evaluación del impacto psicológico de la infección, debe incluir el diagnóstico de enfermedad amenazadora  para la vida, como un incidente traumático que puede conducir a un trastorno de estrés postraumático con progresión al sida. En estos pacientes también se han estudiado los efectos del estrés, síntomas depresivos y apoyo social sobre la evolución a enfermedad por VIH,  y se ha observado que está asociada con un mayor número de eventos vitales estresantes, mayores síntomas depresivos y menor apoyo social. (p.68).

Con respecto a las enfermedades auto inmunes, existen estudios que han mostrado una conexión entre el estrés y estas enfermedades. Muchas enfermedades auto inmunes comparten dos características comunes: la desregulación del sistema inmune y las vías del estrés. Dos vías, el eje HPA y el sistema nervioso simpático, regulan la respuesta inmune a través de la liberación de cortiscosteroides y de noropinefrina (NE). Estos inmunomediadores, actúan sobre células inmunes como: los macrófagos por vía de receptores adrenérgicos alfa o beta sobre su superficie, para modular la producción de importantes citocinas regulatorias, y generalmente actúan inhibiendo la inflamación.
También a través de estos mecanismos, el eje HPA y el sistema nervioso simpático influyen en le curso y la progresión de la artritis reumatoide, por consiguiente, los agentes terapéuticos, que actúen en la modulación de las vías neuronales, que normalmente regulan la homeostasis del sistema inmune, puede resultar beneficioso para el tratamiento de la artritis reumatoide y de otras enfermedades autoinmunes. También se ha comprobado, que una disfunción del sistema neuroendocrino puede ser una de los factores de riesgo en la patogénesis de las enfermedades reumáticas.
Con respecto al estrés y las enfermedades neoplásicas, está demostrado que el desarrollo del estrés psicológico, influye en la calidad de vida de los pacientes y de sus familiares, lo cual constituye un estrés negativo o distres. La depresión y el estrés psicológico, han sido implicados en los procesos de cáncer, de igual forma la glándula pinial y su secreción principal, la melatonina influyen en su inicio y progresión, la glándula pinial tiene un efecto sobre el cáncer tanto directo como por vía del sistema inmune.  En ese sentido Sánchez Segura (2006) indica:

En pacientes con cáncer se ha demostrado que existe una disminución de la función de las células del sistema inmune en el micro ambiente del tumor, las relaciones entre distres, apoyo social y activación de las células asesinas naturales (NK) en pacientes con cáncer de ovario, en células mononucleares de sangre periférica (CMSP), liquido ascético (LIT) demostraron  que la actividad de las  células (NK) en sangre periférica era significativamente más baja en las pacientes con cáncer de ovario, al compararlas con aquellas que tenían tumores benignos, y que la citotoxidad NK en LIT era más baja que en las CMSF y en LIT, por lo que se concluyó que los factores psicológicos tales, como el apoyo social y el distres están asociados con cambios en la respuesta inmune celular, no solo en sangre periférica, sino también en el micro ambiente del tumos. En pacientes recién diagnosticados con cáncer de cabeza, cuello o pulmón, se relacionaron el desorden del estrés agudo y el estrés postraumático, así como la ansiedad, depresión y desorden por uso de sustancias hecho en los primeros 12 meses de la enfermedad, los síntomas del estrés postraumático tales como pensamientos intrusos, excitación psicológica y evitación, han sido demostrados en madres y padres de niños que han sobrevivido al cáncer. (p.38).

Las investigaciones psico-oncológicas están actualmente interesadas en la creación de métodos adecuados para identificar a los pacientes tomando en consideración su nivel de distres, además el distres no solo afecta a los pacientes,  sino a médicos y enfermeras que los atienden, ya que también influye en los cuidadores las largas horas de trabajo, programas estrechos y recursos limitados.
Con respecto al estrés y a las enfermedades cardiovasculares las investigaciones en fisiología, psicología y medicina señalan, que el riesgo de enfermedad cardiovascular está incrementado por respuestas exageradas al estrés; en este contexto se propone un modelo de control del sistema nervioso central sobre sistemas de respuesta periférica, que suministran una vía para designar tres (3) fuentes de reactividad exagerada al estrés. El nivel superior, incluye el sistema limbito y la corteza prefrontal, como áreas interactuantes que forman las respuestas del estrés psicológico.
Estas interacciones frontal-limbicas, constituyen un medio de trasladar experiencias y procesos afectivos a las respuestas corporales, el nivel medio incluye al hipotálamo y algunas áreas del cerebro que, trasladan las experiencias descendentes al rendimiento corporal. Los niveles de actuación de estas estructuras pueden conducir a reactividad incrementada para muchas formas de desafío. El nivel final incluye  a los efectores periféricos que crean la respuesta en si misma. Está bien establecido, que los factores psicológicos pueden actuar como factores de riesgo para el síndrome coronario agudo (SCA), enfermedad en cuya progresión, tiene un importante papel el sistema inmune.
Los factores de riesgo psicológico crónicos como, la hostilidad y el estado socio económico bajo, son importantes en las etapas tempranas de esta enfermedad; en tanto que los factores episódicos como la depresión y el agotamiento, están implicados en la transición de las placas arterioscleróticas de estables a inestables. Disparadores psicológicos agudos como la cólera y el estrés mental, pueden promover la isquemia miocárdica y la ruptura de la placa.
Los aspectos psicológicos de la enfermedad del corazón, han sido usualmente estudiados en pacientes masculinos, en las mujeres las fuentes de distres son encontradas en áreas como la familia, el hogar y ahora en el trabajo también, el estrés es percibido en los hombres de manera diferente que en las mujeres, y conduce también a diferentes reacciones psicológicas, ejemplo de esto es la cardiomiopatia de estrés, una enfermedad aguda, la cual es a menudo provocada por distres emocional súbito, y ataca principalmente a las mujeres.
En 1999 el Instituto Nacional de Salud de USA, fundó  nuevos centros de investigación mente-cuerpo, para examinar como las creencias, actitudes y el estrés, afecta la enfermedad del corazón y el fallo del sistema inmune, y se ha comprobado que los pacientes que sufren de depresión después de un fallo cardiaco, es más probable que mueran, comparados con otros que tienen una respuesta más adaptativa. En términos de estrés y enfermedad del corazón, el estudio más amplio hasta la fecha ha sido “Interheart”, llevado a cabo en 52 países, el cual examinó el estrés laboral, el estrés financiero y el estrés alrededor de eventos vitales importantes en 24.767 personas y encontró que el estrés elevó el riesgo de ataque al corazón 2,5 veces, así tanto como el hábito de fumar y la diabetes.
El modelo biopsicosocial descubre las interacciones entre los factores biológicos y psicosociales en la etiología y progresión de la enfermedad, la forma en la que el individuo interpreta y responde al entorno determina la respuesta al estrés, influye en el comportamiento de la salud, contribuye a la respuesta inmune y neuroendocrina y puede producir enfermedad, como diría Morrnah Simeona cuando experimentamos estrés en nuestras vidas, la causa está en nuestra memoria.

2.3.5 Estrés y Preocupación.

La vida cotidiana individual y colectiva esta saturada de eventos estresantes, el trabajo, las relaciones con los otros, las relaciones de pareja, la familia, el dinero, las finanzas, la salud y tantas otras; todos eventos y situaciones que a veces escapan de nuestro control, provocando en todos reacciones distintas y variadas, que causan preocupación. Hoy en día los seres humanos se preocupan, haciendo de la preocupación un hábito negativo, que produce desgaste mental y energético, mental y espiritual y hasta físico; las personas se preocupan por el éxito y fracaso aunque no sepan lo que significan; se preocupan por lo que los demás piensan, por las opiniones, juicios y criticas; la preocupación genera estrés, llena la vida del individuo de mitos e ilusiones carentes de sentido real, ya que las perspectivas son distintas para una persona y otra.
Todo es cuestión de percepción de realidad, lo que es real para unos es inconsistente para otros. La gente se preocupa por la felicidad, el amor, la salud, la enfermedad, la vida en general, por el aspecto personal, la apariencia, por las críticas, por lo que se tiene o se deja de tener, por ser agradables, por caer bien. Nivelar y concienciar esas cosas, hacerlas parte interna, evaluando y reflexionando en lo que se es y en lo que se quiere realmente, en esa misma medida la preocupación desaparecerá. La autora de este trabajo en uno de sus artículos publicados en prensa, en su columna de sanación publicados en libro (2008) señala:

A nuestro cuerpo entra diariamente, una cantidad ilimitada de información al mismo tiempo a través de los ojos, oídos, olfato, gusto, la piel, por lo tanto, el cerebro capta, fotografía y guarda al mismo tiempo sonidos, imágenes visuales, olfativas, táctiles. El cerebro procesa 400 mil millones de bits de información por segundo, y solo procesa 2 mil de ellos en estado consciente. Uno no puede ver lo que no conoce, solo vemos lo que creemos que es posible; si algo no existe en tus archivos, no puedes tener acceso a ellos; si no tienes ningún conocimiento previo en tu cerebro, imaginación o experimentación, entonces no existe, por lo tanto, no puedes sufrir lo que no esta grabado en ti, ni procesar lo que no está en tus memorias previas. (p.34)

2.3.6. Estrés y Espiritualidad.

La creencia en un algo superior, una divinidad, un ser o un plan o un propósito divino pueden reducir el estrés de forma radical. La vida es un continuo aprendizaje, una enseñanza y un caudal de lecciones. A veces las vidas inmersas en situaciones llenas de obstáculos son las que se permiten avanzar, en el ámbito espiritual, pues en ellos se aprenden las lecciones del alma a un ritmo acelerado.
Cuando se busca la lección que encierra un obstáculo o incluso una tragedia, se logra aprender el propósito por el cual sucedió, solo así las personas se permiten elegir el dolor y el sufrimiento como dijo Pierre Teilhard de Chardin no somos seres humanos viviendo una experiencia espiritual, sino seres espirituales viviendo una experiencia terrenal, seres espirituales viviendo una experiencia humana. Cuando entendemos los sucesos, situaciones, lecciones, crecemos y entendemos y en ese estado no existe posibilidad de estrés.
Se ha determinado que la espiritualidad esta asociada con una mejor salud y calidad de vida, tiene un profundo efecto en los niveles de ansiedad y depresión, y en la velocidad de recuperación convirtiéndose en una poderosa fuente de fortaleza, promoviendo una mejor adaptación a la enfermedad que se padece, controlando de esa manera los niveles de estrés que se elevan por la misma. Los estudios han demostrado que la práctica de la espiritualidad motiva el crecimiento personal y el envolvimiento en tareas creativas o de auto superación.
 La espiritualidad persigue la búsqueda de lo sagrado o de lo divino a través de cualquier experiencia de la vida, permite la conexión interna, la unión con la naturaleza, ese buscar lo inmenso, lo grande y lo divino dentro del propio ser; la espiritualidad permite entender, comprender y vivenciar la vida en su justo significado, valor e importancia, marcando lo trascendente y evolutivo del ser. Según Ross L (1995), la espiritualidad es:

En base a tres aspectos primordiales: significado y propósito, la voluntad de vivir y la fe en uno, en los demás o en Dios, por lo tanto la espiritualidad puede influenciar la recuperación a través de una profunda comprensión del propósito  o significado de la vida o por un deseo intenso de vivir; consiste en sentimientos, pensamientos, experiencias y comportamientos, que conducen a la búsqueda de lo sagrado, entendiéndose por búsqueda, lo que se refiere a intentar identificar, articular, mantener o transformar. (p.457).

Un aspecto a considerar es el efecto de la oración la autora en su consulta a pacientes con enfermedades en proceso terminal, los enseña dándole herramientas psiconeuroendocrinoinmunológicas que los ayuden a enfocar su atención en pensamientos buenos y positivos, lo cual genera una reconstrucción-regeneración del cerebro que facilita el incremento del sistema de irrigación, ahora bien los pensamientos serenos y con esperanzas mejoran la circulación en el cerebro y unidos al uso y aplicación de la oración, el agradecimiento y el manejo de las bendiciones ayuden a eliminar enfermedades. Cambiar el rumbo de los pensamientos mejora la calidad de vida. La autora en su libro Conciencia Chamanica del Éxito (2007) con respecto a la dimensión espiritual señala:

La dimensión espiritual proporciona un sentido de pertenencia, responsabilidad y comprensión por el mundo entero y por todo lo que en el habita y respira, es decir, por las cinco comunidades: animal, animal, vegetal, mineral, humana y espiritual, proporcionando una conciencia amplia, comprensiva, inclusiva y amorosa. El desarrollo espiritual es una capacidad evolutiva del ser humano, es un momento vertical hacia la globalidad, el descubrimiento y la utilización de su propio potencial; para algunos el desarrollo espiritual el proceso de transformación, el viaje del héroe se convierten en una urgencia espiritual, durante estas “crisis” los cambios internos, son tan rápidos que a los seres se les hace difícil comportarse dentro de lo cotidiano, estas crisis o urgencias o emergencias, facilitan el desarrollo de nuevos niveles de comprensión. (p.153)

Cuando  surgen  o aparecen  la  enfermedad o las situaciones  cotidianas individuales e internas, que provocan una alteración o cambio en los procesos inherentes a las personas, se generan cambios en los niveles de percepción lo que produce aumento en los niveles de estrés.  Una enfermedad  es  una  crisis, una  oportunidad de crecer, afrontar el  desafío  y  trabajar el reto;  son muchas las personas que se acercan al campo espiritual, a  su dimensión espiritual empujados por una enfermedad o situación agotadora; un altísimo  porcentaje encuentra paz, bienestar, sosiego, calma y comprensión de sus procesos.
Explicar  el  porque  de  esto  en  el  terreno  médico-científico seria complicado pero en el terreno de lo humano, lo divino, lo trascendente esta explicado.  La creencia en un  algo  superior,  produce  un  estado  de relajación interna, que a su vez permite soltar ese confiar que es tan importante en las personas.
 Sentir  paz-confianza acelera el proceso de sanación en la gran mayoría de los casos,  ya que cuando el ser se relaja,  relaja  también el pensar y el sentir, bajando los niveles de estrés y aumentando  las  fortalezas del  sistema inmunológico y del sistema nervioso central, equilibrando las funciones químicas y energéticas de las personas.
Herbert  Benson  (2000)  quien dirige  el Instituto  Mind-Body  en la Universidad de Harvard,  ha  estudiado,  durante  30  años  el  poder  de  la  oración y se ha focalizado, en el  efecto que tiene sobre el cuerpo la  meditación,  reportó que  todas las formas de oración, producen una respuesta de relajación que combate el estrés, calma el cuerpo y promueve la sanación señalando:

Mediante estudios de resonancia magnética (RMN) del cerebro, se ha demostrado como se producen los cambios físicos en el cuerpo cuando alguien medita. En la medida en que se va profundizando la relajación, comienza una intensa actividad en los lóbulos temporal y parietal, que son los encargados de controlar la orientación espacial y, establecer las distinciones entre el si mismo y el mundo. Se produce una quietud que envuelve todo el cerebro, al mismo tiempo los lóbulos frontal y temporal, se liberan y la conexión mente-cuerpo se disuelve. El sistema limbico responsable de nuestras emociones también se activa. Todo esto se da como resultado de que el cuerpo se va relajando y la actividad fisiológica se hace más controlada. En cuanto a su efecto sobre los neurotransmisores, se encontró como la liberación endógena de dopamina en el cuerpo estriado ventral aumentaba durante la meditación yoga nidra fenómeno que se asoció al menor deseo de moverse y a la sensación de bienestar. Al estar en un estado de relajación consciente se suprime la transmisión corticoestriada glutamatérgica. (p.1581).


Los  efectos  benéficos  que tiene la oración quedaron demostrados en una investigación  de  10  meses en  el  Hospital  General de San Francisco, donde se obtuvo una  mejoría  mayor  en  un  grupo  de  pacientes que  recibía oración externa, además del tratamiento convencional, en  relación  con un  grupo  control que  solo recibía tratamiento convencional. 
El  grupo de personas  que no  sabían que  estaban  orando por ellos, presentó menos fallas congénitas, menos paros cardiacos y una mortalidad significativamente menor que el grupo control.
En  conclusión el poder de la oración causa mejoría en pacientes con enfermedades leves o graves, por lo tanto, al enviar mensajes de serenidad a través de los pensamientos, genera emociones de paz y bienestar facilitando el aumento de la confianza, lo que genera salud mental-física-emocional-espiritual.

2.3.7.      El Sistema Estresor y las Interacciones Psiconeuroendocrinoinmunológica.

Los dos principales componentes del sistema estresor de la respuesta general de adaptación son: la hormona liberadora de corticotropina (CRH) y; el sistema locus ceruleus-NE (LC-NE) del sistema nervioso simpático. A esa integración funcional CRH/LC-NE, se le ha llamado sistema estresor  o sistema de estrés. El CRH está disperso en todo el cerebro, fundamentalmente en el núcleo paraventricular del hipotálamo, el sistema limbito y la corteza cerebral.
Molina de González (2008) con respecto a la fisiología del sistema estresor señala:

La administración interventricular de dosis moderada de factor liberador de corticotropina (CRF), inicia una serie coordinada de respuestas fisiológicas y conductuales que son adaptativas durante la respuesta estresante, esto incluye activación del eje pituitario adrenal y del sistema nervioso simpático, moviliza las reservas energéticas a través de la glucogenólisis, lipólisis y activación de los procesos oxidativos. Todos  estos procesos requieren de un aumento en el transporte de oxigeno para movilizar las reservas energéticas, de tal manera que se incrementan los niveles de glucosa, frecuencia cardiaca y la presión sanguínea, y se inhiben funciones vegetativas tales como: la digestión, la reproducción, la sexualidad y el crecimiento. En altas dosis la (CRF) produce efectos que ocasionan sentimientos francamente ansiógenos, hiperrespuesta a estímulos sensoriales, actitud defensiva y aumento de la respuesta condicionada al miedo durante estímulos aversivos. Estos hallazgos sugieren la existencia de un sistema neuronal CRH que coordina los componentes conductuales y fisiológicos d esta respuesta. (p.52).

El sistema neuronal relacionado con la respuesta de estrés, también interactúa, con otros elementos del sistema nervioso central, que procesan y analizan la información, generando un tono emocional y una acción específica,  con respecto a los tres sistemas mayores adicionales, que influyen en esta respuesta Molina de González (2008) indica:

1.- El sistema dopaminérgico meso cortical y mesolímbico, que se activa por el LC-NE durante el estrés. La corteza frontal está involucrada en los fenómenos anticipatorios y en la función cognitiva.
2.- El complejo amígdala-hipocampo es activado durante el estrés por neuronas noradrenérgicas, generalmente ante situaciones de miedo que estimulan áreas de memoria en los campos corticales y sub-corticales.
3.- Se activan las neuronas propiomelanocortinas, por estimulación de las neuronas del núcleo paraventricular CRH; estos inducen  analgesia relacionada con el estrés, mediada por receptores opioides y quizás influencian el tono emocional. Por otra parte los sistemas responsables de la reproducción, crecimiento e inmunidad, están directamente relacionadas con el sistema estresor, y cada uno de ellos es profundamente influenciado por los efectores de la respuesta estresante. El eje reproductor está inhibido en todos los niveles por varios componentes del eje pituitario-hipotalámico-adrenal. El eje del crecimiento es también inhibido a muchos niveles durante el distres, provocándose un aumento en la producción de la hormona del crecimiento (GH) durante la respuesta estresante. El eje tiroideo se provoca una disminución en la función de la hormona estimulante del tiroides e inhibición de la conversión de tiroxina (T4), en triiodotironina (T3), más activa biológicamente en los órganos periféricos. (p.56).

La respuesta general de adaptación ocurre como consecuencia de la activación del sistema estresor, que genera una adaptación central, que activa algunas áreas de la corteza cerebral y núcleos relacionados con la memoria y analgesia, ansiedad y la adaptación periférica que ocurre en el eje hipotalámico-pituitario-adrenal, y el sistema simpático, produciendo cambios sistémicos a nivel cardiovascular, respiratorio, muscular y metabólico. La respuesta estresora supone un estado de activación autonómica, neuroendocrina y conductual. La activación autonómica o nervioso-central, parece alcanzar su máximo en situaciones que exigen esfuerzo conductual (defensa de status, agresión, control), la preparación del organismo para el afrontamiento se lleva a cabo a través del sistema simpático-adrenal, encargado de mantener el medio interno y, facilitar respuestas de lucha o de huida.
El sistema simpático adrenal, está compuesto por el sistema nervioso simpático emergente del hipotálamo, y por la parte modular de las glándulas suprarrenales. La estimulación del simpático y las situaciones de estrés aumentan la producción de noradrenalina (NA) y adrenalina (A).
Molina de González (2008) afirma lo siguiente, con respecto a los cambios biológicos que se suceden en el cuerpo cuando hay estrés:

Las consecuencias biológicas producen aumento de la tensión arterial, la frecuencia y la contractibilidad cardiaca, aumenta la agregación plaquetaria, se activan mecanismos de coagulación, se producen glucogeriolisis con hiperglicemia, aumenta la lipólisis, disminuye secreción de insulina, estimula secreción de ACTH, de hormona de crecimiento, de hormona tiroidea y de esteroides adrenocorticales; inhibe actividades secretoras de estomago e intestino, se contraen los esfínteres, hay mayor dilatación bronquial, vasoconstricción cutánea con vasodilatación muscular, piloerección, sudoración y dilatación pupilar, aumenta la tasa metabólica, se redistribuye el flujo sanguíneo y la disponibilidad de energia en aquellos órganos o sistemas que lo requieren como sistema cardiovascular respiratorio, sistema nervioso central y disminuye en los sistemas de reproducción, digestión y mantenimiento. (p.66).

En la activación neuroendocrina se producen simultáneamente, factores liberadores de distintos sistemas hormonales, encargados de la adaptación sistémica. Se evidencia una relación entre los neurotransmisores y los factores liberadores de la hormona luteinizante (LH), y de la folículo estimulante (FSH), regulación del factor liberador de prolactina (PIF), del factor liberador de la hormona del crecimiento (GHRF). Esta activación del eje suprarenal se da en los estados de peligro, amenaza, perdida de control, incertidumbre, huida, derrote, ansiedad o depresión.
La activación conductual s da en el sistema activador de la acción o de recompensa (SAA), que depende de la actividad nervioso-central que da lugar a conductas de lucha-huida, y el sistema inhibidor de la acción (SIA) regulado por la actividad septo-hipocámpica; en este estado se producen hipertensión, ulceras, infecciones, ansiedad y depresión.

2.3.8.      Estrés y Relación Sexual.

El estrés afecta la vida sexual porque puede dar lugar a eventos o dificultades para alcanzar una adecuada respuesta sexual, dando como resultado alteraciones del deseo, dificultades en la excitación, disfunción eréctil, eyaculación precoz, coito doloroso, ausencia de orgasmo en la mujer. También pueden haber situaciones donde estas dificultades ya existan pero son agravados por el estrés.
Situaciones estresantes son el casarse, las separaciones, sufrir un accidente, la perdida del empleo, la muerte de un familiar, contraer deudas, tener conflictos entre la pareja, sucesos como ambiente laboral pesado o conflictivo, ruidos, atmósfera ambiental inadecuada, tensión crónica, dolores y enfermedades, pensamientos limitantes. Los mayores niveles de estrés aparecen en hombres con un alto nivel cultural, con un manejo excesivo de responsabilidades y las mujeres en cambio, se estresan por no cumplir con la demanda intima de la pareja, la preocupación por la edad, el no sentirse segura, es estar des-motivadas, el no sentirse valoradas, lo que provoca escasa lubricación y falta de orgasmo.
El estrés no provoca esto, pero si agrava la situación así que una buena relajación, el reflexionar, el conversar en pareja, el buscar otras formas de intimar, el acercarse desde otra óptica, ese re-inventarse en la cama, el ser más suelto, atrevido, atrevida, el arriesgarse a cosas nuevas, sin duda relajará la relación de pareja.
En consulta de esta autora, se les recomienda a las parejas, que han intimado con ese ser llamado estrés que se auto-conozcan, se les enseñan técnicas de relajación, visualización, meditación, imaginación, respiración y sobre todo verbalizar, se les enseñan técnicas para re-aprender a liberarse de las presiones del trabajo, a ver de forma distinta las responsabilidades, a trabajar el auto-dominio y la auto-conciencia, se les ofrecen herramientas útiles como técnicas de liberación emocional, técnicas de valoración de pensamientos y técnicas de tantrá.
Recuerden que la energía sexual es un desencadenante directo de bienestar y paz, que procede de nuestra mente, por lo tanto equilibrar los pensamientos, generará un equilibrio en las emociones que se manifestará en el cuerpo. El deseo, la atracción sexual, la pasión se da en el cerebro y de allí al cuerpo.
Los seres humanos provenimos de la unión de dos células sexuales, por lo tanto, somos seres sexuales; el sexo es una energía que se desprende desde campos básicos y perfectamente diferenciables: el cerebro en su intercambio bioquímico, neurotransmisor y endocrino; el cuerpo con sus fluidos y sus sensaciones producto de emociones y sentimientos; la mente con sus códigos y archivos traducidos en pensamientos y energía, que dispara los procesos de atracción entre las personas.
El estrés es un factor externo e interno, manejarlo y dosificarlo a favor de la relación sexual, ayuda al bienestar de los miembros de la pareja.

2.3.9.      Liberándote del Estrés.

Para liberarse del exceso de estrés o distres es vital aprender técnicas como: relajación, respiración, meditación, aprender a orar, a contactarse de nuevo con la naturaleza, a volver a ese “estar lento”, a equilibrar las responsabilidades, a buscar lo interno, a re-aprender  las cosas, a valorar lo realmente importante, a cambiar el estilo de vida, ocuparse de un cambio en hábitos alimentarios, ingerir mucha agua, descansar, divertirse, caminar, hacer ejercicios, amar, ir a los parques, playas, montañas, ejercitar el cerebro, cambiar los pensamientos, alimentar el espíritu, alejarse de vicios y adicciones como el trabajo, cigarro, drogas, alcohol.
 Se debe evitar el trabajo en exceso, perder la calidad de vida, se debe practicar la recarga emocional para no causar daño emocional, que conlleva  aún envejecimiento prematuro por deterioro celular, re-entrenar el alma, proyectar el cambio, evitar la soledad, buscar la paz interna, practicar el perdón, relacionarse física, emocional, mental y espiritualmente con los demás, enamorarse, mejorar las relaciones sexuales, amar, entregarse, buscar un rumbo nuevo.
Hacer cosas nuevas, aprender un idioma, ir al gimnasio, bailar, compartir, tener metas y objetivos, tener un proyecto de vida, consumir minerales y vitaminas. Eliminar los pensamientos, emociones y sentimientos tóxicos, mantener desafíos y retos personales.

2.4.      Puede el Estrés Físico y Psíquico Intenso y los Estados Emocionales, alterar el Sistema Inmunológico provocando aparición de enfermedades de alto riesgo.

Hoy en día se conoce de la bidireccionalidad, que existe entre el sistema nervioso central y el sistema inmunológico, llegando a afirmarse que el sistema nervioso central elabora mensajes endocrinos y neurotransmisores, que regulan la respuesta inmune para evitar la hiperactividad inmune inflamatoria que puede lesionar al huésped, así el estrés físico y psíquico intenso altera el sistema en varias formas:
1.- Origina inmunodeficiencia celular cuantitativa por atrofia del timo, funcional y cualitativa como afirma Klinger (2005) “por la inmunodesviación TH0, TH”, TH3 generando condiciones para el desarrollo de infecciones oportunistas en las unidades de cuidados intensivos e infecciones crónicas” (p.126).
2.- Altera las cadenas de citocinas para participar o desarrollar enfermedades de etiología inflamatoria aguda, complicaciones de enfermedades infecciosas, alergias y ontogénesis en sida. Klinger (2005) señala:

Los desordenes por citocinas, inducidos por estrés son muy variados, la investigación con frecuencia los muestra participando, en la producción de enfermedades crónicas, inflamatorias y degenerativas tipo autoinmune TH1 y TH2, alzheimer (TH2) y en enfermedades más comunes como arteriosclerosis y sus consecuencias. El estrés intenso crónico y agudo influye la reactivación viral sobre todo de los virus herpes, por el desorden de citocinas inducido por el estrés; a ello se suma el desorden de citocinas que inducen los virus, con su arsenal de virocinas. Este desequilibrio de las citocinas es una vía amplia de investigación para entender la etiopatogenia de enfermedades autoinmunes y tumores, sobre todo aquellos tumores y enfermedades asociadas con infección. (p.127).

El estrés es una reacción no especifica, donde varios tipos de estímulos, con vías y transmisores exclusivos, pueden generar efectos inmunológicos, existe un esfuerzo multidisciplinarios que involucra inmunólogos, neurofisiólogos, endocrinólogos y otros científicos para seguir investigando, las interacciones complejas entre el sistema inmunológico, y el sistema nervioso central, para poder establecer la susceptibilidad del individuo a enfermar, pudiendo elaborar mapas de las redes complejas de citocinas y, de la intrincada conexión neuronal, junto con sus moléculas o puntos de enlace, que permitirá elaborar programas para prevenir la enfermedad y su tratamiento, facilitando un manejo integral para evitar o contrarrestar los efectos indeseables del estrés.
Actualmente gracias al desarrollo de las comunicaciones, y  a la capacidad de acceder a la información e integrar varias ramas de la ciencia, la neuroquímica y la psiconeuroendocrinoinmunologia, se ha llegado a conocer que existe una interconexión y como es que funcionan, de manera integrada los sistemas nervioso central, endocrino e inmune, influidos a su vez por el estado emocional de las personas.
Molina de González (2008) en su libro Medicina Holistica, muestra una síntesis cronológica de los autores más importantes que han estudiado estos ámbitos:

Walter Cannon 1914 fue el primero en estudiar la respuesta general de adaptación, como fisiólogo especifico como el estrés, produce cambios a nivel bioquímico y fisiológico. Luego Hans Selye encontró un aumento en la susceptibilidad a infecciones, e involución de los ganglios linfáticos. Willians y colaboradores 1974, observaron disminución en la apoptosis celular, ante la exposición a carcinógenos con el distres psicológico. Bartrop y colaboradores 1977, encontraron disminución en la función de los linfocitos B y T, luego de 6 semanas de duelo por muerte de conyugues. Pamblan entre 1976 y 1979, observó que la actividad granulocitica disminuía en función de la intensidad y duración del estresor, además de disminución de la inmunoglobulina A en saliva, y disminución de la actividad de las células T supresoras. Setlow 1978 descubrió que los linfocitos disminuían su capacidad de reparación del ADN post-radiación. Horne y Picard 1979 encontraron un aumento en la incidencia de eventos estresantes en personas que posteriormente desarrollaron cáncer. Kronful y House 1984; Bionde y Pancheri 1987, evidenciaron como el distres psicológico disminuia la respuesta proliferativa de linfocitos T a mitogenos. Kiecolt-Glaser 1988 observaron disminución de la actividad de las células NK con el distres de tipo académico, la soledad o pérdidas importantes y encontraron aumento en la actividad de las NK con la disminución del distres del distres psicológico al utilizar técnicas de relajación. Riley V 1981 evidencio, aumento en el crecimiento de células tumorales con linfopenia e involución tímicas. Kohler y Vaughan 1982, relacionaron autoinmunidad y disminución de actividad de células T supresoras. Calíbrese y colaboradores 1987 pusieron en evidencia la asociación entre función inmune alterada y factores psicológicos. Desde 1988 investigadores como Blalock, Woloski, Breder evidenciaron,  los mecanismos neuroquímicos y moleculares que  establecen entre mente-cuerpo. (p.84, 85)

2.4.1. Impacto Clínico de las alteraciones inmunológicas generadas por el estrés.

Existen evidencias del profundo impacto del estrés severo y crónico en la susceptibilidad, y evolución de enfermedades agudas y crónicas, por inducir desordenes en la inmunoregulación, en las cadenas de citocinas inmunoregulatorias; las situaciones clínicas asociadas con estrés son muchas en medicina humana y veterinaria: infecciones, traumas, cáncer, alergia y autoinmunidad.
La comunicaciòn bidereccional entre el sistema inmune y el sistema nervioso central se inicia en el embrión, cuando se presenta gran actividad de moléculas inmunoregulatorias como TNF-  señalando diferenciación tisular y, morfogénesis somática y del sistema nervioso central; esa comunicación continua toda la vida al demostrarse, los efectos neuropsicológicos de las citocinas, la activación inmune y los efectos inmunomodulatorios del sistema neuroendocrino; por ello se exploran intensamente los efectos de las citocinas en enfermedades neuropsicológicas inflamatorias y degenerativas como depresión, esquizofrenia, alzheimer y, más aún en envejecimiento donde se demuestra producción de citocinas pro-inflamatorias e inmunodesviación.
El impacto clínico de las alteraciones inmunológicas, generadas por el estrés puede verse en casos de traumas, donde los pacientes politraumatizados y críticamente enfermos a menudo son anérgicos y más susceptibles a infecciones bacterianas y fúngicas oportunistas, por defectos en los sistemas innato, celular y humoral. En el sistema innato hay disfunción de macrófagos por reducción de la fagocitosis, escasa presentación de antígenos y excesiva producción de citocinas pro y antiinflamatorias, se produce mayor cantidad, activación y consumo del complemento por vía alternativa, que luego caen con desarrollo de sepsis.
 La inmunidad en piel y mucosas, sobre todo gastrointestinal  se afecta por la reducción de linfocitos B y producción de IgA, que persiste así 10 días después del estrés, mientras que se retrasa la cicatrización de heridas quirúrgicas y traumáticas, en inmunidad especifica, se ha evidenciado reducida proliferación de células T, aumento de actividad de linfocitos T supresores y factores solubles inmunosupresores como características de pacientes politraumatizados. Con el descubrimiento de los últimos 25 años de la existencia y función de las citocinas, se descubrieron los estados pro-inflamatorio llamado “Síndrome de respuesta inflamatoria sistémica”, y el antiinflamatorio llamado “Síndrome antiinflamatorio compensatorio sistémico”.
El exceso de citocinas pro-inflamatorias genera complicaciones en personas politraumatizadas y críticas como insuficiencia respiratoria aguda, choque y falla multisistémica orgánica, mientras que la falla de esas citocinas, el exceso de antinflamatorios o TH2 induce anergia a antígenos cutáneos, inmunodeficiencia celular severa. Con respecto a la inmunodesviación de las citocinas generadas por estrés influye en la evolución de enfermedades infecciosas, autoinmunes, alergias y cáncer, a este respecto Klinger (2005) señala:

 Enfermedades infecciosas ocasionadas por gérmenes intracelulares, que se combaten con respuesta inmune celular TH1 y células citotóxicas NK (inmunidad innata) CD4 y CD8 (inmunidad especifica o adquirida) como: tuberculosis, lepra, sífilis, enfermedades virales bacterianas. Infecciones fúngicas como: histoplasmas, neumocistis carini; enfermedades por protozoarios como: lehismaniasis, toxoplasmosis y tumores; virus persistentes como: herpes simple I; II; VI, varicela zoster, que indican supresión de inmunidad citotóxica antiviral, reactivación viral observada en estrés por exámenes académicos, ejercicios y entrenamiento militar intenso. También se ha demostrado ineficiencia en la respuesta inmune a vacunas virales, hepatitis B, influenza inyectadas a personas estresadas. Se ha demostrado con respecto al VIH que las citocinas están involucradas, en muchas de las complejidades clínicas y biológicas de esta infección, tales como la profesión de asintomático, al síndrome de inmunodeficiencia adquirida, las evidencias biológicas y clínicas demostraron que factores estresantes psicosociales, emocionales, traumáticas aceleran la progresión hacia sida. (p.123, 124).


El efecto del estrés en autoinmunidad, es extremadamente complejo porque exacerba o mejora los síntomas de las diversas enfermedades autoinmunes como: artritis reumatoide, esclerosis múltiple, diabetes mellitus tipo I, enfermedad tiroidea. Los estados hipo e hiperactivos del eje del estrés son abundantes en medicina clínica humana, los estados hipo activos son por ejemplo: el post-parto inmediato, la suspensión de terapia corticoidea, el síndrome de fatiga crónica, la depresión atípica bipolar, el síndrome postraumático, la suspensión de nicotina, tensión premenstrual, los días siguientes a la solución de problemas estresantes.
Los que tienen que ver con estrés hiperactivo, se evidencian en estrés crónico, depresión y melancolía, hiporexia nerviosa, alcoholismo y síndrome de abstinencia, embarazo en el primer trimestre, síndrome de cushing, desnutrición, ejercicio exagerado.
Los estados psicoafectivos como la depresión se han asociado con la génesis y evolución de enfermedades malignas y, además la respuesta inmune se ha correlacionado con sobrevida en cáncer. Se han observado alteraciones en citocinas y poblaciones celulares, que aparecen en etapas avanzadas induciendo inmunodeficiencia celular severa.

2.4.2. Conexión Mente-Cuerpo-Espíritu.

Hoy en día es válido afirmar que los estados emocionales producen variaciones y alteraciones, no solo bioquímicas sino psicológicas y conductuales en la respuesta inmune, provocando desequilibrio no solo físico, funcional, hormonal, sino energético, magnético, biológico, psicológico, emocional y espiritual. El universo que conocemos es una compleja red de relaciones entre las diversas partes de un todo unificado, por lo tanto, un cambio en el todo provocaría un cambio en sus componentes lo cual a su vez provocaría un cambio en el todo, lo que quiere decir, que una enfermedad o dolencia cualquiera que esta sea, debe ser tratada en el nivel psique, biológico, celular, hormonal o endocrino, inmunológico, sistema nervioso central, genes, cromosomas, ADN
El conjunto mente-cuerpo-espíritu, es una profunda y compleja red de interacciones que afectan todo, el indivisible comportamiento del individuo. Somos más que un cuerpo físico, somos biología que camina o unidades de carbono, que se manifiestan por energía, en una dimensión cuántica dual y relativa, donde el pensamiento y la emoción en las moléculas representan la dimensión sub-atómica y como afirma el Dr. Rodríguez Casas (2008) “donde los neuropeptidos o neurotransmisores es lo que se llama psicofísica, donde energía es pensamiento-emoción y neuropéptido es materia”. (p.15).
La psicofisiología establece una conexión entre pensamiento, emoción, cuerpo, mundo exterior y, estudia los vínculos entre el estrés y la enfermedad, el estrés agudo provoca cambios como aumentos de frecuencia cardiaca, aumento de frecuencia respiratoria, aumento del flujo sanguíneo músculo-esquelético, aumento en el consumo de oxigeno; y el estrés crónico disminuye o suprime el sistema inmunológico celular, aumenta el colesterol sanguíneo, aumenta la tensión muscular, disminuye el calcio en huesos, provoca cambios en la actividad intestinal, aumenta los movimientos peristalticos y conduce a una inmunosupresión, que es puerta de entrada a infecciones, enfermedades inmunes, alergias y cáncer, por lo tanto, ejercer un control o seguimiento de los pensamientos-emociones, facilitará el camino para revisar el cuerpo apoyándose en el espíritu representado en los diversos campos y cuerpos que constituyen, la parte estructural energética.
El Dr. Gaviria L (2004) afirma que hay que “aprovechar el estrés para triunfar, que el eustres ayuda a alcanzar metas, preparando al organismo para los cambios bioquímicos, otorgándole capacidad de acción, desafío y reto”. (p.35). en este sentido el distres o estrés excesivo, afecta la mente y el cuerpo, y su relación con el espíritu, deteriorando la calidad de vida, el desempeño y la salud, y en cambio el eustres o estrés bueno, prepara la mente y el cuerpo para el logro de metas. Las causas de un sobre estrés provocados por cambios en el entorno de las personas como: ausencia de dinero, rupturas sentimentales, alergias, dificultades en las relaciones, guerra, traumas severos, impactos emocionales, provocan una ruptura o desequilibrio entre la mente (pensamiento), cuerpo (sentir-emociones)  y espíritu (lo que no se ve pero se siente, se intuye).
Para estudiar estos efectos se trabaja con la fisiología del estrés que incluye bioquímicos como catecolaminas, adrenalina, noradrenalina, corticol, romina que provocan efectos como: tensión muscular, aumentos frecuencias cardiaca y respiratoria, fatiga, inmunosupresión, reducción de circulación, bajas temperaturas, afectación de la sexualidad, problemas de disfunción eréctil, frigidez, ausencias de orgasmos, malestar, mal humor, ansiedad, temores, miedos, depresión, ulceras emotivas.
Los síntomas corporales de la disfunción por estrés a nivel muscular son: dolores de cabeza, nuca, hombros, cefaleas tensionales, agresividad, mal humor y, a nivel emocional son: llanto, depresión, ataques de pánico, insomnio, mal humor, agresividad. A nivel cardiovascular: hipertensión, migrañas, cansancio y fatiga en piernas. A nivel de piel son: dermatitis, alergias, y el sistema inmune reduce su resistencia a infecciones y cáncer.
La conexión pensamiento-emoción es lo, que estudia la psiconeuroendocrinoinmunologia, permitiendo que ha través de la intervención psicológica, se pueda modificar la respuesta del sistema inmunológico y la respuesta del sistema nervioso central, lo que influiría favorablemente sobre el campo de la inmunidad. La psiconeuroendocrinoinmunologia, supera la visión dualista y reduccionista en el modelo biomédico actual, y nos lleva a replantear la visión de la psicología y de la medicina contemporánea, y su relación con las otras disciplinas de la salud, planteando la necesidad de un trabajo interdisciplinario y multidisciplinario, considerando el papel predominante e importante que cumple lo psicológico en su relación con la capacidad del organismo de mantenerse sano.
Santiago J L (1999) en los mecanismos biológicos de la conexión mente-cuerpo señala: “se extiende a la relación de lo psíquico  con todo el organismo y, no solo con el sistema inmunológico. Demostrando la influencia de lo psicológico en la relación salud-enfermedad.” (p.46). esta relación se ve manifestada en los trastornos endocrinológicos, cardiovasculares, digestivos, dermatológicos, metabólicos, en personas deprimidas, ansiosas, agresivas y en situación de estrés crónico.
La relación entre la actividad psíquica, sistema nervioso y sistema inmune, se extiende al sistema endocrino en el cual además de las glándulas endocrinas clásicas, se han encontrado producción hormonal en órganos como el corazón, riñones, endotelio, cerebro, timo, medula ósea, sistema digestivo; concluyéndose que el cuerpo-mente-espíritu es una red psico-neuro-inmuno-endocrino, donde los neurotransmisores, citoquinas y hormonas co-actúan simultáneamente y multidireccionalmente en todos los niveles, donde la unidad formada por el sistema psíquico, el sistema nervioso, el sistema inmune y el sistema endocrino explican la unidad mente-cuerpo, y en donde el espíritu, es una red compleja de pensamientos, emociones, energía, magnetismo, electricidad, rejillas, cuerpos sutiles, meridianos, nadis y thawuas , que conforman un extraordinario universo biológico. Biologías que caminan. Navas C (2006) señala por ejemplo, con respecto al estrés y los cambios en la conexión mente-cuerpo-espíritu, que afecta a los pacientes de cáncer lo siguiente:

El sujeto con cáncer se ve invadido por una serie de factores estresantes, que van desde el impacto inicial generado por la noticia de la enfermedad, lo imprevisible de su evolución, el pronostico de la misma, el efecto de la quimioterapia, hasta la toma de conciencia de la finitud de la vida, todos los proyectos de vida del individuo, quedan interrumpidos y, todas las energías y pensamientos del individuo se concentran en el proceso de supervivencia; en Venezuela el paciente con cáncer es sometido a quimioterapia, radioterapia y cirugía, y los médicos que llevan la espiritualidad, conexión mente-cuerpo en el proceso de sanación, a su práctica profesional son la excepción más que la regla. (p.2751).

De ahí la importancia de la utilización de técnicas dirigidas a activar la conexión mente-cuerpo-espíritu como son: relajación, visualización, técnicas de liberación emocional, imaginación de neville, hoponopono, yoga, perdón, técnicas de respiración de alteración de niveles bioquímicos, escuchar música, meditación, masajes energéticos, contactos con la naturaleza (vida), revisión de pensamientos, acercamiento al amor a todo nivel relacional, valoración de la vida interna-externa; técnicas que persiguen el mejoramiento y bienestar del paciente, acercándolo a su propio autoconocimiento y cuidado, observando a la enfermedad como una alteración, que le brinda la oportunidad de cambio, crecimiento y avance personal, y en donde el médico-terapeuta-sanador profesional de la salud es, un catalizador del proceso que usa el conocimiento de la medicina y sus avances como curación del paciente.

2.4.3. Inmunología en oncología e inmunoterapia del cáncer.

En años recientes, el conocimiento de los componentes y mecanismos reguladores de la respuesta inmune en las neoplasias, ha tenido una expansión considerable. Marsiglia (1986) señala antígenos asociados a tumores y, los mecanismos inmunológicos en la muerte de células tumorales y los mecanismos por medio  de los cuales, las células tumorales escapan a la destrucción:

Se han identificado numerosos antígenos tumorales: antígenos oncofetales como el carcinoembriogénico y la alfafetoproteína. Antígenos de diferenciación encontrada en subpoblaciones celulares de tejidos normales del adulto como células T y B, que permiten una mayor clasificación de linfomas y leucemias y antígena de histocompatibilidad, en cuanto a los mecanismos inmunológicos: citotóxicidad, células T, linfocitos T con la participación de linfoquinas y enzimas como la fosfolipasa que daña la membrana. Citotóxicidad mediada por macrófagos por mediadores derivados de linfocitos o endotóxinas, que se unen a células tumorales, transfiriéndole enzimas lisosomicas, proteasa o factores citotóxicos que las destruyen. Y citotóxicidad mediada por anticuerpos. En cuanto a mecanismos por medio de las cuales las células tumorales escapan a la destrucción están: ausencia de antígenos apropiados. Expresión antigénica heterogénea donde una fracción de células tumorales carece de antígenos inmunogénicos. Modulación antigénico, en donde en presencia del antígeno  desaparece de la superficie de la célula tumoral. Exceso de antígenos o de complejos antígeno-anticuerpo y, vigilancia inmunológica que sostiene que la división celular origina clones mutantes, que son eliminados por la inmunidad celular. (p.45).

La inmunoterapia del cáncer, deriva del conocimiento alcanzado con el uso terapéutico de métodos inmunológicos, en las enfermedades infecciosas. Los progresos de la ingeniería genética permite obtener ADN recombinante, en la biosíntesis de moléculas purificadas, capaces de controlar la respuesta inmune. Se ha logrado alfa, beta y gamma interferon e interlukina-z, estas sustancias y otras, permitirían el manejo inteligente del sistema inmune en beneficio del paciente.

2.4.4. Inmunología en endocrinología.

La predisposición o susceptibilidad genética de las endocrinopatias autoinmunes es sugerida por la  observación de diferentes  asociaciones de estas enfermedades en el mismo individuo, por su predominio familiar y su relación con los genes alotipicos de las inmonuglobulinas. Varios procesos endocrinos se catalogan como inmunes, como las autoinmunes tiroideas, la tiroiditis crónica, la oftalmopatia tiroidea, insuficiencia adrenal crónica, insuficiencia ovárica primaria, hipoparatiroidismo idiopatico, diabetes mellitus insulina-dependiente, en donde la inmunidad como mecanismo patogénico, se da por asociación de enfermedad con otros procesos autoinmunes (insuficiencia adrenal, enfermedad tiroidea autoinmune, anemia perniciosa). El predominio familiar de la diabetes tipo I. la comprobación de insulitas en la diabetes tipo I.
En inmunología endocrinológica se estudia entre otras cosas, relación de la enfermedad con ciertos haplotipos prevalecientes en los desordenes autoinmunes, que los estudios del ADN parecen vincular con una estructura anormal de las cadenas polipéptidicas de los antígenos D. también destaca la influencia de la susceptibilidad genética en ciertas enfermedades y endocrinas, evidenciadas por las asociaciones de estos desordenes con los genes alotípicos de las inmonuglobulinas y con los antígenos del sistema de histocompatibilidad HLA.
El conocimiento de los anticuerpos antinucleares del lupus eritematoso sistémico, permite un mejor diagnostico y clasificación de las enfermedades  autoinmunes sistémicas o no órgano-específicas; en contraste varias endocrinopatias, constituyen procesos autoinmunes órganos-específicos, presentando auto anticuerpos circulantes contra antígenos de las células endocrinas, hormonas o receptores hormonales.
Diversas infecciones y parasitosis generan anticuerpos o lesión tisular por depósito de complejos inmunes circulantes, se conocen varios componentes y mecanismos reguladores de la respuesta inmune en las neoplasias, como antígenos asociados a tumores, citotóxicidad de las células tumorales. La predisposición  genética al parecer es necesaria en el papel inmunoestimulador de los procesos infecciosos.

2.4.5. Inmunología como ciencia ¿A dónde va?

Como se ha dicho, los mecanismos efectores que posee el sistema inmune para neutralizar y eliminar antígenos son altamente destructivos: la citotóxicidad (destrucción de células), mediada por anticuerpos y complemento; la citotóxicidad celular, mediada por linfocitos T, las células NK. Existen varias vías posibles, una de ellas es la expansión del alcance de las vacunaciones profilácticas, y el área de la tolerancia inmunológica en sus variadas connotaciones; se han sugerido nuevas formas de vacunación, una propone que el ADN, que específica los antígenos adecuados derivados de un patógeno, sea transferido a la persona que va a ser vacunada, no obstante las células T aparentemente atacan a las células que producen el antígeno y, eventualmente las eliminan.
La tolerancia inmunológica hace referencia a que los linfocitos, no atacan al organismo del cual forman parte, cuando lo hace se produce una enfermedad autoinmune. Raffel S (2000) señala que:

En muchas de las enfermedades autoinmunes, existe una correlación de la afección con el tipo HLA, esto sugiere que el péptido que fije el auto antígeno ofensor para su presentación a los linfocitos, se encuentra involucrado, al igual que el propio antígeno. No existe aún un camino análogo para la mejoría de las enfermedades autoinmunes, debidas a los mecanismos celulares. Los inmunólogos deben crear péptidos, bloquear receptores y adivinar maquinaciones moleculares de los mensajeros, lo cual se traducirá en una vida más larga y disfrutable. (p.21)

La inmunología y su campo de acción, es una de las áreas del conocimiento científico de mayor crecimiento, y de mayor importancia conceptual, desde su aparición en 1795, donde se estudia y aplica la inmunidad celular y lo que se refiere a la producción de linfocitos B, lo cual servirá y sirve, en el estudio por ejemplo, de los rechazos de transplantes por daño tisular creado por mecanismos inmunológicos.
El desarrollo de esta rama de la medicina, ha sido posible por los avances de la inmunología celular, la biología molecular y la genética, ha permitido un mejor diagnostico de las enfermedades inmunológicas. Para el médico clínico, esta área reviste importancia en la medida que pueda comprender, de que manera el organismo interacciona con su ambiente y, al mismo tiempo como se protege de él, y por que enfermamos, sanamos, envejecemos y morimos.

2.5.      Las distintas técnicas, terapias y medicinas utilizadas en la psiconeuroendocrinoinmunología y el estrés, en el tratamiento de enfermedades de alto riesgo.

La psiconeuroendocrinoinmunología en palabras de Castes M (2000) “no debe ser considerada como medicina alternativa, ya que no es un tipo específico de tratamiento, ni diagnostico, sino una rama de la ciencia médica, que aporta información con las técnicas científicas, para una nueva concepción”. (p.52). la psiconeuroendocrinoinmunología propone, un cambio de paradigma, en lo que a salud y enfermedad se refiere, y esta proporcionando las herramientas del conocimiento para cambios fundamentales y de elevación de la conciencia de la sociedad, no solo médica sino sociedad en general. Sin embargo, ante la excesiva preocupación de la comunidad científica por el detalle, las personas buscando una interacción médico-paciente, de humano a humano, buscando esa sinergia, esa conexión más allá de un laboratorio o una tecnología necesaria, se abocan al terreno de las distintas medicinas, válidas por demás y absolutamente reconocidas y aceptadas hoy en día, en muchas regiones y países donde se practican ampliamente; siendo estas formas de búsqueda de salud conocidas algunas como: medicina tradicional con el uso milenario de plantas medicinales; la medicina bioenergética que utiliza el campo de los cuerpos sutiles, biológicos y energéticos; la medicina vibracional que utiliza el campo de las terapias vibratorias y de la percepción energética simultánea y las activaciones del ADN; las terapias psicosociales como el uso de las distintas formas de meditación y respiración, los lugares de reposo y expansión, visualización e imaginación, y demás formas de sanación, están siendo utilizadas ampliamente por un público que busca no solo la medicina preventiva como mantenimiento de la salud, sino como medicina complementaria a precios-costos que casi superan los tratamientos médicos convencionales; siendo esta una realidad a ser tomada en cuenta por las facultades de medicina en general, para avalar, aceptar y buscar puntos de unión, que permitan una expansión del conocimiento, técnicas y aplicaciones a favor del paciente sano o enfermo.
La psiconeuroendocrinoinmunología y su racionalidad pueden, servir de base para expandir un puente de interrelación con el resto de las disciplinas medicas existentes. Esta ciencia está orientando a la comunidad científica, a los profesionales de diversas áreas de la salud, terapeutas y pacientes, a aprender nuevos lenguajes y formas de aplicación de eso que se llama “medicina”. Está ayudando a los médicos especialistas en distintas ramas a pensar en la persona como un todo, factor que ya trabajaba la medicina bioenergética, las terapias complementarias, la medicina tradicional, las medicinas biológica, integracionista, cuántica, vibracional, antienvejecimiento, orthomolecular, y los profesionales que las utilizan.
Si bien es cierto, que existe la concepción e idea que apoya esta autora, de limpiar y depurar el terreno a fin de evitar, que personas las apliquen o utilicen sin tener conocimiento  de cómo deben ser aplicadas, también es cierto que obliga a los médicos a hablar el lenguaje de sus pacientes, escucharlos y saber en todo momento que esos pacientes son más que enfermedades sentados en sus consultorios, acostados en sus camillas o haciendo fila para un examen, son seres humanos, iguales a ellos, que por tanto merecen ser tratados de manera integral.
En este aprender se habrá superado y se pondrá en practica la unión entre el saber popular y la ciencia, lo que aportará, como en efecto aporta conocimientos valiosos, herramientas novedosas, que unidas a las herramientas ancestrales y el arsenal terapéutico-científico ayudará a marcar nuevos rumbos en eso que llaman “sanación”.
La psiconeuroendocrinoinmunología, la bioenergética, lo biocognitivo, lo integracionista, lo complementario, lo tradicional, lo emergente, lo regenerativo, lo quántico, lo biológico, puede ayudar a la perfecta unión de las formas de pensamiento en pro de la salud y la sanación, enfocándose en las conexiones de cada parte, entendiendo el inmenso campo de lo posible entre el pensamiento y la emoción, que permite establecer procesos de entendimiento entre lo psicológico, lo psíquico, lo biológico, lo energético y lo magnético, que permite manifestar las diversas interacciones internas y externas, que se retroalimentan y expanden en pro de esa trascendencia que se busca, en el terreno de la sanación de cuerpos-mente-espíritu.
En este sentido, se aplican novedosas técnicas y protocolos de trabajo que permiten manejar las distintas estructuras psicológicas, psíquicas, biológicas, emocionales, sistémicas, energéticas y magnéticas que conforman a los seres; basado en ello se han establecido distintas y diversas técnicas y terapias, que abarcan desde como trabajar el ADN, reestructurando y regenerando los diversos componentes; pasando por el estudio del genoma humano; protocolos para trabajar el estrés; terapias antienvejecimiento celular, terapias psicofísicas, psicoambientales, psicosociales, técnicas complementarias todas utilizadas para trabajar las enfermedades de alto riesgo que, unidas a la psiconeuroendocrinoinmunología, sirven como punto de expansión y sanación, puestas en practica hoy día por numerosos profesionales.

2.5.1. Técnicas novedosas: Activaciones del ADN y Medicina Vibracional.

Desde hace algunos años el campo de la medicina ha ido ampliando su abanico, y extendiéndose a otros surcos y caminos, se habla de medicina energética, sanación multidimensional, medicina regenerativa, medicina biológica, medicina quántica, medicina sistémica, medicina inmunológica, medicina bioenergética, psiconeuroinmunología, psiconeuroendocrinoinmunología, medicina biocognitiva, medicina tradicional, proyecto genoma humano, activaciones del ADN, medicina vibracional, medicina chamanica, medicina antienvejecimiento, medicina orthololecular y otras. De todas ellas la autora del presente Trabajo Especial de Grado, trabaja y aplica técnicas de activaciones del ADN, pisocosociales, psicofísicas, biocognitividad, medicina vibracional, bioenergética, chamanica, tradicional y, ha escrito y hablado en artículos de prensa, libros, cursos, charlas y formaciones.
1.- Medicina Bioenergética: es aplicar métodos que permitan reestructurar y reequilibrar los sistemas sutiles del cuerpo, los sistemas de chacras y la red bioenergética y biomagnética, que existen en el cuerpo humano. El cuerpo y su entorno están constituidos de energía, rodeado por inmensos campos magnéticos, que se conocen como redes bioenergéticas, formado por 7 cuerpos energéticos que se conocen como cuerpos sutiles, cruzado adelante y atrás y a los lados por redes biomagnéticas, y a su vez esos cuerpos sutiles y esas redes se ínter penetran con la energía del planeta, que también posee rejillas magnéticas y con el universo. Ya las tradiciones antiguas, disciplinas y técnicas médicas como la china, ayurveda, hindú y chamanica, hablaban de redes magnéticas, meridianos, nadis, cuerpos de luz y, mostraban o evidenciaban, la relación cuerpo-mente-espíritu, como conducto sanador de enfermedades, y como línea que al alterarse o desequilibrarse provocaba enfermedades.
Ahora bien cuando esas redes, o cuerpos, o líneas se alteran por causa de un pensamiento o impacto emocional, se pasan en forma de cascada de un cuerpo sutil a otro, y al llegar al cuerpo físico se conoce como enfermedad, afectando o alterando el campo celular, modificando el terreno biológico; sanar energéticamente ese cuerpo físico, amerita entonces trabajar la inmensa red energética, biomagnética y eléctrica que nos rodea.
2.- Medicina Vibracional: abarca el área de las terapias vibratorias que tienen en cuenta la frecuencia pura, los estados sutiles de la materia y la fisiología pluridimensional del hombre; plantea que existen caminos solo accesibles por el camino de la intuición y, de la elevación de la frecuencia vibratoria del ser humano. Plantea la relación existente entre las emociones, el modo de reaccionar de los chacras y su interelación con el sistema endocrino, condicionando toda la química sutil e interna del cuerpo, afectando el mecanismo de la salud, y el mecanismo de sanación, y el reforzamiento del sistema inmune.
Las terapias vibratorias junto a la percepción energética simultánea PES, que revela todo un mundo de energías que interactuan entre si, permite armonizar el cuerpo energético, magnético, eléctrico, biológico, psicológico, emocional del cuerpo, el de los llamados cuerpos sutiles, lo que permite la practica de las cirugías microvibratorias. Dentro de la medicina vibracional se trata la estructura pluridimensional y energética del hombre, reconociendo que el cuerpo físico es un amplio espectro, más allá del cerebro con una visión global, que ubica al espíritu y la conciencia fuera de la persona, donde se comprende que los profundos impactos psíquicos-emocionales, pueden afectar al organismo, haciendo aparecer enfermedades de todo tipo.
Las terapias vibracionales mantienen su eje central, en que el organismo es vibración, determinándose que la enfermedad es un reflejo de la psique y, que toda enfermedad es una ruptura entre el pensamiento, la emoción, el sentimiento y la acción. La medicina vibracional se basa en terapias vibratorias, percepción energética simultánea PES y su relación entre el sistema nervioso central, sistema inmunológico y sistema endocrino, unido al sistema energético, reflejado en el sistema de chacras y su relación con las glándulas endocrinas. Su representante más conocido es el Dr. Patrick Dout Presidente del Instituto para la Conciencia, Pars. Francia.
3.- Activaciones del ADN: El ADN es la base de nuestra existencia, nuestras células dirigen con su Inteligencia toda nuestra estructura biológica y psicológica, ¿cómo se secuencia a si mismo?, ¿qué es la hormona de la muerte? ¿Cómo se activa la hormona de la juventud? ¿Se pueden evitar el cáncer, la diabetes, el asma? ¿Podemos re-estructurarnos, regenerarnos, re-equilibrarnos a nivel químico, eléctrico, magnético, biológico y psicológico? ¿Pueden las emociones y pensamientos activar la enfermedad? La respuesta es SI. Desde el mismo instante en que somos concebidos, se disparan los mecanismos invisibles de la estructura celular y el ordenador interno del ADN comienza a registrar, grabar y guardar cada emoción y pensamiento percibida. Son nuestras experiencias a nivel psicológico y emocional las que determinan nuestro comportamiento y definen nuestro mundo, por lo tanto los genes no tienen que ver con ese comportamiento. Compartimos como especie el 99,9% del mismo Código ADN, con una variación aproximada de 0,1%, poseemos 32000 bases de ADN mitocondrial distinto del ADN de las Hélices. El Dr. Joaquín González Aragón en el Congreso sobre Medicina Antienvejecimiento y Longevidad. Psiconeuroendocrinoinmunología y Cáncer. Caracas 25 al 28 julio 2009 señala: “El ADN recibe 100.000 lesiones diarias y aparecen a diario unas 300 células cancerosas que son eliminadas; un cuerpo sano elimina el ADN defectuoso, neutraliza y elimina carcinogenos”. Las activaciones del ADN sirven como catalizador, para devolver a las células del cuerpo y, al terreno biológico la salud y la limpieza, comenzando por eliminar el estrés oxidativo, evitando el envejecimiento celular. La autora del presente Trabajo en su libro Activación del ADN (2007) señala:

El poder del ADN esta en la habilidad de controlar la función, comportamiento y estructura celular, genera instrucciones y posee el guión que es seguido por el organismo a nivel celular – molecular  lo que se conoce como secuencia del ADN, controla el crecimiento de la célula y le facilita las reparaciones, rejuvenecimiento y muerte o apoptosis celular; el ADN actúa como un regulador psicológico para la célula, y controlador del tiempo para vigilar el reloj biológico de cada célula y así su longevidad, por lo tanto para incrementar el tiempo de vida de la célula y de todo el cuerpo, se deben reajustar los relojes del tiempo controlados por el ADN. El poder del trabajo del ADN esta en nuestra habilidad para transmitir nuestra INTENCIÖN a estas bases nitrogenadas Adenina Timina Citosina y uanina ATCG y sus combinaciones….Los procesos y estructuras del ADN pueden alterarse o dañarse por muchas razones entre ellas: las toxinas, las neurotoxinas, radiación, químicos, drogas, alcohol, stress, medicamentos, alimentos, contaminación interna y externa y más; como resultado cuando las células se replican pueden ocurrir anormalidades o que la célula funcione mal. Las activaciones del ADN pueden reparar el daño y devolver la salud al terreno biológico. (p.21)


2.5.2. Terapias Psicofísicas en el tratamiento del cáncer.

Las terapias psicofísicas o psicosociales, son muchas y ampliamente utilizadas, no solo recomendadas para el tratamiento del cáncer, sino de todas las enfermedades que aquejan a las personas. Estas terapias abarcan el campo físico, el psicológico, el psíquico, el emocional y el espiritual; persiguen la aplicación de neurocodificadores y estimuladores, que sirvan para ampliar el campo de acción y sanación de los pacientes que las padecen; sus efectos fisiológicos son ampliamente recomendados ya que proporcionan calma, serenidad, entendimiento, comprensión, calidad de vida, paz mental, centro espiritual, fortaleza, poder personal; otorgando flexibilidad, beneficios y curación. Estas terapias son:
1.- Ejercicio físico y el movimiento que actúan modificando la fisiología y la bioquímica celular; mejora el flujo sanguíneo; el aporte  de nutrientes y oxigeno; incrementa la excreción de tóxicos por el arrastre del sistema circulatorio y, el aumento del flujo sanguíneo, además de estimular la sudoración contribuyendo a eliminar toxinas; mejora el control del estrés; mejora el tono cardiovascular y la función cardiaca; aumenta concentración de oxigeno arterial; aumenta niveles de hemoglobina; mejora la microcirculación sanguínea, linfática, intersticial e intracelular; incrementa la actividad de diversas enzimas como la lipoproteinlipaza (LPL), que degrada las partículas ricas en triglicéridos y, transfiere substratos para la formación de lipoproteínas de alta densidad (HDL) por lo que disminuye la aterogénesis, y con ello las enfermedades asociadas con el infarto al miocardio, accidentes cardiovasculares, trombosis etc.
 Aumenta la actividad de las enzimas antioxidantes: superoxido, dismutasa, glutation peroxidasa y catalasa que previenen el estrés oxidativo; se incrementa la lipólisis con la consiguiente reducción de la grasa corporal y, contribuye a la eliminación de sustancias xenobióticas lipofilicas tales, como metales pesados; incrementa la capacidad aeróbica, y disminuye el metabolismo celular anaeróbico por hipoxia tisular, previniendo el estrés oxidativo y la carcinogénesis, pues las células neoplásicas funcionan en un metabolismo celular anaeróbico; aumenta el metabolismo de lípidos y carbohidratos; aumenta el consumo calórico temporal; aumenta la respuesta tisular a la insulina, y mejora la tolerancia a la glucosa.
Disminuye la incidencia de diabetes; mejora el tono, fuerza y resistencia muscular; aumenta la flexibilidad muscular, ligamentaria, tendinosa y articular, por lo que previene la rigidez corporal; disminuye la generación de radicales libres; aumenta mecanismos anti-carcinógenos; disminuye los procesos degenerativos y el envejecimiento celular; mejora el metabolismo del sistema nervioso central y periférico; aumenta la liberación de endorfina, mejorando la respuesta a la fatiga y al dolor; mejora la capacidad del sistema inmune; mejora la función cortico-hipotalamico-hipofisiario-adrenal, aumentando resistencia al estrés; evita el estrés oxidativo a nivel de células neuronales y, disminuye el riesgo de neurodegeneración; aumenta el estado de alerta y mejora el humor; regula la relajación sueño-vigilia y, produce relajación muscular y mental y, mejora la auto-imagen corporal.
2.- Relajación: es una de las herramientas más usadas en la prevención y el tratamiento del distres psicológico, se usa con éxito en diversos desordenes físicos y patológicos; disminuye el consumo de oxigeno corporal y el metabolismo; calma y centra los pensamientos; otorga claridad y coherencia; facilita la toma de decisiones; ayuda en el fortalecimiento del sistema nervioso central, y aumenta las defensas del sistema inmunológico; disminuye la tensión muscular y, aumenta la frecuencia de ondas alfa; aumenta las células NK en pacientes con cáncer; disminuye la frecuencia respiratoria y cardiaca; aumenta el deseo sexual.
3.- Respiración: disminuye la ansiedad, la depresión, la irritabilidad, la fatiga, la tensión muscular, permite una adecuada oxigenación y eliminación del CO2; ayuda a oxigenar las células, controla  el caudal del flujo linfático, facilitando la eliminación de toxinas, la linfa se desplaza gracias a la respiración profunda y el movimiento muscular. Las células necesitan del movimiento del sistema linfático, pues junto con el sistema venoso, permiten drenar los importantes volúmenes de toxinas, desechos metabólicos, células muertas y productos de la reacción inmunológica.
Hay muchos tipos de respiración como: los pranayamas, la respiración de fuelles, el sudashan kriya, la oceánica, la cósmica y otras; todas estas respiraciones facilitan el incremento de las NK, limpian y purifican el terreno biológico, expanden la psique, aceleran el ritmo de depuración y detoxificación del organismo, incrementa niveles de oxigeno con lo cual las células alteradas y cancerosas se eliminan por apoptosis celular.
4.- Meditación: disminuye el metabolismo basal, el consumo de oxigeno y la producción de dióxido de carbono; disminuye frecuencia respiratoria, cardiaca y presión sanguínea; disminuye producción de ácido láctico, generada durante el metabolismo del músculo esquelético, y en los estados de hipercontractibilidad, asociados a estrés y ansiedad; aumenta la producción de ondas alfa cerebrales, asociadas a estados de relajación y serenidad, es una técnica usada en casos de cáncer, enfermedades cardiovasculares, asma, hipertensión y otras.
5.- Visualización e Imaginación: utilizadas en casos ce cáncer, obesidad, fatiga crónica, cefaleas, depresión, ulceras, tensión muscular, insomnio, diabetes y otras. Se ha demostrado la relación entre la imaginación y la neurotransmisión, ya que péptidos del sistema inmune son capaces de actuar a nivel del sistema nervioso central, estimulando otros neuropéptidos o neurotransmisores. Castes (2000) señala que: “las endorfinas y encefalinas sin dos neuromediadores en alta concentración en el sistema límbico, el tálamo y sustancia gelatinosa de medula espinal, y pueden ser influidas por la imaginación” (p.60). Igualmente en individuos con cáncer, incitándose a los pacientes con neoplasia, a crear una imagen mental que culminará en la destrucción del tumor y activación de las NK y linfocitos T citotóxicos.
6.- Masajes: produce relajación al disminuir la contractura muscular; mejora la circulación sanguínea y estimula el drenaje linfático y venoso, lo que favorece la desintoxicación.
7.- Sauna: facilita excreción de toxinas por estimulación y vasodilatación, estimula el flujo sanguíneo general, incrementa la respuesta inmunológica, produce estado de relajación.
8.- Métodos de detoxificación: cambios en la alimentación, ejercicios psico-corporales, controles de estrés, drenaje linfático y cepillado de piel, baños de ozono, colónicos, hidroterapia, termoterapia, fototerapia, hipertermia, remoción de amalgamas y endodoncias, uso de antioxidantes, fitoterapia, lipotrópicos, fibra, aromaterapia, flores de Bach, uso de inmunobioticos.
9.- Cambios en el estilo de vida.
10.- Controlar el estrés oxidativo.
11.- Uso de la terapia neural y terapia neural celular.
12.-  Sueroterapia: quelación que limpia arterias y estimula la apoptosis celular; megavitamina C que protege las células sanas y evita metástasis; inmunoestimulantes disminuyen la vascularización y estimulan el sistema inmune; uso de la oxigenación ya que el cáncer crece en ausencia de oxigeno, por tanto, introducirlo al terreno biológico revierte el proceso. El Dr. Joaquín González Aragón en el Congreso sobre Medicina Antienvejecimiento y Longevidad. Psiconeuroendocrinoinmunología y Cáncer. Caracas 25 al 28 julio 2009 señalo: “El oxigeno puede detener y revertir el cáncer y sus recurrencias, altos niveles de oxigeno y bajos de glucosa, alteran procesos en la célula unidas a altas dosis de antioxidantes”.
13.- Uso de antioxidantes y fitonutrientes.
14.- Equipo multisistémico: medicina vibracional, botánica, antienvejecimiento, psicosociales, psico-energéticas, psicológicas, biocognitividad, quimioterapia, radioterapia y cirugía si fuese el caso, activaciones ADN, psiconeuroendocrinoinmunología, orthomolecular.
15.- Uso y practica de la oración y de la espiritualidad, lo que reforzará el contacto con Dios, la naturaleza y el ser interno, que le permitirá al paciente establecer una conexión consciente, que le ayudará a fortalecer mente, cuerpo, emoción y espíritu.
16.- Finalmente el apoyo familiar que será su sostén.

2.5.3. Nuevos modelos de salud-enfermedad y la relación médico-paciente.

Anteriormente la autora mencionó, las distintas disciplinas médicas que existen hoy en día, en contraposición con la medicina alopática convencional, a la que sin duda alguna se le reconocen muchos méritos y avances, y se le acusa de anarquía, falta de apertura a nuevos modelos y, ayuda al paciente sobre todo al paciente con cáncer; que en la actualidad sigue siendo sometido a cirugía, quimioterapia y radioterapia que solo revierten del 7% al 15% de los casos, destruyen el sistema inmunológico, crean toxicidad, dañan el gen p53 (guardián del genoma), deforman la medula ósea, daña la mucosa intestinal, producen un deterioro biológico y es tóxica. El Dr. Joaquín González Aragón en el Congreso sobre Medicina Antienvejecimiento y Longevidad. Psiconeuroendocrinoinmunología y Cáncer. Caracas 25 al 28 julio 2009 señalo:

Que  el cáncer es la combinación de 33 factores que afectan la biología-mente-espíritu: 1.- Lenta acumulación de toxicidad. 2.- Disminución de potenciales eléctricos y magnéticos. 3.- disminución del aporte de oxigeno y producción de energía. 4.- Disturbio metabólico vital. 5.- Debilitamiento sistémico. 6.- Mutación celular neoplásica. 7.- Disfunción del sistema inmunológico. (p.3).

Por lo tanto, es una enfermedad multifactorial y multisistémica, que amerita al igual que el resto de las enfermedades de alto riesgo, nuevos modelos que han surgido; modelos médicos que valorizan los ejes psicológico y social, la visión integral del ser humano, énfasis en la enseñanza de la autocuración, la formación del médico como facilitador del proceso en conjunto con el paciente, médicos dispuestos a escuchar otras opiniones y, aplicar nuevos métodos en pro del bienestar del paciente; modelos médicos que trabajan con la capacidad auto-curadora del organismo.
Estas disciplinas médicas emergentes desde los años 90 muchas de ellas, y otras de tiempos antiguos que se vuelven hoy, referencia obligada en ese terreno llamado salud-enfermedad como: la medicina tradicional, chamanica, botánica, regenerativa, biológica, integracionista, critica, antienvejecimiento, bioenergética, vibracional, inmunológica, biocognitiva, psicosocial, orthomolecular, critica, psiconeuroendocrinoinmunológica.
En la evaluación del proceso salud-enfermedad, se debe conocer que el mantenimiento del estado de salud o, la aparición de la enfermedad es un proceso complejo que en la mayoría de los casos, se tarda años en aparecer, por ejemplo en el caso del cáncer, se sabe que la exposición prolongada a los carcinógenos alimentarios o ambientales genera estrés oxidativo, con el consecuente daño de estructuras celulares y ADN, luego si se sucede un impacto emocional que produzca un distres psicológico de cierta magnitud, se producirá una inmunosupresión que permitirá, a las células transformadas, escapar al control del sistema inmune y las células neoplásicas, que venían siendo controladas, comienzan a multiplicarse, expandirse y generar metástasis; si se pudiese evita a tiempo la exposición a carcinógenos, y se lograra mantener en perfecto funcionamiento el sistema inmune, la incidencia de cáncer disminuiría
 Actualmente se conoce que un 70% de las causas del cáncer se deben a factores medioambientales que pueden evitarse. Para que el proceso de salud se pierda o alteren es necesario que se den determinadas condiciones entre ellas: cambios ambientales que sobrepasen la capacidad de las personas; inadecuado aporte de nutrientes a nivel celular; disminución de la excreción de desechos; alteración en la integridad celular por lesión de membranas; alteración de procesos enzimáticos y alteración del ADN; alteración en la integridad de las mucosas  barreras protectoras; obstrucción de sistemas titulares; bloqueo o enlentecimiento de reacciones químicas; alteración del medio intersticial; alteración en las señales de regulación, mecanismos homeostáticos y protectores. Como afirma Solomon (2001):

La psiconeuroendocrinoinmunología está disolviendo los dualismos mente-cuerpo, el conocimiento es semejante a la visión psicológica y cada uno tiene un rol, en el mantenimiento de la salud física y mental; la psiconeuroendocrinoinmunología no solo debe entender la patofisiología y la psicofisiología de la enfermedad, sino que debe valorar también, la relación médico-paciente y el propio rol del paciente, en la superación de la enfermedad y mantenimiento de la salud. (p.159).

De cara a esto, la relación médico-paciente comienza a entenderse ahora bajo una comprensión diferente, con una nueva interpretación de los signos clínicos y, de la colaboración activa del ser en su sanación, mediante la utilización de sus propias fuerzas psíquicas; bajo este parámetro esta relación cambia y, le apuesta al rescate de la dimensión humana. Hoy día se cambia el enfoque médico ortodoxo, que cura los efectos de la enfermedad, pero no tiene en cuenta las raíces emocionales, energéticas y espirituales, que han originado la falta de armonia como afirma la autora en su libro Conciencia Chamanica (2007):

Estamos pasando en este momento, de una visión médica clásica hacia una medicina del cuerpo-espíritu, en la que el espíritu influye sobre el sistema físico, nos encontramos ante la perspectiva de encontrar las raíces del estudio sistémico de los campos sutiles del ser humano, es evidente que la percepción y comprensión, de los mecanismos energéticos que envuelven al hombre como especie están cambiando. (p.131).

2.5.4. Fitoterapia para el estrés y enfermedades de alto riesgo.

La fitoterapia cuenta con una larga tradición en occidente, existiendo en toda Europa tratados sobre los usos y efectos de las plantas, el uso terapéutico de las plantas, ha experimentado grandes cambios en el curso del tiempo, su eficacia como agente terapéutico esta demostrada; las plantas desempeñan un papel importante, dentro de la medicina mundial, encontrándose su uso en la medicina ayurvedica hindú, en la medicina china y en las medicinas indígenas, constituyendo para los indígenas norteamericanos una terapia ecológica espiritual, ya que son la base para la fabricación de medicamentos utilizados en la medicina ordotodoxa. Hasta hace unos 50 años, la mayoría de los medicamentos que figuraban en la farmacopea, se fabricaban a partir de las plantas; fue a partir del desarrollo de la síntesis química que se inició un aparente descenso en el uso de las plantas.
En la actualidad, muchas personas descubren que la fitoterapia o medicina a base de plantas, es una forma efectiva en el cuidado de la salud, Hoffman, D (1996) Atlas ilustrado de las plantas medicinales señala con respecto a la fitoterapia:

La fitoterapia se basa en la acción de las plantas sobre el individuo en su totalidad, no sobre un sistema en particular; actúan de una manera sinérgica, lo cual significa que el efecto total de la planta es mucho mayor que la suma de los efectos de sus componentes. Si consideramos a las plantas como una fuente de obtención de compuestos químicos aislados, estaremos limitando su capacidad curativa, porque pueden actuar más allá del nivel físico potenciando nuestra fuerza….la medicina es realmente integral cuando todo el contexto social y cultural, en el que se desenvuelve el individuo y en el que se desarrolla su problema o enfermedad, es por tanto, necesario examinar las pautas de comportamiento, ideas, trabajo y cultura de la persona, ya que en muchos casos puede encontrarse en ellos el origen de la enfermedad. (p.10).

Se  sabe  con certeza, que numerosos trastornos de salud como estrés, asma, alergias, enfermedades cardiovasculares, hipertensión y tantas otras, van asociadas a practicas culturales o alteraciones ecológicas y, reflejan a menudo el distanciamiento del individuo  de  la  naturaleza  y de  un  estilo  de vida natural. Los remedios a base de plantas, pueden servir para combatir enfermedades o aliviar síntomas, pero también contribuyen a mantener la salud, y el bienestar previniendo la aparición de enfermedades.
Así  como existen  alimentos  que  aportan  los  nutrientes  que el organismo necesita como: calorías, proteínas, minerales, vitaminas, existen plantas que nutren la integridad de las personas, manteniéndolas dentro de un equilibrio óptimo, tónicos que fortalecen el sistema inmunológico, a este respecto el Atlas de Plantas Medicinales (1996) afirma:

Los tónicos son plantas que fortalecen y estimulan, bien un órgano o un sistema en particular, bien la totalidad del organismo. El concepto de tónico de un sistema incide en la posibilidad, de nutrir y tonificar, estos son beneficiosos, tanto para la estructura de órganos y tejidos, como para su funcionamiento, sin inducir una respuesta fisiológica o química específica…las plantas de efecto tonificante se caracterizan por ser remedios suaves con efecto igualmente suave, pero profundo sobre el organismo, no todas las plantas medicinales actúan como tónicos, sino que muchas de ellas tienen efectos realmente intensos sobre el cuerpo humano, por lo que solo se deberían usar en casos de verdadera enfermedad, en los que se deba recurrir a una terapia fuerte. Por ello los fitoterapeutas deben dirigir los tratamientos al uso de plantas tonificantes, y solo en casos en los que sea estrictamente necesario, recurrir a plantas efectoras, es decir, con una marcada acción sobre el organismo. Las sustancia efectoras obtenidas por síntesis química, constituyen la base de la medicina moderna alopática. (p.12)

Existen plantas que benefician cada sistema o aparato que integran el organismo, actuando como tónicos sobre ellos:
Para el sistema circulatorio: espino albar y ajo, las plantas que contienen bioflavonoides como el alforfón y tila que fortalecen los vasos sanguíneos.
Para el sistema respiratorio: el gordolobo, helenio y tusilagos.
Para el sistema digestivo: la genciana, agrimonia y la raíz de diente de león que sirven como terapia preventiva.
Para el sistema urinario: el buche, gayuba y el maíz.
Para el sistema nervioso: avena, escutelaria, hipérico, verbena, Artemisa y el ginseng que tiene un efecto sobre las glándulas suprarrenales, actuando sobre el estrés.
Para el sistema músculo esquelético: semillas de apio, trébol de agua y la ortiga evitan afecciones de otros sistemas, que se manifiestan en éste. Para fortalecer huesos y tejido conjuntivo se usa consuelda y cola de caballo.
Para infecciones: ajo, equinacea y antimicrobianos específicos.
Hígado: tónicos amargos como el cardo mariano.
Piel: el amor de hortelano, ortiga y trébol rojo.
Determinadas plantas de acción fisiológica muy intensa, favorecen los procesos de depuración del organismo, entendiendo esta depuración como una eliminación a través de todos los canales existentes, no solo del colon como suele ser más frecuente, este implica que sea cual sea el tratamiento que se aplique; se ha de asegurar que todos los órganos de eliminación se vean favorecidos, incidiendo en aquellas partes del organismo que padezcan una mayor presión toxicológica.
Para el sistema digestivo y colon, laxantes; para el sistema urinario y riñones, diuréticos; para el hígado y circulación, tónico hepático; para el sistema linfático, alterante, linfático, tónico; para la piel, diaforético, alterante; para el sistema respiratorio, expectorante, anticatarral. Plantas con efecto sistémico general: tónicos, alterantes, adaptogenos y antimicrobianos.
Uno de los procedimientos mediante los cuales el organismo se defiende por si mismo de las enfermedades es haciéndose resistente a ellas, inmune al ataque de virus y bacterias. El sistema inmunológico se ha convertido en asunto de gran relevancia en los últimos ya que permite tener una idea clara, para entender el mundo que nos rodea. La inmunidad humana es ecología en acción, siendo procesos de interrelación los que están actuando, la inmunidad puede considerarse como un mediador entre el mundo externo e interno de cada individuo, donde tienen lugar los mecanismos complejos de intercambio, resistencia y tolerancia al mismo tiempo; es así mismo una expresión de homeostasis, es decir, que posee la capacidad de mantener un ambiente estable y en equilibrio los procesos fisiológicos. Algunos depurativos suaves que favorecen el equilibrio del sistema inmunológico son:
Laxantes: favorecen la actividad intestinal como acedera y raíz de diente de león.
Diuréticos: favorecen el flujo de orina como hojas de diente de león.
Hepatoprotectoras: para trastornos del hígado, raíz de diente de león, remolacha.
Alterantes: promueven el bienestar general como amor de hortelano, equinacea, caléndula, bardano, ajo, ortiga, zarzaparrilla, acedera.
Tónicos linfáticos: ortiga y amor de hortelano.
Diaforéticos: para tratar problemas de piel y favorecer la transpiración como acedera y tila.
Expectorantes: gordolobo y tusilago.
Adaptógenos: sustancias que regulan la producción hormonal como el euterococo.
Antimicrobianos: combaten los microorganismos causantes de enfermedades como equinacea y ajo.
Con respecto a la inmunidad o activación inmune profunda y superficial Hoffman D (1996) señala:

Activación inmune profunda: se conocen como inmunoactivadores profundos aquellas hierbas, que influyen sobre los procesos inmunes, actuando directamente en los tejidos en los que aquellos tienen lugar. Se conocen también como inunorreguladores o adyuvantes. La investigación a nivel bioquímico atribuye estas propiedades a determinados constituyentes de estas plantas como, saponinas y polisacáridos e estructura compleja…activación inmune superficial: se refiera al aspecto de resistencia de la inmunidad, encaminada a potenciar la capacidad del organismo de resistir ante el ataque de patógenos. (p.16).

Para aplicar fitoterapia para el estrés y enfermedades de alto riesgo, es vital conocer la acción de las plantas medicinales, la investigación farmacéutica ha dirigido sus estudios, a analizar los principios activos de las plantas, es decir, conocer el cómo y por qué actúan; cada planta posee su propio espectro de acción muy amplio, por lo cual es importante saber combinarlas, para cubrir todos los aspectos de las distintas enfermedades y, poder tratar los síntomas como el origen de éstas, por ello las plantas presentan 38 formas diferentes: pueden ser alterantes, analgésicas, antibiliosos, anticatarrales, antieméticos, antiespasmódicos, antihelmínticos, antinflamatorios, antilíticos, antimicrobianos, aromáticos, astringentes, carminativos, colagogos, demulcentes, diaforéticos, emenagogos, eméticos, emolientes, estimulantes, estípticos, expectorantes, febrífugos o antipiréticos, galactogogos, hepatoprotectores, hipnóticos, laxantes, nervinos, oxitócicos, pectorales, rubefacientes, sedantes, silagogos, tónicos, tónicos amargos, tónicos cardiacos, vulnerarios.
A continuación la autora explicará cada uno de ellos:
  1. Alterantes: los remedios alterantes ayudan a restablecer el funcionamiento normal del organismo, incrementando la vitalidad y el bienestar, se llamaron depuradores de la sangre, fuco, trébol de agua, iris versicolor, bardena, amor de hortelano, equinacea, escrofularia, fumaria, ajo, guayaco, uvas de oregón, ortiga, trébol rojo, añil silvestre, acedera, zarzaparrilla.
  2. Analgésicos: son las que alivian el dolor, y pueden ser administradas por vía interna y externa, lúpulo, pasiflora, amapolas, esculelaria, hipérico, valeriana.
  3. Antibiliosos: contribuyen a eliminar el exceso de bilis por lo que están indicadas en caso de ictericia y problemas biliares, agracejo, Artemisa, diente de león, verbena, ajenjo, hidrastis.
  4. Anticatarral: combaten los síntomas catarrales, activando sobre el área de los senos nasales, geranio manchado, gayuba, cayena, tusilago, equinacea, saúco, helenio, eufrasia, ajo, hisopo, vara de oro, malvavisco, gordolobo, menta, salvia, tomillo, añil silvestre, milenrama.
  5. Antieméticos: reducen la sensación de nauseas y calman o previenen los vómitos como melisa, marrubio negro, cayena, clavo, eneldo, hinojo, lavanda, ulmaria, hojas de melocotón.
  6. Antiespasmódico: ayudan a prevenir y calmar los espasmos o calambres, cimífuga, tila, manzanilla, mundillo, lobelia, muérdago, agripalma, pulsatila, esculelaria, tomillo, valeriana, lechuga silvestre.
  7. Antihelmínticos:  contribuyen a expulsar las lombrices que pudieran estar en el tubo digestivo, la legislación de muchos países ha restringido la comercialización en herbolarios de algunos de los remedios antihelmínticos, ya que podían resultar tóxicos en grandes dosis, actualmente se usan, aloe, granada, tanaceto, ajo, ajenjo, ruda.
  8. Antiinflamatorios: son los que ayudan a reducir la inflamación, sobre todo cuando se aplican externamente, sauce negro, trébol de agua, manzanilla, garra del diablo, caléndula, ulmaria, hipérico hamamelis.
  9. Antilíticos: previenen la formación de cálculos o arenilla en el sistema urinario, y ayudan al organismo a eliminarlos, gayuba, buche, maíz, parietaria caracolera, zanahoria.
  10. Antimicrobiano: ayudan a combatir o resistir frente a los microorganismos patógenos, anís, gayuba, cayena, clavo, cilantro, equinacea, helenio, ajo, enebro, caléndula, orégano, mirra, menta, romero, ruda, salvia, tomillo, ajenjo.
  11. Aromáticos: estimulan el sistema digestivo y añaden aromas a otros remedios, angélica, anís, melisa, apio,, canela, clavo, cilantro, eneldo, hinojo, hisopo, jengibre, ulmaria, menta, romero, valeriana, betónica, manzanilla.
  12. Astringentes: ayudan a controlar las descargas y excesos de secreciones, mediante un mecanismo de precipitación de proteínas que lleva la contracción de los tejidos, suelen contener taninos, agronomía, geranio manchada, pie de lobo, eufrasia, vara de oro, hiedra terrestre, pulmonaria, roble, ulmaria, llantén, frambueso, salvia, raíz de ruibarbo, romero, hipérico, tormentilla, hamamelis, milenrama.
  13. Carminativos: poseen un alto contenido de aceites esenciales, que por su acción estimulan los movimientos peristálticos del intestino, relajan el estomago ayudando al proceso de la digestión y, controlan la producción de gases en todo el conducto digestivo, angélica, anís, melisa, mostaza negra, cayena, canela, manzanilla, cilantro, eneldo, ajo, hinojo, jengibre, hisopo, enebro, menta, salvia, tomillo, valeriana.
  14. Colagogos: estimulan la secreción y salida de bilis de la vesícula biliar, ejercen un suave efecto laxante, ya que favorecen el flujo de bilis al duodeno y la bilis es nuestro laxante interno natural, agracejo, iris versicolor, boldo, diente de león, fumaria, genciana, uvas de oregón.
  15. Demulcentes: suavizan y protegen las mucosas o tejidos internos irritados o inflamados, tusilago, consuelda, maíz, grama de las boticas, semillas de lino, musgo de irlanda, pulmonaria, malva, malvavisco, gordolobo, avena.
  16. Diaforéticos: contribuyen a eliminar toxinas a través de la piel, angélica, buche, cayena, manzanilla, saúco, hinojo, ajo, jengibre, vara de oro, tilo, menta, tomillo, milenrama.
  17. Diuréticos: aumenta secreción y eliminación de orina, agrimonia, gayuba, iris versicolor, boldo, borraja, retama negra, pie de lobo, bardana, semillas de apio, amor de hortelano, maíz, diente de león, saúco, bayas de espino albar, enebro, cola, convalaria, tila, perejil, zanahoria.
  18. Emenagogo: estimulan y regulan el flujo menstrual, cimífuga, cardo santo, manzanilla, mundillo, jengibre, sello de oro, bayas de enebro, caléndula, agripalma, Artemisa, perejil, pulsatila, poleo, menta, frambueso, salvia, romero, ruda, verbena, ajenjo, milenrama.
  19. Eméticos: provocan el vomito, sanguinaria, flores de saúco, ipecacuana, lobelia, polígama, escila.
  20. Emolientes: se aplican sobre la piel para suavizarla, calmarla y protegerla, borraja, tusilago, consuelda, helenio, semillas de lino, malva, malvavisco, gordolobo, llantén, semillas de membrillo.
  21. Estimulantes: aceleran funciones fisiológicas, angélica, mostaza negra, canela, cayena, ajo, genciana, ginseng, hiedra terrestre, rábano picante, enebro, poleo, menta, romero, ruda, salvia, tanaceto, ajenjo, milenrama.
  22. Estípticos: reducen el flujo de sangre externo son los mismos astringentes.
  23. Expectorantes: expulsan el exceso de mucosidad, anís, sanguinaria, tusilago, consuelda, flores de saúco, helenio, ajo, hidrastis o sello de oro, hisopo, lobelia, pulmonaria, gordolobo, tomillo, verbena, marrubio.
  24. Febrífugos o antipiréticos: bajan la fiebre, angélica, melisa, cardo santo, borraja, cayena, flores de saúco, hisopo, poleo, menta, salvia, tomillo, verbena.
  25. Galactogogo: estimulan secreción de leche, anís, cardo santo, hinojo, centaura menor, verbena, galega.
  26. Hepatoprotectores: agrimonia, aloe, melisa, agracejo, iris versicolor, boldo, trébol de agua, cáscara sagrada, apio, amor de hortelano, centaura menor, genciana, rábano picante, hisopo, agripalma, uvas de oregón, añil silvestre, ajenjo, milenrama, acedera, dioscorea villosa.
  27. Hipnóticos: inducen al sueño, manzanilla, amapola de California, muérdago, pasiflora, valeriana, lechuga silvestre.
  28. Laxantes: agracejo, espino cerval, bardana, cáscara sagrada, amor de hortelano, diente de león, semilla de lino, uvas de oregón, ruibarbo, sen , acedera.
  29. Nervinos: actúan sobre el sistema nervioso, melisa, cimífuga, pie de lobo, manzanilla, ginseng, lavanda, tila, lobelia muérdago, agripalma, pasiflora, avena, menta, trébol rojo, romero, valeriana, verbena, lechuga silvestre.
  30. Oxitócicos: estimulan músculos uterinos y favorecen el parto, hidrastis o sello de oro, mitchella repeus, caulophyllum tralictrioides.
  31. Pectorales: fortalecen sistema respiratorio, angélica, anís, bálsamo de golead, bálsamo de tulú, sanguinaria, tusilago, consuelda, saúco, heleno, ajo, hisopo, regaliz, pulmonaria, gordolobo, verbena.
  32. Rubefacientes: estimula la dilatación de los capilares, aumentando la circulación en el área de la piel en la que se aplica, produciendo una subida de sangre desde zonas más profundas lo cual contribuye a aliviar dolores intensos, mostaza negra, cayena, ajo, jengibre, rábano picante, ortiga, aceite de menta, aceite de romero, ruda.
  33. Sedantes: relajan sistema nervioso, calmando el estrés, cimífuga, pie de lobo, manzanilla, primavera, lobelia, agripalma, pasiflora, trébol rojo, valeriana, lechuga silvestre.
  34. Sialogogos: estimulan secreción de saliva, iris versicolor, cayena, centaura menor, genciana, jengibre.
  35. Tónicos: agrimonia, angélica, anís, mostaza negra, boldo, trébol de agua, bardana pie de lobo, ajo, cayena, centaura menor, manzanilla, tusilago, amor de hortelana, consuelda, diente de león, equinacea, helenio, eufrasia, fumaria, genciana, ginseng, hidrastis o sello de oro, espino albar, castaña de indias, hisopo, liquen de Islandia, tila , caléndula, agripalma, uvas de oregón, artemisa, mirra, ortiga, avena, perejil, hierba común, frambueso, trébol rojo, zarzaparrilla, tamarindo, tomillo, verbena, betónica, ajenjo, milenrama, acedera.
  36. Tónicos amargos: estimulan sistema digestivo, agracejo, centaura menor, manzanilla, genciana, hidrastis o sello de oro, ruda, abrótamo, tanaceto, marrubio, ajenjo, milenrama.
  37. Tónicos cardiacos: espino albar, agripalma.
  38. Vulnerarios:  ayudan a curar heridas externas, aloe, geranio manchado, árnica, ajo, bistorta, sauce negro, bardana, amor de hortelano, consuelda, margarita, saúco, semillas de lino, cola de caballo, hisopo, hidrastis, caléndula, gordolobo, mirra, hipérico, tomillo, hamamelis, betónica, milenrama.

Existe una estrecha relación entre el nivel de estrés y, la aparición de problemas de salud, las plantas medicinales ofrecen numerosas posibilidades,  a este respecto el Altlas de Plantas Medicinales (1996) dice: “la enfermedad se puede prevenir si se lleva un estilo de vida tranquilo y pleno, una armonia psíquica y espiritual creará el ambiente interno adecuado para alcanzar el equilibrio”, (p.165). La fitoterapia utilizada en casos de estrés y enfermedades de alto riesgo como: cáncer, hipertensión, asma bronquial, infecciones, diabetes mellitus, cardiovasculares, tumores, infecciones respiratorias, artritis, arteriosclerosis y otras.
-Plantas activas sobre el sistema cardiovascular: provocan una estimulación del músculo cardiaco, favoreciendo su contracción, con lo que aumenta el bombeo de sangre hacia el resto del organismo, esto supone un aumento de la eficiencia del corazón, sin aumentar los requerimientos de oxigeno: convalaria o lirio de los valles, slenicereus, grandiflorus, bayas de espino albar, agripalma, retama negra, escrofularia, pie de lobo, organillo, diente de león, escila, levistico, espino blanco, melisa, valeriana, muérdago, ortiga blanca. Coclearia.
-Plantas activas sobre el sistema nervioso: la ansiedad, el estrés y la depresión pueden desencadenar trastornos circulatorios y cardiovasculares. En caso de estrés: melisa, lúpulo, tila, agripalma, poleo, pulsatila, escutelaria, valeriana, Artemisa, caucara pire, ruda, paraman, raíz de aletris, borraja, manzanilla, zapatito de dama, menta, parsiflora o flor de la pasión, eluterococo, amapola de california, hipérico, lechuga silvestre, cayena, lavanda, lobelia o tabaco indio, condurango, esponjilla, verdolaga, primavera, verbena, ajenjo, indio desnudo, galicosa. En caso de depresión: damiana, manzanilla, amapola de California, verbena, muérdago, agripalma, pulsatila, hipérico, menta, esculeraria, valeriana, lechuga silvestre, melisa, betónica, avena. En caso de hipertensión: alforfón, mundillo, ajo, bayas de espino, tila, muérdago, milenrama, retama negra, tila, ginseng, enebro.
-En caso de arteriosclerosis: tila, ajo, bayas de espino albar, milenrama, convalaria, alcachofa, cola de caballo, limón, cebolla.
-En caso de trombosis y flebitis: compresas de árnica, consuelda, bayas de espino albar, caléndula.
-Plantas que actúan sobre el sistema respiratorio: estimulantes respiratorios como dulcamara, primavera,, saponaria y escila. Relajantes respiratorios como anís, tusilago, helenio, efreda, grindelia, llantén, drosera, lino, hisopo, tomilo, lechuga silvestre.
-En casos de infecciones respiratorias: pino albar, hierba común, cerezo de virginia, pulmonaria, pulsatila, vara de oro, tomillo, consuelda, ajo, hisopo, gordolobo.
-En caso de asma: grindelia, lobelia, drosera, vellosila, abeto, apio, corteza de cerezo de virginia, cebolla, hinojo, orégano, perejil, valeriana.
-En caso de asma bronquial: heleno, grindelia, bálsamo de tulú, cimífuga, angélica, anís, consuelda, regaliz, malva, timillo, hinojo, ajo, mavavisvo, semillas de lino, rábano picante, pasiflora, tusilago, gordolobo, pensamiento.
-En caso de infecciones: equinacea, milenrama, gayuba, rosal silvestre, amor de hortelano, hidrastis, mirra, ajenjo.
-En caso de tumores: celedonia, amor de hortelano, hierba de las golondrinas, violeta, higos, saúco.
-En caso de diabetes mellitus: corteza de raíz de manzano, gallega, diente de león, levadura de cerveza, zanahoria, apio, tomate, berenjena.
-En caso de cáncer: violeta, adormidera, bisturta, caléndula, condurango, heliotropo, laurel, tormelina.
-En caso de artritis: cimífuga, trébol de agua, semillas de apio, guayaco, margarita, enebro, ulmaria, álamo.
-En caso de diabetes: alholva, alcachofa, limón, ajo, mirtilo, nogal, salvia, cebolla.
El Dr. Arturo Gavlouski (2007) ha preparado más de 100 formulas magistrales para combatir, aliviar y curar muchas enfermedades para el estrés, asma, cáncer, bronquitis aguda, hipertensión, enfermedades del neurovegetativo, pulmones, infecciones respiratorias, artritis, afecciones renales y otras dolencias. La autora las reproduce en este Trabajo Especial por considerarlas un aporte por demás valioso.
-Fórmula para el estrés: 1 onza de indio desnudo, 1 onza de poleo, 2 onzas de valeriana, 1 onza de galicosa, ½ onza de esponjilla, ½ onza de cancana pire, 1 onza de Juan de la calle, 1 onza de ruda, ½ onza de paraman, e onzas de tilo,, 1 onza de manta. En ½ vaso de agua, verter una cucharada de los componentes de la fómula, dejarla herbir a fuego lento, durante 10 minutos, tomar ½ hora antes de acostarse, o cuando lo considere oportuno durante el día.
-Fórmula para afecciones respiratorias: 1 onza de zarzaparrilla, 3 onzas diente de león, 2 onzas de bardana, 1 ½ onza hinojo, 2 onzas geneciana, 1 onza tormentilla 1 ½ onza anís verde. Hervir 1 ½ cucharada sopera de la fórmula en ½ vaso de agua, enfriar y colar, beberlo 3 veces al día, inmediatamente después de las comidas.
-Fórmula para afecciones renales: ½ onza girasol, ½ onza ortiga, 1 onza cola de caballo, 1 onza milenrama, 3 onzas llantén, 4 onzas manzanilla. Otra fórmula es: 172 onza girasol semillas y flores, ½ onza linaza, 4 onzas tilo, 4 onzas flor de naranja, ½ onza flor de violeta, 2 onzas ortiga, 1 onza valeriana. Hervir 1 ½ cucharada sopera de la fórmula en ½ vaso de agua, enfriar y colar, beberlo 3 veces al día, inmediatamente después de las comidas.
-Fórmula para la angustia: 2 onzas guayacan, 1 onza menta, 2 onzas bálsamo, 1 onza tilo, 1 onza barbasco, 1 onza pasote, 2 onzas llantén, 1 onza amapola. Agregar 1 onza de la siguiente fórmula que se usa para calmar la irritabilidad: 1 onza de corazoncillo, 2 onza de valeriana, 2 onzas tilo, 1 onza melisa, 2 onzas llantén, ½ onza paraman, ½ onza cancana pire y agregar 1 onza de la fórmula del neurovegetativo: 2 onzas ruda, 1 onza cacana pire, 2 onzas valeriana, 2 onzas tilo, ½ onza Juan de la calle, ½ onza sarzafras, 1 onza calicosa, 2 onzas llantén, 1 onza paraman. Hervir 1 ½ cucharada sopera de la fórmula en ½ vaso de agua, enfriar y colar, beberlo 1 hora antes de dormir.
-Fórmula para la artritis: 1 onza abedul, 2 onzas corazoncillo, 1 onza diente de león, 1 onza fresno, 1 onza agracejo, ½ onza barbasco, 1 onza cola de caballo, 1 onza tilo, 1 onza ortiga, ½ onza flores de violeta, 1 onza salvia. Hervir 1 ½ cucharada sopera de la fórmula en ½ vaso de agua, enfriar y colar, beberlo 3 veces al día, inmediatamente después de las comidas.
-Fórmula de asma: 2 onzas majagua, 1 onza salvaje, 1 onza culantrillo, 3 pepas cobalonga, 2 onzas cardo santo, 2 onzas bálsamo, 2 onzas algarrobo, 1 onza achote, 2 onzas poleo, 1 onza eucalipto. Hervir 1 ½ cucharada sopera de la fórmula en ½ vaso de agua, enfriar y colar, beberlo 3 veces al día, inmediatamente después de las comidas.
-Fórmula asma bronquial: 2 onzas hojas de salvia, ½ onzas flores de violeta, ½ onza raíz de angélica, 3 onzas pulmonaria, 1 ½ hojas de saúco, 1 onza menta, 1 onza zábila, ½ onza eucalipto, 1 onza tilo. Hervir 1 ½ cucharada sopera de la fórmula en ½ vaso de agua, enfriar y colar, beberlo 3 veces al día, inmediatamente después de las comidas.
-Fórmula para el cáncer: ½ onza girasol flor y semillas, 3 onzas mapurite, 1 onza botonera, 172 onza malojillo, ½ onza cardo santo, 1 onza mastranto, 1 onza manzanilla.
Hervir 1 ½ cucharada sopera de la fórmula en ½ vaso de agua, enfriar y colar, beberlo 3 veces al día, inmediatamente después de las comidas, junto con 2 gramos vitamina c.
-Dolores acentuados en casos de cáncer: 1 onza girasol, 3 onzas amapola, 2 onzas mastranto, 1 onza linaza, 1 onza manzanilla, 4 onzas mapurite, 1 onza albahaca, 2 onzas rabo de zorro, 2 onzas salvia, 1 onza cardo santo, 1 onza ortiga. Hervir 1 ½ cucharada sopera de la fórmula en ½ vaso de agua, enfriar y colar, beberlo 3 veces al día, inmediatamente después de las comidas, junto 6 vasos de jugo de naranja con guayaba y 3 gramos vitamina c.
-Fórmula para hipertensión: 1 onza espino, 1 onza milenrama, 1 onza corazoncillo, 1 onza cola de caballo, 2 onzas sanguinaria, 2 onzas diente de león, 2 onza tilo, 2 onza valeriana. Hervir 1 ½ cucharada sopera de la fórmula en ½ vaso de agua, enfriar y colar, beberlo 3 veces al día, inmediatamente después de las comidas.
-Fórmula para enfermedades pulmonares: 1/8 onza borraja, 1/8 onza caña fistola, ½ onza bálsamo, ¼ onza eucalipto, 1/8 onza algarrobo, 1/8 onza mastranto, 1 onza salvaje, 1 pepa molida de cobalonga, ¼ onza achacote, 1 onza culantrillo, 2 onzas majagua, 1 onza ñongue, 1/8 onza botonera, 1 onza girasol, 1/8 onza albahaca, ¼ onza poleo. Hervir 1 ½ cucharada sopera de la fórmula en ½ vaso de agua, enfriar y colar, beberlo 3 veces al día, inmediatamente después de las comidas.
Existen también plantas que pueden ser ingeridas en té o infusiones se conocen como te reconstituyentes, estimulantes del sistema inmunológico como: el de diente de león; la mezcla de apio España (celery), jugo de naranja y zanahoria; mezcla de apio España, espinaca y berro; té de alfalfa.
Al respecto Vargas Chinchilla (sin año) en su libro Plantas Medicinales, señala los beneficios de las 7 hierbas o plantas que estimulan las glándulas endocrinas, tiroides, pituitaria, suprarrenales, testículos, ovarios, que son el centro de energía del cuerpo: “ajenjo, artemisa, albahaca, menta, mirto (se puede sustituir por melisa o toronjil), ruda y romero” (p.88), estas plantas ayudan a limpiar venas y arterias, circulación, calman el sistema nervioso, alivian dolores musculares, torceduras, inflamaciones, ayudan al sistema digestivo, reducen el exceso de alcalinidad y acidez.
Otros usos fitoterapéuticos son:
-Crema para el asma: descongestiona los bronquios y elimina flemas: 2 cucharadas manteca de cacao, 2 de miel de abejas, 2 de cacao amargo, 1 cuadrito alcanfor, 1 copita cogñac, ron o brandy.
-La arcilla con propiedades antisépticas, cicatrizante, estimula defensas, ayuda en las inflamaciones, regula el metabolismo, sirve en casos de cáncer, tumores, quistes, articulaciones, inflamaciones, posee sílice 31 a 34%, oxido de aluminio 40 a 48%, hierro 0,77%, magnesio 0,47 a 1,89%, calcio, sodio, potasio y manganeso.
El informe sobre Medicina Alternativa del Dr. Tulio Briceño Maaz (1996) señala lo siguiente acerca de la fitoterapia:

Fitoterapia del griego pitón (planta) y terapia (tratamiento), bien podría incluirse a la fitoterapia en la medicina naturista. Ambas son tan antiguas como la humanidad, el reino vegetal es un reservario de medicinas, muchas han sido clasificadas, estudiadas y aislados sus componentes activos. Fue Pedacios Dioscórides, médico y cirujano de las legiones romanas nacido en Asia Menor, entre los años 54-68 de la era cristiana, quien por primera vez recolectó una muy extensa variedad de plantas tenidas como medicinales; publicó sus observaciones en el libro “Materia Médica”, algunas de las plantas más conocidas: el santónico que es vermífugo, el colquico de la cual se extrae el antirreumático, colchita, tartago, euforbiácea del que se extrae el conocido aceite purgante, la mandrágora de propiedades análogas a las de la belladona. En el diario el universal 29 septiembre 1994 se publicó, un informe sobre el Primer Simposio Internacional de Medicina Botánica realizado en Caracas, dicho simposio congregó a investigadores, médicos, curanderos y técnicas en agricultura biológica, interesados en el desarrollo de las terapias alternativas para la salud. El fitoterapeuta Ángel Arreaza, miembro de la Sociedad Latinoamericana de Medicina Natural y tradicional (SOLAMENAT), organizadora del evento, abogó por el equilibrio alimentario y destacó la importancia de rescatar los métodos orgánicos de cultivo, ya que Venezuela tiene un total de 400 plantas medicinales... Ya en 1864 se fundó el Nacional Institute of Medical Herbalist of Great Britin, existe la School og herbal Medicine, en la Universidad Central de Venezuela, hay un departamento de estudios de productos naturales, en el que se investigan plantas que pueden tener alguna propiedad medicinal. (p.372).

CAPÍTULO III
MARCO METOLÓGICO

       3.1 Tipo de Investigación.

El presente trabajo de investigación de acuerdo al problema planteado, y en función de sus objetivos se incorpora al tipo de investigación conocido como documental bibliográfico; ya que toda investigación debe establecer que los resultados obtenidos sean confiables, objetivos y válidos. El marco metodológico está ubicado en el área de las Neurociencias e Inmunología, la Psicología, la Psiquiatría y la Psiconeuroendocrinoinmunología, mediante la utilización de esta en el tratamiento de estrés y las enfermedades de alto riesgo, lo que la convierte en una investigación de tipo documental con diseño bibliográfico. Al respecto la Universidad Santa María (2005) expresa:

Investigación documental: se ocupa del estudio de problemas planteados a nivel teórico, la información referida para abordarlos se encuentra básicamente en materiales impresos, audiovisuales y/o electrónicos...Diseño bibliográfico: Es básico de las investigaciones documentales, ya que a través de la revisión del material documental de manera sistemática, rigurosa y profunda se llega al análisis de diferentes fenómenos o a la determinación de la relación entre las variables. Dentro de la clasificación del material documental    se    encuentran    fuentes    escritas (libros, documentos legales, informes estadísticos, anuarios, prensa, revistas, folletos) (pp.29 y 30)

        3.2 Procedimientos

      Los procedimientos son las distintas formas de obtener la información a través de técnicas e instrumentos que facilitan la realización de la investigación planteada, a  fin de conseguir el logro efectivo de los objetivos planteados.

La autora en el presente trabajo examinó, estudió y analizó diversas fuentes documentales y bibliográficas. Balestrini (1998) señala con respecto a las fuentes bibliográficas lo siguiente: “facilitan la redacción del trabajo escrito con técnicas de análisis de contenido, observación documental, presentación resumida de un texto, resumen analítico...construcción y presentación de índices, presentación de cuadros, gráficos e ilustraciones, presentación del trabajo escrito” (p.133).
Para el trabajo de investigación que se presenta la autora consultó: libros, Trabajos Especiales de Grado de la Universidad Central de Venezuela, Facultad de Psicología y Facultad de Psiquiatría; libros de metodología; Enciclopedias Especializadas; información recopilada en distintas Bibliotecas como: Biblioteca de la Academia Nacional de Medicina, Biblioteca de la Universidad Central de Venezuela UCV, Escuela de Medicina Humberto García Arocha, Instituto de Inmunología y Escuela de Psicología, Biblioteca Marcel Rocha del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas IVIC, Biblioteca Virtual de Salud Venezuela, Biblioteca Virtual Manuel de Cervantes, Ediciones UCV librerías, Biblioteca Nacional; Revistas Científicas como: Medicina Privada, Archivos Venezolanos de Puericultura y Pediatría, Gaceta Médica de Caracas, Fundación José María Vargas, Archivos Hospital Vargas, Venezuela Oncológica, Facultad Medicina, Archivos Hospital Universitario de Caracas; Fuentes de Periódicos; Consultas Privadas; Revista Cuba Investigación Biomédica, Biblioteca Médica Nacional; Google Académico.

CAPÍTULO IV
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

        4.1 Conclusiones

La psiconeuroendocrinoinmunología, es una rama de la medicina que aporta evidencias que demuestran que, cuando se suceden alteraciones en el terreno biológico, psíquico, psicológico, emocional y espiritual, se producen en el organismo una serie de eventos que desencadenan un desequilibrio del proceso salud-enfermedad. Hoy en día, es sabido que el sistema nervioso central y el sistema inmunológico se comunican bidireccionalmente, mediante asas de comunicación cortas, intermedias y largas; estas asas son logradas mediante mediadores conocidos como: hormonas, neurotransmisores y citokinas, que interactúan con receptores encontrados sobre las células de ambos sistemas. Estos mediadores utilizan sistemas mensajeros comunes, que interactúan directa e indirectamente, para alterar la respuesta o expresión de los receptores para estas señales de moléculas, proporcionando respuestas integradas cuando actúan sobre las neuronas y linfocitos.
El sistema inmune se comunica y modula por contacto intracelular, y por señales solubles llamadas citokinas o interleukinas (IL) y quimiocinas; se conocen alrededor de 200 citokinas con acciones biológicas y orígenes ampliamente variados; se conoce que a pesar de su complejidad, actúan en grupos regulando muchos procesos inmunobiológicos y homeostáticos, tales como la diferenciación celular y la apoptosis.
La psiconeuroendocrinoinmunología, permite el desarrollo de nuevas fórmulas y modelos para tratar el proceso salud-enfermedad, a través de las interacciones de la mente y la conducta, tratando la psique, lo físico, lo endocrino y lo inmunológico; sus aspectos clínicos abarcan los mecanismos biológicos, bajo la influencia de factores psicosociales, hasta los aspectos biorregulatorios que incluyen la compleja red generada, por las interacciones entre los sistemas neuroendocrino e inmunológico.
Esta ciencia es aplicada en caso de enfermedades de alto riesgo, con alta incidencia, provocadas por múltiples factores como el estrés. En ese sentido el estrés es una de las variables psicológicas, con mayor impacto en la aparición, desarrollo y avance de las enfermedades. El estrés afecta a personas de todas las edades y condiciones, sobre todo en las grandes ciudades donde las personas se ven expuestas a un sobreesfuerzo de adaptación y a excesos de tensión.
Actualmente cerca del 80% de la población sufre algún síntoma o signo de estrés, que en la mayoría de las veces derivan en ulceras, gastritis, nerviosismo, colitis nerviosa, depresión, agresividad, ansiedad, ataques de pánico, trastornos sexuales, disfunción orgásmica, falta de orgasmos, eyaculación precoz, disfunción eréctil, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, guardando relación estrecha con la aparición del cáncer, alergias, asma, infecciones y autoinmunes.
Para evitar el distres que es la respuesta anormal o patológica, en donde el individuo pierde el control sobre si mismo, produciéndose un aumento de citokinas producidas por el estrés excesivo, causando depresión, inflamación, infecciones, efecto directo sobre el área neuronal, alteración de neurotransmisores entre otras cosas; se debe practicar o ejecutar un protocolo del estrés concerniente en:
Cambios en el estilo de vida, mejorar los nutrientes, cambios en la alimentación, practicas de recarga emocional, meditación, visualización, imaginación, respiraciones lo cual incrementará el oxigeno y mejorará el terreno biológico y psíquico; desintoxicar el cuerpo, realizar ejercicios, caminar, masajes, aromaterapia, flores de Bach, consumo de oligoelementos, fitonutrientes, vitaminas, minerales, antioxidantes, practicar el tener nuevas relaciones, practicar el perdón, disminuir el exceso de trabajo, dedicarse tiempo, priorizar y proyectar la vida, y finalmente eliminar las emociones y pensamientos tóxicos.
La autora a recalcado a lo largo de este Trabajo Especial de Grado, que la enfermedad es una ruptura entre las cuatro principales realidades: pensamientos, emociones, sentimientos y acciones, y en donde influyen múltiples factores como: la alimentación, el estilo de vida, el estado físico, el entorno, la contaminación interna y externa, la falta de conciencia de origen, la perdida de la integridad y de la unidad con la naturaleza; todo lo cual provoca alteraciones celulares. A este respecto cabe recordar, que las células se comunican entre si y que todas las personas poseen Inteligencia Celular.
Las enfermedades que aparecen y atacan el organismo, no vienen dadas por un castigo o por una especie de sortilegio, sino que son provocadas por los mismos seres que las padecen. Las distintas disciplinas médicas que han surgido para tratar la interrelación mente-cuerpo-espíritu como: la medicina biológica, medicina bioenergética, medicina vibracional, medicina tradicional, la psiconeuroendocrinoinmunología, el modelo biocognitivo, medicina antienvejecimiento, medicina orthomolecular, las activaciones del ADN, persiguen entre otras cosas, que la enfermedad sea entendida como:
1.- Un desequilibrio y falta de armonia.
2.- La salud se basa en la prevención.
3.- Buscar las causas de la enfermedad en el terreno biológico, psíquico, psicológico, emocional y espiritual, y no solo trabajar los efectos, que solo producen una falsa curación.
4.- Inculcarle al paciente la toma de conciencia de su situación con lo cual se hace responsable de su autocuración.
5.- Tratar las enfermedades respetando los propios mecanismos de los que dispone el organismo para protegerse, es decir, aliarse y respetar los mecanismos de autocuración, reparación y protección como: el reflejo automático medular, la reparación de lesiones endoteliales, los mecanismos inmunológicos, la expulsión y neutralización de agentes extraños y tóxicos, la regeneración celular tomando en cuenta que diariamente millones de células de todo el organismo mueren y se reproducen bajo su esquema perfectamente regulado; la coagulación y homeostasis, la hipertrofia y proliferación celular, los mecanismos compensatorios de un sistema para mantener una función, respuesta de adaptación ante el estrés, la puesta en marcha de varios mecanismos a la vez, la analgesia natural, la función protectora del endotelio vascular, y la respuesta inmune.
Con respecto a las enfermedades de alto riesgo, en la actualidad se sabe que un desbalance en el sistema psico neuro endocrino inmune produce cambios en los mecanismos de defensa del organismo, y que estos desbalances son provocados por varios factores entre ellos: el distres, depresión e inmunodeficiencias, causando enfermedades multifactoriales y multisistémicas como: cardiovasculares, respiratorias, alergias, infecciones, diabetes, autoinmunes y cáncer.
Con respecto al cáncer, se conocen al menos una combinación de 33 factores que obliga a entender la psicología del paciente de cáncer, que padece una ruptura bioenergética, que afecta al terreno biológico y la estructura interna de la comunidad celular, rompiendo la regulación y el equilibrio del organismo, por lo tanto, es una enfermedad crónica del terreno biológico que produce una deficiencia bioquímica, causada por una combinación de factores:
1.- Tabaco-cigarro (30%) que daña el ADN, produce exceso de radicales libres.
2.- Dieta y deficiencias nutricionales (60%) como proteínas en exceso, grasas, azúcar que favorece la presencia de tumores que consumen poco oxigeno y mucha glucosa, hierro en carnes rojas, alcohol que suprime las NK y, cafeína que daña directamente al ADN.
3.- Predisposición genética (herencia),
4.- Factores ambientales.
5.- Estrés geopatico.
6.- Síndrome del edificio enfermo (medicina ocupacional).
7.- Usos de pesticidas y herbicidas.
8.- Tóxicos.
9.- Radiación ionizante.
10.- Radiación nuclear.
11.- Agua contaminada.
12.- Agua clorinada (cloro).
13.- Agua fluorada que disminuye todas las reparaciones enzimáticos del ADN.
14.-  Estrés oxidativo que produce daño mitocondrial.
15.- Inflamación crónica.
16.- Autoxemia intestinal y debilitamiento digestivo, porque la salud empieza y termina en el intestino.
17.- Bloqueos de las rutas de detoxificación.
18.- Función tiroidea deprimida.
19.- Problemas dentales.
20.- Campos de interferencia nerviosa como: cicatrices, toxinas, isquemias, trauma por arma de fuego.
21.- Infecciones y virus.
22.- Parásitos.
23.- Fármacos.
24.- Medicamentos como: antidepresivos, benzodazepinas, bloqueadores de calcio, imunosupresores, ibuprofeno, antibióticos, citotóxicas, que afectan la flora intestinal y mata los linfocitos.
25.- Amalgamas de mercurio.
26.- Factores emocionales que disminuyen el sistema inmunológico, afectan a la psique, liberan radicales libres más que el cigarrillo.
27.- Emociones tóxicas.
28.- Impactos psicológicos.
29.- Falta de antioxidantes.
30.- Falta de fitonutrientes.
31.- Estilo de vida inadecuado.
32.- Relaciones tóxicas.
33.- Alejarse de lo natural.
La autora de la presente investigación al inicio de la misma planteo un problema que era: si la psiconeuroendocrinoinmunología influía en el proceso salud-enfermedad, condicionando la respuesta inmunológica del estrés, con el fin de modificar la evolución de enfermedades de alto riesgo y su correspondiente tratamiento, y la respuesta a ese problema plateado es afirmativa, porque es evidente que esta disciplina aporta valiosas herramientas terapéuticas no solo en el proceso salud-enfermedad, sino en el tratamiento de enfermedades de alto riesgo y estrés.
Por todo ello, la autora del presente Trabajo Especial de Grado propone las siguientes recomendaciones:

4.2. Recomendaciones.

La autora del presente trabajo sugiere como recomendaciones especiales, con respecto al tratamiento de las enfermedades de alto riesgo, el estrés como uno de los factores desencadenantes de las mismas y, la aplicación de la psiconeuroendocrinoinmunología lo siguiente:
Vivimos en una época de confrontación entre paradigmas, este cambio de cosmovisión, ha permitido la estructuración de un nuevo modelo médico, que permite entender al individuo  como un organismo, como un sistema abierto y autorregulado que puede y debe ser tratado en forma integral. Esta visión favorece un tratamiento a nivel biológico, psíquico, psicológico, emocional, físico y espiritual.
Este manejo integral incluye para el correcto tratamiento de las enfermedades aspectos importantes como: desintoxificación, detoxificación, alimentación, ejercicio, control de distres, cambios en estilo de vida, manejo de emociones tóxicas, factores ambientales, contaminación de los elementos.
En la actualidad las enfermedades son multifactoriales y multisistémicos, por lo tanto, ameritan una adecuación de la enseñanza médica a las patologías demandantes actuales, e investigación en los procesos de toxicidad crónica subclínica producto de los cambios, que se suceden por patologías derivadas del estrés. En base a ello el uso de programas y disciplinas médicas en las cuales el paciente participa directamente, a través de un proceso de autogestión y se responsabiliza por su estado de salud-enfermedad, es de importancia vital en el tratamiento de las diferentes patologías y, en cuya etiopatogenia se involucran el estilo de vida y la estructura de la personalidad, estas enfermedades van desde hipertensión arterial, cardiovasculares, autoinmunes, infecciosas, alergias y virus, cáncer, inmunosupresión, enfermedades digestivas, afecciones alérgicas, asma, dermatologías, degenerativas, hasta el manejo del dolor.
Por todo ello recomendamos:
1.- Investigar la multicausalidad del desequilibrio con diagnósticos convencionales, estilos de vida, análisis de macrofunciones, grado de distres.
2.- Determinar el momento evolutivo de la enfermedad.
3.- Estimular y respetar los mecanismos internos de autocuración.
4.- Involucrar al paciente en su sanación y comprensión de la enfermedad que padece, otorgándole explicaciones claras, sobre el inicio, curso, desarrollo, tratamiento y las distintas opciones que posee para hacerle frente.
5.- Facilitar al paciente todo lo que amerite con respecto a la desintoxificación, estimulación del funcionamiento celular.
6.- Enseñarle al paciente que su enfermedad es multifactorial y multisistémica, por lo tanto, amerita un tratamiento que abarque nuevas áreas y se cumpla en etapas.
7.- Hablar sobre los cambios pertinentes a realizar explicándole que cuando cambia uno o alguno de los elementos involucrados en su enfermedad, el todo se modifica.
Caso aparte amerita el cáncer, por ser una enfermedad de alto riesgo y, ser la segunda causa de muerte en Venezuela y la primera en Estados Unidos y otras partes del planeta. A este respecto se recomienda:
1.- Atención al paciente con cáncer en el terreno psicológico, psíquico, emocional, físico y espiritual.
2.- Apoyo al terreno biológico con suplementos nutricionales, medicina botánica, detoxificación, desintoxificación.
3.- Cambios en el estilo de vida y manejo de macrofunciones.
4.- Cambios en la alimentación incrementando el consumo de frutas, hortalizas, verduras, granos, combinando dietas más nutrientes, dietas alcalino-reactivas.
5.- Uso de antioxidantes; vitaminas C y E, glucatión, Q10 (ubiquinona), ácido alfalipoico y reforzadores como carotenoides, flavonoides, pycnogenol, selenio, zinc.
6.- Equilibrio intestinal.
7.- Detoxificación hepática.
8.- Equilibrio hormonal.
9.- Antitumorales.
10.- Terapia neural.
11.- Activaciones del ADN.
12.- Manejo de técnicas como respiración, meditación, visualización, imaginación, perdón y oración.
13.- Limpieza Colónica-enemas.
14.- Hidroterapias.
15.- Hipertermia.
16.- Terapias de flores de Bach, aromaterapia, taichi, ejercicios.
17.- Fitoterapia.
18.- Fototerapia.
19.- Medicamentos como DHEA, melatonina, limosina y extracto de timo, hormona tiroidea.
20.- Manejo de emociones y pensamientos tóxicos.
21.- Oxigeno.
En el Congreso de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad, Psiconeuroendocrinoinmunología y Cáncer, celebrado en la ciudad de Caracas del 25 al 28 julio 2009. El Dr. Joaquín González Aragón (México) hizo las siguientes recomendaciones:
1.- Uso de Inmunocal medicamento antioxidante, detoxificador y reforzador inmunitario.
2.- Uso de Transfer factor y Transfer Factor Plus multivitaminico.
3.- Uso de Healh Factor para trabajar factores de transferencia.
4.-  Terapias metabólicas.
5.- Uso de quimioterapia combinada con nutricionales, botánica, homeopatía, lo que reduciría el potencial tóxico y efectos colaterales, estimularía el sistema inmunológico, mejora la detoxificación, estimula la homeostasis y apoya al terreno biológico.
6.- Uso de antioxidantes.
7.- Uso de fitoterapia. Té Flor Essence (ESSIAC)
8.- Uso del Resveratrol.
9.- Terapia neural.
10.- Alquilogliceroles (aceite hígado de tiburón).
11.- Antineoplastones.
12.- Cartílago de tiburón.
13.- Uso del mineral cesio.
14.- Dimetil sulfoxido.
15.- Indometicina útil en cáncer de vejiga, colon, ovario, piel y leucemias porque aumenta la potencia de los tratamientos.
16.- Melitina.
17.- Acido butírico.
18.- Ozonoterapia.
Todas estas recomendaciones deber ser insertadas en el proceso de salud del paciente, por lo tanto, la relación médico-paciente es una relación de humano a humano, donde se abre paso a ese tender puentes entre el médico facilitador de un proceso y parte de un proceso, y no como Dios de un proceso. El paciente enfermo amerita bondad, atención, reforzamiento de su autoestima, de su calidad humana, saber y tener certeza de que el médico que lo atiende sea este oncólogo, cardiólogo, alergólogo, infectologo, pediatra, sistémico, integral, critico, general, interno, activador, regenerativo, biológico, vibracional, chamanico, tradicional, natural, neumonologo, gastroenterólogo, biocognitivo, psiconeuroendocrinoinmunologo, inmunólogo, endocrinólogo, antienvejecimiento o cualquier otra disciplina, es ante todo un ser humano igual que el, con las mismas posibilidades de ser como el.
En estos tiempos se pone de manifiesto la búsqueda de las causas mentales, emocionales y espirituales, en conjunto con lo físico para explicar la enfermedad, y atender a los pacientes desde un campo o visión pluridimensional; ya no se trata de curar efectos sino de buscar y sanar las causas, los orígenes. Lo que ahora ocupa no es solo resolver los problemas, sino comprender las raíces profundas de todo desarreglo orgánico y psicológico.
La autora cierra este Trabajo Especial de Grado, recordando una frase que el Dr. Luís Gaviria le dijo en una ocasión: “Créame Dr. algo me dice que no es el procedimiento…son sus palabras, es su mirada, es usted…”. La satisfacción de la autora es poder decir: “hice mi trabajo como instrumento de un algo que me guía”… y como dice el Dr. Joaquín González Aragón “Hice mi trabajo como enfermero de la naturaleza”.


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1 comentario:

  1. Excelente memoria, felicitaciones.Necesito saber tratamiento en Chile

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